Gustavo Dacovich advirtió que el alivio fiscal no alcanza a las pymes
El titular de Apymet valoró el cese de embargos y reclamó medidas para reactivar las pymes.
La situación de las pequeñas y medianas empresas atraviesa un momento de marcada complejidad. La caída generalizada de la actividad obliga a los empresarios a tomar decisiones para sostener sus estructuras y afrontar costos cada vez más difíciles de cubrir.
Así lo manifestó Gustavo Dacovich, presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Tandil (Apymet), durante su participación en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1. Según explicó, el escenario no afecta a un rubro en particular, sino que representa un fenómeno transversal que repercute sobre el conjunto de la actividad productiva.
Medidas de alivio: “Apagar un incendio”
Al referirse a los recientes anuncios del Gobierno nacional sobre medidas de alivio impositivo, Dacovich consideró que se trata de acciones necesarias, aunque insuficientes frente al deterioro que ya experimentaron numerosas empresas.
En particular, valoró la decisión de frenar los embargos por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), pero advirtió que la medida llega después de que muchas pymes atravesaran situaciones financieras críticas. “Es como los incendios forestales; fantástico que se apaguen, pero ¿cuánto rompió? ¿Cuántas familias quedaron desprotegidas?”, cuestionó.
Para el dirigente, la falta de previsibilidad es uno de los problemas históricos que condicionan a la industria argentina y dificultan la planificación de las inversiones.
La presión impositiva y los plazos de cobranza
Gustavo Dacovich señaló que la carga tributaria resulta difícil de sostener para las estructuras pyme, especialmente cuando deben afrontar obligaciones en plazos que no coinciden con los tiempos reales de cobro.
Según detalló, las empresas suelen tener plazos de cobranza de entre 49 y 60 días, mientras que las exigencias impositivas y previsionales establecen vencimientos mucho más acotados. “La última que tenían era que, a los 10 días de vencida la carga social, el 931, te embargaban. No se condice una cosa con la otra”, remarcó.
En ese sentido, sostuvo que los recursos que podrían destinarse a comprar maquinaria, incorporar tecnología o ampliar la producción terminan utilizándose para cumplir con obligaciones fiscales y evitar sanciones.
También se refirió a la posibilidad de eliminar impuestos distorsivos, como el impuesto al cheque, y planteó la necesidad de reducir el gasto político en los distintos niveles del Estado. “Llegó el momento de que hagan el esfuerzo también desde la política. Hay que achicar el costo político a nivel nacional, provincial y municipal”, afirmó.
"Microdespidos" y reducción de costos en Tandil
Al describir el panorama local, el titular de Apymet advirtió que algunas empresas comenzaron a implementar lo que definió como “microdespidos”, es decir, reducciones graduales de personal ante la imposibilidad de sostener las plantillas completas.
Además, mencionó que ciertos empresarios optaron por compartir espacios físicos y galpones para disminuir los gastos operativos. “Te piden que seas competitivo para competir con el exterior, pero para comprar insumos no estás generando lo suficiente”, explicó.
En ese contexto, precisó que entre el 30 y el 32 por ciento de los costos de las empresas corresponde a la carga impositiva, una proporción que condiciona la rentabilidad y limita las posibilidades de crecimiento.
La búsqueda de nuevos mercados y proveedores
Dacovich también destacó el trabajo de Apymet para vincular a las industrias locales con compañías de mayor escala. Como ejemplo, mencionó la participación de la entidad en encuentros nacionales, entre ellos uno realizado recientemente en Rosario.
El objetivo es generar oportunidades comerciales y facilitar la incorporación de empresas tandilenses a cadenas de valor más amplias. “Lo que no logramos es el vínculo directo con empresas como YPF por los requerimientos que tienen, pero hemos logrado en algunos casos ser proveedores de proveedores”, explicó.
En esa línea, señaló que sectores como Vaca Muerta pueden representar oportunidades para la industria local, aunque reconoció que el proceso de inserción requiere tiempo y cumplir con exigencias específicas.
Consultado sobre la posibilidad de que firmas tandilenses vuelvan a fabricar piezas para la industria automotriz, Dacovich se mostró cauto y evitó confirmar casos puntuales. No obstante, recordó la participación histórica de Tandil en la provisión de matricería y fundición para grandes terminales.
“No se promueve a la pyme”
Hacia el final de la entrevista, el presidente de Apymet insistió en que las medidas de alivio financiero no alcanzan para revertir la situación del sector. Consideró que se necesitan cambios profundos en la matriz económica, la legislación laboral y el esquema tributario.
A ese panorama sumó las dificultades para acceder a créditos bancarios con condiciones accesibles y el peso de las deudas acumuladas a través de planes de pago anteriores. “No se promueve a la pyme. Lo que se está haciendo es dar un paliativo para que puedan seguir caminando, pero no significa que vas a comprar un horno o un camión”, sentenció.
Finalmente, Gustavo Dacovich reafirmó que desde Apymet continuarán trabajando para acercar empresas y generar oportunidades comerciales para los industriales de Tandil. “Nosotros siempre intentamos vincular entre empresas y después ya son arreglos internos”, concluyó.