Coaching: una herramienta para afrontar estos tiempos
Como una incipiente disciplina pero a paso firme, el Coaching Ontológico avanza como una alternativa más a la hora de buscar un cambio ante una realidad personal que se manifiesta adversa. El acompañamiento profesional, es clave para elegir quiénes y qué queremos ser.
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El Coaching Ontológico es una dinámica de transformación mediante la cual las personas y organizaciones revisan, desarrollan y optimizan sus formas de estar siendo en el mundo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEs una disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos, su modo de relacionarse, de actuar y de alcanzar los objetivos que se proponen para sí mismos, para sus empresas y para la sociedad.
Uno de los postulados que lo caracterizan es que el lenguaje no sólo describe la realidad, sino que por medio de él, se genera la realidad.
Mediante el coaching, se cuestionan con respeto los modos tradicionales de percibir e interpretar, donde las personas y los equipos interrumpen sus patrones de conducta y comportamiento habituales, para comenzar a operar con mayor creatividad, protagonismo y proactividad; generando competencias emocionales, del hacer, del pensar y de la comunicación.
Pero además en el proceso transformacional, la práctica permite al individuo liberarse del sufrimiento y de las creencias condicionantes que lo limitan y lo conecta con recursos y capacidad de intervenir, logrando mayor efectividad en el logro de los resultados que le importan.
El Coaching Ontológico desarrolla la actitud y la aptitud para generar nuevas ideas, para crear nuevas posibilidades, para descubrir nuevos significados, para inventar nuevos caminos, para encontrar nuevas conexiones, ya sea en el nivel individual o en el social.
Es poder “soltar” lo seguro o conocido, para iniciar un “viaje” a la región de lo “aún no explorado”, para atreverse a diseñar un porvenir acorde a las inquietudes.
Un paradigma diferente
“Se trata simplemente de poder elegir”, sostuvo Cristina Antonacci, Coach Ontológico y Psicóloga Social, al ser entrevistada por El Eco de Tandil. La profesional, quien además es diplomada en Psicología Positiva, brindó una mirada sobre esta nueva herramienta que se presenta como una alternativa en la búsqueda del bienestar individual.
-De lo general a lo particular, ¿de qué se trata el Coaching?
-En líneas general podría decir que refiere a una toma de conciencia. Esta disciplina relativamente nueva que tiene una base filosófica porque la ontología dentro de esta ciencia es la la parte que estudia al ‘ser’. El coaching apunta a la transformación de ese ‘ser’. Busca acompañar a la persona que viene con un determinado quiebre para que transite el proceso y pueda llegar a una resolución utilizando sus herramientas internas de la manera más óptima, procurando un marco de confianza desde el inicio del vínculo.
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-¿Por qué llega alguien a una sesión?
-Un alto porcentaje viene con un tema puntual a tratar. Otros lo hacen por sentirse desmotivados o porque tienen conflictos vinculares que quieren atravesar y no saben cómo. Las consultas son muy variadas y las hay de todo tipo. A través de este proceso, al que se le denomina transformacional y por medio de técnicas cuya base se fomenta en actos lingüísticos a través de una serie de preguntas, se trata de puntualizar en la búsqueda del ‘estar siendo’. Se acompaña a la persona para que sepa quién es, qué quiere y a partir de allí cómo llegará a su objetivo.
-¿Con qué tipo de problemas se acercan los interesados?
-Todo depende. Aquí no utilizamos la palabra problema porque entendemos que en determinado momento un individuo puede tener ciertos cuestionamientos luego de que algo sucede en su vida y se produce un ‘quiebre’ en la transparencia de la cotidianidad. La sesiones apuntan a que se tome conciencia sobre lo que está aconteciendo y de acuerdo a esto, se va buscando el ‘elegir’ que es muy importante en relación a cómo se presenta la sociedad en la actualidad. Aquí se ve un poco de todo desde cuestiones amorosas hasta crisis vocacionales y la gente, tanto hombres como mujeres, se acerca con todo tipo de inquietudes. En cuanto a las edades también es muy amplio porque han consultado jóvenes a partir de los 18 años hasta adultos de 80.
-¿Qué técnicas se implementan?
-Básicamente se aborda mediante preguntas partiendo de la base de percibir al ser humano a través de lo que llamamos ‘coherencia ontológica’ porque se abarca a la persona en su totalidad, esto es, cuerpo, mente y emociones. El coaching ontológico parte desde lo lingüístico porque considera que el lenguaje es el que genera realidades, capacidad inherente al ser humano por medio de la cual construimos relaciones de todo tipo. Por ejemplo se trabaja con el habla asertiva para identificar con actos lingüísticos cuál es la conducta de esa persona y su percepción de sí misma en distintas situaciones.
-¿Y cómo inicia este proceso?
