Una visita que deja enseñanzas
El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/recorrida_ayres_del_cerro_6.webp)
Por Juan Ignacio Gorosito
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLlegamos a las 9 a El Eco de Tandil junto al grupo de sexto año de Comunicación de la escuela Ayres del Cerro. Estuvimos acompañados por la profesora María Victoria Adam y la preceptora Florencia López. Esta visita nos permitió conocer desde adentro cómo funciona un medio de comunicación local. El diario El Eco, fundado el 30 de julio de 1882, es un multimedio histórico de la ciudad y un importante centro de noticias que combina distintas plataformas como el papel, la radio, la televisión y las redes sociales.
A lo largo del recorrido pudimos ver distintos sectores del medio, como la sala de control, el estudio de televisión, el área de redes sociales, el museo y la zona de impresión. Sin embargo, más allá de lo técnico, uno de los momentos más importantes fue la charla con el periodista Claudio Andiarena en el estudio de televisión, que permitió reflexionar sobre el trabajo y el futuro.
En ese espacio, casi todo el grupo pudo participar en vivo del programa, lo que hizo la experiencia todavía más interesante y dinámica. Luego de la transmisión, tuvimos la oportunidad de entrevistarlo durante aproximadamente una hora, y fue ahí donde surgieron las ideas que más me marcaron.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/gorosito.webp)
Una de ellas fue cuando contó que, en su último año, no sabía qué estudiar y se sentía bastante perdido. Esta situación me resultó muy cercana porque también estoy en mi último año y me pasa algo parecido. Muchas veces se siente presión por no tener todo definido, pero su experiencia demuestra que no siempre es así. Según explicó, en su caso fue un amigo quien lo impulsó a dar el paso: se iba a estudiar a Olavarría y le propuso ir juntos y compartir departamento. Aunque no era un lugar que le gustara demasiado, decidió intentarlo igual, aprovechando cada vez que podía para volver a Tandil, que es una ciudad con la que se sentía más identificado. Esa decisión, que en su momento parecía incierta, terminó marcando su camino.
La otra idea que más me impactó fue la importancia de insistir. Claudio remarcó que, gracias a su perseverancia, logró mantenerse durante más de 30 años en el medio. En una ciudad como Tandil, donde no siempre hay grandes equipos de trabajo, esa constancia también implica adaptarse y cumplir distintos roles. En su caso, además de ser periodista y productor, participa en la parte de ventas publicitarias, lo que demuestra el compromiso, la responsabilidad y la pasión que tiene por su profesión.
Más allá de la charla, el recorrido permitió ver cómo se organiza el trabajo en el diario durante la jornada laboral. En la sala de control observamos cómo se manejan tanto la radio como el streaming desde un mismo lugar, coordinando todos los aspectos técnicos necesarios para que el contenido salga al aire correctamente. En el estudio de televisión me llamó la atención la cantidad de luces, ubicadas estratégicamente, y las pantallas que permiten ver en tiempo real lo que está saliendo al aire, lo que demuestra el nivel de organización y control que requiere una transmisión.
También visitamos el sector de redes sociales, donde nos explicaron que realizan alrededor de ocho publicaciones diarias, adaptando las noticias para que lleguen de manera más clara y atractiva al público. Este trabajo es clave hoy en día, ya que muchas personas se informan principalmente a través de estas plataformas.
Además, conocimos un espacio donde se conservan elementos antiguos, como máquinas de escribir, cámaras, radios y una impresora que dejó de utilizarse hace aproximadamente 40 años. Este sector permite entender cómo fueron cambiando los medios de comunicación con el paso del tiempo y valorar la evolución tecnológica.
Por último, recorrimos la zona de impresión, donde una máquina que funciona con cuatro módulos produce aproximadamente 12.000 ejemplares por hora, saliendo ya doblados y listos para su distribución en los distintos puntos de venta de la ciudad.
La visita finalizó con la entrega de un ejemplar del día martes 14 de abril y una foto grupal. Más allá de todo lo que vimos, me quedo con una idea clara: no siempre es necesario tener todo definido desde el principio, pero sí es fundamental animarse, insistir y aprovechar las oportunidades que se presentan en el camino.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil