Cacha Cena: “El que pase por acá va a ver gente a las 6:30 de la mañana para recibir comida”
La referente del comedor de Cacha, del barrio Las Tunitas, dialogó con El Eco.
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Con más de 300 raciones entregadas por día, demanda en aumento y filas de espera desde las 6:30 de la mañana, el comedor de Cacha en el barrio Las Tunitas es otra de las postales de la compleja situación social que atraviesa el país y de la que Tandil no escapa.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa referente del lugar, Cacha Cena, brindó un crudo panorama sobre el presente de la institución y las dificultades que enfrentan las familias tandilenses para acceder a la alimentación básica.
“Como siempre venimos trabajando con muchísima gente todos los días. Nosotros a pesar de los fríos que están haciendo, ya a las 6, 6:30 de la mañana tenemos gente parada para retirar la comida a las 8:30 la mañana. Se está acercando muchísima más gente”, describió la responsable del espacio.
En relación a la dinámica diaria, Cena detalló: “Nosotros estamos con más de 300 raciones diarias de lunes a viernes y aguantando, aguantando. Celebró mucho que hoy leí que el municipio de Tandil hizo una inversión de 64 millones en leña, que eso va a ayudar un poco a la calefacción de la familia”.
Un año de aumento
La referente hizo hincapié en un cambio en la asistencia, señalando que la crisis golpea transversalmente a diversos sectores. “Venimos con un año con aumento. Sí veo mucho más hombres viniendo a buscar comida que antes no lo hacían, y quiere decir que ese hombre está desocupado. Tenemos algunos abuelos ahora, ya casi no tenía yo abuelos, pero ahora las jubilaciones son muy tristes. Y duele la panza cuando tenés hambre. Entonces acá estamos, hacemos lo que podemos”, afirmó.
La situación, consideró Cacha, se agrava por el costo de vida, que vuelve inaccesibles productos básicos. “Hace rato que pasa eso, que mucha gente que viene tiene trabajo. La mayoría de las mujeres tienen algún laburo en casa de familia, pero vos imagínate que si ganan 10 mil pesos una hora que vayan a trabajar no alcanza para la comida. Cuando 1 kg de carne para milanesa te sale entre 24 mil pesos ¿Cómo haces más los huevos, más el pan rallado, el condimento? No podes darle de comer carne a tus hijos”, sostuvo.
En cuanto al rol de los distintos niveles gubernamentales, la referente fue tajante al diferenciar la gestión local de la nacional. “El Estado no está presente, hablo del Estado nacional. Porque el municipal la verdad que se está poniendo, acorde de lo que está pasando y Juliana Teerink es excelente con el trabajo que está haciendo. La verdad que yo, cuando ameritan estas cosas las digo porque se está trabajando muy bien con esto en Desarrollo Humano”, sumó
Cena destacó también la colaboración de actores locales como Héctor Almada, ex combatiente de Malvinas, quien aporta pan y facturas, y el trabajo de las manzaneras en la distribución de leche y abrigo, elementos vitales en un contexto donde, según advirtió, la escasez de recursos obliga a reducir la asistencia a una sola comida diaria.
Marcó además que la demanda en el comedor no se reduce solamente a comida, sino también a ropa de abrigo y frazadas. En esos casos, indicó, deriva a los vecinos al Centro Comunitario, aunque alertó por la necesidad de que no se demoren las entregas.
“Sé que hay muchas, muchas mantas que han tejido las manzaneras, que han hecho y han donado. Entonces, que eso llegue rápido a la gente porque hoy estamos necesitando el abrigo para la familia. Así que yo, como corresponde, los mando a la trabajadora social del Comunitario para que ella pueda abastecerlos de las frazadas o una ropa de abrigo. Lo que espero realmente es que la trabajadora social del Comunitario no esté con un listado 10 días, 15, sino que apure, porque la frazada se necesita hoy, no dentro de 15 días”, agregó.
Más allá de su consideración del rol de Desarrollo Humano municipal, Cacha Cena focalizó sus críticas en el gobierno nacional. “El Estado nacional no aporta nada, al contrario, cada vez peor. Ahora están hablando de que van a sacarle el beneficio que tienen en el boleto las mamás que cobran asignaciones. En un país tan como de Argentina no puede ser que haya pibes que se mueran de hambre, que haya necesidades, que volvimos a tener enfermedades que ya estaban erradicadas como sarampión”, concluyó.
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