-Desde un primer momento cuando la persona llega y mediante una entrevista se hace un acuerdo donde se aclara qué es y qué no es coaching ya que esta actividad está regulada bajo un marco legal que impone la ICF (Confederación Internacional de Coaches). Se aclara cómo es la metodología de trabajo que es un proceso que puede llevar entre 6 a 8 sesiones. Esto no es psicoanálisis, no es terapia ni somos consejeros. Aquí se acompaña en la búsqueda de herramientas que ya existen en esa persona para poder cumplir sus objetivos Uno de los puntos básicos de la disciplina es encontrar el cambio de observador. Esto se traduce en que muchas veces la realidad no se puede modificar y ante esto, es necesario lograr un cambio en la forma de ver esa realidad. Un ejemplo concreto es es caso de una persona a punto de jubilarse que acudió a una consulta porque sentía literalmente que al pasar a retiro, se le terminaba la vida. Hasta que logró modificar esta postura, hubo un proceso para salir de ese lugar y poder iniciar otra actividad productiva que incluía cambio de hábitos, costumbres y hasta de vestimenta, teniendo en cuenta que durante más de 30 años acudió a su trabajo con traje y maletín.
-¿Y cuándo se determina que esta persona pudo transformarse?
-El resultado se ve si el coachee (individuo que es coacheado) logra concretar el objetivo por el que vino. Este es el claro ejemplo que se ve en estudiantes universitarios que ya sobre el final de la carrera muchos sienten una especie de bloqueo que los estanca y nos les permite ver la meta. El acompañamiento en este caso permite que ellos mismos puedan visualizar previamente a lo que se enfrentan, imaginar la mesa de exámenes o la cara de los profesores para que cuando llegue el momento experimenten una suerte de familiaridad con el entorno y se sientan más seguros. Dar ese examen o ese paso en el que se encontraban trabados es simplemente alcanzar el objetivo.
-Más allá de las preguntas, ¿qué otro tipo de herramientas se ponen a disposición?
-Personalmente, me gusta proveer de ciertas técnicas para se utilicen en ocasiones puntuales. La visualización que comenté es un buen ejercicio, el manejo de la respiración es otro o también la implementación de metáforas. Cada persona va desarrollando y encontrando qué le queda más cómodo. Puede ser una frase muletilla o alguna postura corporal en particular que le permite controlarse y enfrentar las situaciones a las que se exponga. Fundamentalmente hay que preguntarse siempre quién quiero ser y elegir serlo para poder tomar las riendas de nuestras vidas.
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-En esta búsqueda de ‘elegir’ quién ser, ¿las redes sociales qué rol juegan?
-Bueno, un rol algo negativo porque el individuo perdió su identidad y hoy los más jóvenes cuantifican la aceptación a través de los ‘likes o me gustan’ que reciben. Ni siquiera importa tanto quienes nos aceptan o a quienes les gustan eso que se comparte, sino que se busca el mayor número de aceptación posible. Otro tipo de quiebre en las relaciones humanas se ve por el abuso del celular y la falta de diálogo que genera donde se advierten algunas conductas disfuncionales.
-¿El coaching siempre es individual o se puede realizar de manera colectiva?
-Hay diferentes tipos, yo practico el individual aunque existe el organizacional que es el que se aplica por ejemplo en las empresas ya como herramienta netamente motivacional. Se pueden utilizar las herramientas del coaching individual en talleres grupales que también son efectivas. De hecho trabajo en Reinventar con adolescentes y hemos logrado muy buenos resultados.
-Esta disciplina, ¿convive con otras algo más ortodoxas?
-Sí, totalmente. El coach está abierto a trabajar de manera interdisciplinaria junto a otras alternativas. Nosotros aquí solo tratamos cuestiones que competen a la especialidad y no nos introducimos en campos de la medicina en los que no estamos capacitados. Es necesario identificar esto y ser muy responsables a la hora de detectar que una persona puede necesitar otro tipo de ayuda que nos excede en conocimiento. Por dar un ejemplo, si alguien manifiesta características compatibles con una adicción, el coaching ontológico puede acompañar para que cambien, se generen o se mantengan algunos hábitos pero las patologías derivadas de la adicción misma, deben ser atendidas por las especialidades médicas.
-Por último, ¿las personas que consultan tienen conocimiento previo sobre la disciplina?
-Te diría que la mitad de los que asisten están al tanto e informados y el otro 50 por ciento llega con distintas y las más variadas preguntas. Muchos desconocen de qué se trata pero por lo general alguien se los recomendó o les dijo eso te puede ayudar o eso realmente te hace bien. Cualquiera sea el caso, siempre es bueno que la gente de un primer paso porque de esa manera están demostrando voluntad de querer modificar esa realidad que los aqueja.
