Ola de calor: consejos y advertencias de una especialista para proteger la salud y la piel
Ante las altas temperaturas que afectan a la región, la médica alergóloga Ivana Preli brindó detalles fundamentales sobre hidratación, protección solar y cómo actuar ante picaduras de insectos, haciendo especial hincapié en el cuidado de los niños, las embarazadas y los adultos mayores.
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La llegada de una masa de aire cálido generó la necesidad de extremar los cuidados para evitar golpes de calor y afecciones cutáneas. Durante una entrevista en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, la doctora Ivana Preli, quien además posee un máster en dermatología, compartió una serie de recomendaciones para atravesar estas jornadas de temperaturas extremas. La profesional advirtió que existen poblaciones de mayor riesgo, como los niños y los ancianos, quienes requieren una vigilancia constante.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn primer lugar, la especialista remarcó que la hidratación es el factor más importante de todos. "Hay que tomar agua frecuentemente, incluso cuando no se tiene sed, porque el calor conlleva un riesgo de deshidratación constante", explicó. Asimismo, sugirió evitar el consumo excesivo de alcohol, café y bebidas con mucha azúcar, ya que no cumplen la misma función que el agua mineral. Respecto a la alimentación, aconsejó optar por comidas livianas, basadas principalmente en frutas y verduras frescas.
Hidratación y señales de alerta frente al golpe de calor
La doctora Preli insistió en la importancia de reconocer los síntomas que indican que el cuerpo está sufriendo las consecuencias del clima. Entre las pautas de alarma, mencionó los dolores fuertes de cabeza, los vómitos, los mareos y, en el caso de los más pequeños, una irritabilidad inusual o llanto sin motivo aparente. "Una piel muy caliente y seca también es una señal de que algo no está bien", señaló la médica durante la entrevista radial.
Para prevenir estas situaciones, recomendó organizar las actividades diarias fuera del horario de mayor intensidad solar, que se sitúa entre las 11 y las 16 o 17. En este sentido, instó a la población a realizar ejercicio físico o mandados en las horas más frescas, como temprano por la mañana o después de las 18. "Si un paciente tuvo que estar expuesto por obligación en el horario pico, debe estar muy atento a cualquier síntoma de debilidad o sensación nauseosa", agregó.
En el ámbito doméstico, la profesional sugirió ventilar los ambientes durante la mañana temprano y luego mantener la casa a oscuras para conservar el aire fresco. También recordó que la orina es un buen indicador de la salud interna: si se presenta oscura o concentrada, es una señal clara de que falta líquido en el organismo. En los niños, es fundamental que la orina sea clara y frecuente para asegurar que el proceso de hidratación sea el adecuado ante la pérdida de sales por la transpiración.
Finalmente, remarcó que las embarazadas también deben ser sumamente cuidadosas, ya que muchas veces se olvidan de la hidratación mientras están en lugares de recreación como piletas o playas. La exposición prolongada puede derivar en cuadros de taquicardia o baja presión arterial, complicando el bienestar del binomio madre-hijo. Por ello, la consigna es beber agua en sorbos pequeños pero constantes a lo largo de toda la jornada.
El uso correcto del protector solar y la exposición al sol
Otro de los puntos centrales de la charla fue el cuidado de la piel. La doctora recomendó utilizar factores de protección 50 o más, especialmente en niños y ancianos, cuya piel es más sensible. "El protector debe colocarse entre 20 y 30 minutos antes de entrar al agua y se debe renovar cada dos horas, sobre todo si la persona estuvo nadando o transpirando mucho", detalló Preli, resaltando que el efecto de los rayos UV se mantiene incluso en días nublados por el rebote en la arena o el agua.
Un error común que mencionó la especialista es olvidar zonas críticas del cuerpo que suelen sufrir quemaduras importantes. Enumeró las orejas, los empeines de los pies, el cuello y los labios como sectores que deben ser recubiertos con la misma rigurosidad que el resto de la superficie corporal. Además, desaconsejó el uso de protectores o repelentes en bebés menores de seis meses; en esos casos, la protección debe ser mecánica, mediante el uso de ropa de algodón clara, sombrillas y gorritos.
La experta también hizo referencia a la "barrera protectora" de la piel frente al agua clorada de las piletas o el agua salada del mar. Aconsejó realizar siempre un enjuague con agua dulce después de salir del agua para eliminar los residuos que pueden causar irritaciones o dermatitis. "La piel está mucho más susceptible en verano, por lo que las emulsiones hidratantes después del baño son excelentes aliadas para mantener la integridad cutánea", sostuvo.
Respecto a la vestimenta para quienes deben trabajar a la intemperie o circular por la ciudad, recomendó el uso de anteojos de sol con filtro certificado para proteger la visión y ropa de fibras naturales que permita la ventilación del cuerpo. La profesional aclaró que la quemadura solar no solo es una cuestión estética o dolorosa en el corto plazo, sino que genera un daño acumulativo que aumenta el riesgo de patologías crónicas en el futuro.
Prevención y tratamiento ante picaduras de insectos
El verano es también la época de mayor actividad de insectos como mosquitos, hormigas rojas, abejas y avispas. Preli advirtió que la exposición de la piel es mayor y, por ende, las consultas por reacciones alérgicas aumentan significativamente. Para prevenir ataques, sugirió el uso de repelentes en crema (como los que contienen citronela para niños) aplicados diez o 15 minutos después de haberse puesto el protector solar, evitando siempre el contacto con los ojos y la boca.
En caso de sufrir una picadura de abeja, la médica fue categórica: "Nunca hay que apretar el lugar de la picadura, porque se termina de inyectar el veneno que queda en el aguijón". Lo correcto es intentar extraer el aguijón con un elemento romo, como la uña o una tarjeta, sin presionar la zona afectada. Posteriormente, se debe lavar con abundante agua y colocar compresas frías para disminuir la inflamación y el dolor inicial.
Para aquellas personas que ya saben que tienen una predisposición a las reacciones alérgicas o atopia, recomendó tener siempre a mano un jarabe antihistamínico indicado por su médico de cabecera. Sin embargo, alertó que ante la aparición de un edema facial (hinchazón en la cara, labios o párpados), se debe recurrir de forma inmediata a un centro de emergencias, ya que podría tratarse de una reacción sistémica grave.
Por último, brindó consejos para los espacios de recreación al aire libre. Sugirió a los padres colocar una manta sobre el césped en lugar de que los niños tengan contacto directo con el pasto, observar que no haya hormigueros cerca y, en el caso de los más pequeños, utilizar tules protectores en los cochecitos. "La prevención es la herramienta más eficaz que tenemos para disfrutar del verano sin complicaciones de salud", concluyó la especialista.