Estrella Landa advirtió sobre el colapso del relleno sanitario y el impacto de su ampliación en la salud
Una vecina de la zona del basural denunció en El Eco la falta de controles, la contaminación de napas y las afecciones dermatológicas que sufren sus hijos debido a la situación crítica del predio y la incertidumbre ante el nuevo proyecto de expansión.
La problemática del tratamiento de residuos en la ciudad sumó un nuevo y preocupante testimonio. Estrella Landa, vecina que reside hace 16 años en las inmediaciones del predio de disposición final, brindó detalles alarmantes sobre el estado actual del lugar y la falta de comunicación oficial respecto a las obras proyectadas. Su intervención tuvo lugar en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, donde expuso la realidad que atraviesan las familias que conviven diariamente con la basura.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLanda fue categórica al describir el panorama actual del sector: "Nosotros estamos viendo que colapsó directamente, no es algo que va a colapsar. Está colapsado. Básicamente están poniendo la basura arriba de lugares que ya estaban cerrados". Según su relato, la gestión del predio presenta deficiencias visibles que afectan el entorno natural, incluyendo filtraciones de líquidos lixiviados que terminan en los cursos de agua cercanos. "Todos los líquidos salen por los laterales y van hacia el arrollito. Eso se puede ver a simple vista", aseguró.
Impacto en la salud y el entorno familiar
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la mención de los problemas de salud que afectan a su familia. Landa vinculó, con la cautela de no tener un diagnóstico médico definitivo pero con la sospecha de la convivencia constante con la toxicidad, diversas afecciones que sufren sus hijas. "Mis tres nenas tienen dificultades dermatológicas y está escrito porque las he llevado a la guardia. A la más chiquita se le inflaman los ojos y no saben de qué es. La del medio, hace dos años, tuvo siete días internada por un virus que no pudieron identificar y no podía caminar", relató con preocupación.
La vecina explicó que, si bien los profesionales médicos suelen calificar estos cuadros como "raros", la recurrencia de los síntomas coincide con el deterioro del relleno sanitario. "Ahora que colapsó literalmente el basural, el olor llega con más fuerza. El día que prendieron ramas y el viento giró hacia la ciudad, los vecinos del centro pudieron notar lo que vivimos nosotros siempre: esa intoxicación en el cuerpo que genera el humo", sentenció.
La incertidumbre por la nueva ampliación
Ante el anuncio de una posible expansión del relleno hacia un lateral, Landa manifestó que los habitantes de la zona no han sido consultados ni informados debidamente por las autoridades competentes. "A nosotros no nos comunicaron nada. En esta zona somos cinco familias que estamos ahí como medio cerraditos y usamos pozos de agua", advirtió. La preocupación radica principalmente en la dirección de las napas freáticas ante el nuevo movimiento de suelos.
Según explicó la entrevistada, los estudios que realizaron de forma particular a mediados del año pasado indicaron que el agua de sus pozos, de unos 22 metros de profundidad, era apta para el consumo. Sin embargo, el nuevo proyecto cambiaría la dinámica del suelo. "El relleno que está ahora tiene las napas hacia el este, pero el nuevo va a estar en un lugar donde las napas corren hacia donde están nuestros pozos. No sabemos qué profundidad están haciendo en la cava, pero se ve que es profunda", detalló.
Falta de controles y seguridad en el predio
Otro de los ejes de la denuncia fue la falta de control sobre quiénes ingresan al predio y las actividades que allí se realizan. Landa describió situaciones de riesgo constante, como la presencia de personas que entran sin ningún tipo de medida de higiene ni protección. "Hay mucha gente que ingresa sin control, comen ahí, prenden fuego y juntan cosas sin guantes ni higiene. Se ven los espacios del cerco cortados para ingresar", comentó.
Asimismo, criticó la gestión de los residuos de poda, señalando que cuando el volumen de ramas es excesivo, se producen incendios que agravan la contaminación del aire. "No sé quién los prende, pero generan un humo tóxico constante. Tenemos móviles de seguridad las 24 horas, pero la gente sigue entrando igual", cuestionó la vecina durante la entrevista en La Mañana.
Un reclamo por la transparencia y la educación
Para Landa, el problema no es solo la existencia del basural, sino la forma en que se gestiona y la falta de una política real de reciclaje que disminuya el volumen de desechos. "La concientización sobre el reciclaje no está. Se dice que se recicla el diez por ciento, pero cuando vas a ver, la gente tira cosas que podrían ir a un Punto Limpio. Como el vidrio no tiene valor comercial inmediato, lo tiran al basural", lamentó.
Finalmente, la vecina hizo un llamado a las autoridades para que el proyecto de ampliación se realice con los estándares técnicos correspondientes y con la participación de los afectados directos. "No quiero plantearlo desde el lado de la queja, sino de la ocupación. La idea es que hagan las cosas bien. Si el relleno sanitario colapsó, ¿cómo van a manejar lo siguiente si no pueden controlar lo que ya tienen? Me gustaría que miren hacia los alrededores y no solo desde una foto de Google Maps", concluyó.
"No es una cuestión política, es una mirada humana. Queremos que vean la realidad de lo que se está viviendo en la zona alta, donde hay niños y familias respirando estos tóxicos todos los días."