Victoria Zorraquín advirtió sobre el impacto de la IA y el uso de pantallas en las escuelas
La especialista en educación e integrante de Educere analizó los desafíos que presenta la tecnología en el aula y la importancia de preservar el desarrollo cognitivo de los estudiantes frente a la creciente digitalización.
El rol de la tecnología en el aula y la neurociencia
Victoria Zorraquín, especialista en educación e integrante de Educere, abordó la compleja relación entre la inteligencia artificial y el sistema educativo.
Durante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la especialista sostuvo que, si bien la tecnología ofrece herramientas valiosas para la gestión docente, su uso directo por parte de los alumnos requiere una mirada crítica y cautelosa.
Según Zorraquín, la inteligencia artificial puede ser una aliada para adaptar contenidos a las necesidades específicas de cada estudiante, pero advirtió que su implementación indiscriminada en el aprendizaje puede generar dificultades en el desarrollo de capacidades fundamentales.
La referente de Educere hizo hincapié en los hallazgos de la neurociencia, citando al especialista Santiago Bilinkis, quien ha señalado una tendencia preocupante: por primera vez, las nuevas generaciones están obteniendo resultados más bajos en los test de coeficiente intelectual en comparación con sus predecesores.
Zorraquín explicó que el cerebro funciona como un músculo que requiere entrenamiento constante. Al delegar funciones cognitivas básicas, como la memorización de números o la escritura manual, se corre el riesgo de debilitar las redes neuronales que se activan mediante la lectura profunda y la práctica motriz.
En este sentido, la entrevistada destacó que países avanzados están retomando la escritura tradicional debido a su comprobada eficacia en la fijación de conceptos y la memoria.
Zorraquín enfatizó que el proceso de aprender a escribir, que involucra la fuerza de la mano y el movimiento, es un paso esencial que no puede ser reemplazado por dispositivos digitales. "Las cosas no llegan al cerebro volando, llegan por la mano, por el brazo, por el movimiento", afirmó durante la entrevista.
La escuela como espacio sagrado y el desafío de la atención
Uno de los puntos centrales de la charla fue la necesidad de establecer límites claros en el ámbito escolar. La especialista se manifestó como una defensora de la restricción de pantallas en las aulas, abogando por un retorno al libro y al lápiz.
Para Zorraquin, la escuela debe ser un "espacio sagrado" donde se proteja la capacidad de atención de los alumnos, la cual se ve fragmentada por el consumo de contenidos breves y rápidos en entornos digitales.
La entrevistada también cuestionó la idea de que los niños son "nativos digitales" con habilidades innatas superiores. Al respecto, recordó una anécdota sobre Steve Jobs, quien evitaba que sus propios hijos tuvieran acceso a las pantallas que él mismo ayudó a crear, consciente de su naturaleza adictiva.
Zorraquín subrayó que la intuición con la que un niño maneja un dispositivo no es una muestra de inteligencia superior, sino una respuesta básica a un diseño pensado para captar la atención.
Propuestas para un entorno educativo enriquecido
Ante la consulta sobre cómo mejorar la calidad educativa, Zorraquín señaló que el problema no es solo la presencia de celulares, sino la falta de otros recursos. "Argentina se debe una escuela rica en materiales de todo tipo", expresó, mencionando la necesidad de contar con juegos de mesa, bibliotecas accesibles y espacios que fomenten la interacción humana.
La especialista comparó la necesidad de "desintoxicación" tecnológica de los alumnos con las prácticas de empresas de tecnología, que suelen ofrecer áreas de esparcimiento no digital para sus empleados.
Finalmente, Zorraquín dejó un mensaje para las familias, instando a los padres y abuelos a priorizar el contacto con libros y el juego creativo en la primera infancia.
"Saquen las pantallas a la edad de los bebitos, no les den teléfonos, realmente traigan libros, pedazos de diarios. Jueguen con colores, con lápices. Sé que es difícil, pero insistan que se puede lograr", concluyó la especialista, reafirmando su compromiso con la formación de alumnos críticos y con capacidad de pensamiento profundo.