Cooperativas eléctricas en alerta por millonarias deudas con Cammesa: preocupación en la Usina de Tandil
El sector cooperativo eléctrico atraviesa un momento de fuerte incertidumbre por el inicio del pago de deudas millonarias con la compañía mayorista de energía Cammesa. Desde la Usina de Tandil advirtieron que la situación es compleja para muchas entidades del interior bonaerense y que el nuevo esquema podría resultar difícil de afrontar.
Las cooperativas eléctricas de la provincia de Buenos Aires enfrentan un escenario de incertidumbre ante la puesta en marcha del esquema para regularizar las deudas que mantienen con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). El sistema prevé planes de pago a largo plazo, pero desde el sector advirtieron que el volumen de los compromisos acumulados genera preocupación sobre la capacidad real de cumplimiento de muchas entidades.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn ese contexto, desde la Usina Popular y Municipal de Tandil señalaron que la problemática no es aislada y afecta a gran parte de las cooperativas del interior bonaerense. Representantes de la empresa local plantearon que el principal interrogante es cómo afrontar los compromisos en un contexto económico complejo, con tarifas que durante largos períodos no alcanzaron a cubrir los costos del sistema eléctrico.
De acuerdo con datos del sector, las distribuidoras y cooperativas acumulan deudas millonarias con Cammesa, originadas en gran medida por el atraso tarifario y por el aumento sostenido del costo de la energía mayorista. En muchos casos, las entidades debieron continuar prestando el servicio sin contar con ingresos suficientes para cubrir la totalidad de la energía que compraban al sistema mayorista.
La preocupación radica en que el esquema de regularización exige mantener al día el pago de la energía corriente y, al mismo tiempo, comenzar a cancelar la deuda acumulada en cuotas. El plan aprobado a nivel nacional contempla períodos de gracia y hasta 72 cuotas para saldar los compromisos, con tasas vinculadas a las que aplica el Banco Nación.
Desde la Usina de Tandil remarcaron que cada cooperativa tiene realidades financieras distintas, por lo que el impacto del programa podría variar según los casos. No obstante, coincidieron en que el desafío será sostener la prestación del servicio, continuar con las inversiones necesarias en la red y, al mismo tiempo, afrontar las obligaciones económicas derivadas del acuerdo con Cammesa.
En ese marco, el sector cooperativo sigue de cerca las negociaciones y las definiciones regulatorias que puedan surgir en los próximos meses. La expectativa es que el proceso permita ordenar las cuentas del sistema eléctrico sin poner en riesgo la continuidad de las cooperativas, que en muchas ciudades del interior –como Tandil– cumplen un rol central en la prestación del servicio de energía.
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