Ángel Orbea advirtió sobre el impacto sanitario de la violencia y la estigmatización en Tandil
El psicólogo se refirió al proyecto para prohibir trapitos y al texto publicado por el consejero escolar Gustavo Rubio.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/05/orbea.jpeg)
Ángel Orbea, psicólogo, trabajador del CPA y coordinador del centro de día Tita Brivio, manifestó su profunda preocupación frente a la actualidad política y social de la ciudad. Lo hizo al analizar de manera crítica el proyecto para prohibir a los limpiavidrios, así como también a los posicionamientos públicos del consejero escolar Gustavo Rubio respecto a la tenencia de armas. El profesional vinculó estos hechos con una "escalada de violencia de baja intensidad" que afecta la salud mental de la comunidad.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“El tema trapitos se aborda generando dispositivos específicos con personas incluso que han sido trapitos, armando grupos que tengan legitimidad, darles trabajo en determinados momentos y organizarlos a partir de la técnica de la psicología de grupos. No digo emplearla en el aspecto terapéutico, pero sí en el aspecto socio organizacional”, planteó el psicólogo.
Desde su lugar de “ciudadano de Tandil y profesional de la salud mental”, Orbea consideró abordar las problemáticas vinculadas a los trapitos y personas en situaciones de vulnerabilidad social o consumos problemáticos desde una lógica meramente punitiva ignora los procesos de rehabilitación: "He atendido a muchísimas personas que han cumplido largas condenas, que se han rehabilitado y pagado su deuda con la sociedad con 12 años de cárcel y que no quieren volver a delinquir". En este sentido, advirtió que si el Estado ratifica la estigmatización y les quita su único medio de sustento, el resultado será contraproducente.
Bajo su mirada, el abordaje actual del gobierno comunal en esta área marca una degradación respecto al accionar de figuras como Julio Elichiribehety o Juliana Teerink, a quienes definió como funcionarios que mantuvieron un límite y no entraron en la "morbosidad neoliberal".
Al respecto, agregó que "alguien del riñón de este gobierno como la secretaria Marcieri salga a decir esto me parece una degradación de la política total", fustigó, subrayando que detrás de cada limpiavidrios hay familias que dependen de ese ingreso.
Violencia y más violencia
Orbea se refirió también al texto “Desarme en Tandil: colectivismo en acción” publicado recientemente por Gustavo Rubio. En el mismo, el consejero escolar de Acción Tandilense/La Libertad Avanza planteaba que “nunca se discute el desarme como política fallida. Nunca se evalúa su impacto real. Nunca se pregunta por qué el delito crece mientras el control sobre el vecino se endurece”.
El psicólogo calificó estos dichos como "absolutamente disparatados" y los comparó, paradójicamente, con el maoísmo. "Mao decía que el poder nace de la boca del fusil. Este señor está diciendo lo mismo, que la defensa nace de la boca del fusil", sentenció.
Además, destacó que “Rubio es un adalid en la defensa del Tiro Federal de Tandil”, y que “por el tema del rearme en la sociedad, basta tener en cuenta la serie insistente de suicidios entre personas de las fuerzas de seguridad para ver qué pasaría si hay accesibilidad a las armas de fuego”.
Como vecino del barrio del Tiro Federal, Orbea pormenorizó el conflicto histórico que mantienen con la institución. Explicó que desde hace más de 30 años los vecinos sufren las estampidas de armas de grueso calibre en un polígono a cielo abierto, ubicado a escasos 20 metros de viviendas familiares. Denunció que esta actividad provoca contaminación ambiental y graves alteraciones en la salud de las mascotas y los vecinos, citando ejemplos de personas que sufren crisis por los ruidos constantes.
Informó que en el barrio ya se recolectaron más de 70 firmas para exigir soluciones, aunque denunció que los pedidos de entrevista con autoridades comunales no han tenido respuesta. Para el psicólogo, Tandil atraviesa un estado de "Stasis", un concepto griego que define una guerra de baja intensidad entre familias o comunidades, alimentada por discursos que apelan al uso de la fuerza y la exclusión social. En este escenario, apeló a la "valentía ciudadana" para denunciar estos retrocesos en la convivencia democrática.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil