Corresur inició su gestión en rutas nacionales: se esperan mejoras para la 226
La firma asumió el control de 1.325 kilómetros de traza que incluyen las rutas 3, 205 y la 226.
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Desde el pasado 1 de julio, la empresa Corresur se hizo cargo de la operación y el mantenimiento de un corredor estratégico para la provincia, que abarca las autopistas Riccheri, Ezeiza-Cañuelas y J. Newbery, junto a las rutas nacionales 3, 205 y 226. El plan integral, que comprende una extensión total de 1.325 kilómetros, puso en marcha frentes de trabajo inmediatos para el bacheo, sellado de fisuras y recuperación de la calzada.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas primeras intervenciones se concentraron en sectores prioritarios, abarcando 431 kilómetros iniciales. Entre las acciones desplegadas, se destacó la puesta en funcionamiento de cinco plantas asfálticas de última generación, una de las cuales se encuentra radicada en Tandil, con el objetivo de garantizar la logística y reducir los tiempos de ejecución de las obras de bacheo profundo y señalización.
En este contexto de renovación, el especialista y exvocero de Vialidad Nacional, Ernesto Arriaga, dialogó con el ciclo Tandil Despierta (EcoTV y 104.1 Tandil FM) sobre el impacto de este cambio en la región.
El exfuncionario subrayó la importancia de que la concesión esté en manos de empresas con trayectoria en el rubro vial para afrontar los desafíos climáticos y técnicos de la zona.
“Lo vial no es fácil. Tandil tiene calor y frío con temperaturas bajo cero, entonces tenés que ser una muy buena empresa vial para saber cuándo tapar los baches de hormigón, de asfalto y señalizar de modo horizontal”, repasó en su intervención.
Sobre la concesión, precisó que la primera etapa será de “reconstrucción de la calzada” con el mejoramiento de la seguridad vial para “darle vida a la ruta”. En ese sentido, mencionó la eliminación del tren de carga hacia Bahía Blanca y apuntó que “el 86 por ciento de la carga y el transporte es el camión”, por lo cual se quieren buenas condiciones de infraestructura vial.
El desafío de la Ruta 226
Uno de los puntos de mayor preocupación es el tramo de la Ruta Nacional 226 que atraviesa la ciudad, con zonas de tránsito intenso y alta peligrosidad. Sobre este punto, que generó un extenso debate, gestiones y proyectos que no prosperaron, Arriaga reconoció que se trata de un problema sistémico en el país. “Desde la década de 1940 las ciudades quedaron pegadas o rodeadas por las rutas cuando progresaron y ampliaron su población”, explicó el experto, comparando el sistema vial con el grupo sanguíneo del cuerpo humano por su rol en la distribución de la carga.
“En más del 50 por ciento se hacen caminos de circunvalación. Y fue un error sistemático”, agregó.
Respecto a la posibilidad de mejoras, Arriaga ratificó que los pliegos de concesión contemplan la semaforización y la educación y seguridad vial, mientras que “esto último será prioritario para este grupo de empresas”.
Señaló que la responsabilidad es de Vialidad Nacional como ente concedente, pero indicó que existe un espacio para la gestión local y el diálogo con los representantes de los ciudadanos. “Estamos en democracia, hay que escuchar a la población, que es lo importante”, expresó ante El Eco Multimedios.
Para Arriaga, el canal institucional sería que el Concejo Deliberante y el Intendente planteen las necesidades de la población directamente ante los responsables de las concesiones viales de la Nación.
Con el inicio de la concesión comenzará una nueva etapa para el corredor vial. En ese marco, se desplegarán frentes de trabajo en distintos sectores del corredor para ejecutar “tareas de bacheo superficial y profundo, sellado de grietas y fisuras, calce de banquinas, ejecución de señalización horizontal y reposición de vertical, mantenimiento y reparación de sistemas de iluminación y semaforización, limpieza de alcantarillas y reposición de barandas de defensas metálicas”, según informó la concesionaria.
Las primeras intervenciones se concentrarán en sectores “prioritarios” de las rutas nacionales 3, 205 y 226. El plan inicial abarcará 431 kilómetros de la traza e incluirá, además, tareas de mantenimiento permanente.
Un nuevo modelo de peajes
Tras la desvinculación de 35 trabajadores del peaje La Vasconia, la concesionaria informó que, en paralelo con las obras viales, iniciará la “transformación tecnológica progresiva” de las estaciones de peaje. La primera etapa comprenderá las vías de Agüero, Tristán Suárez, Uribelarrea, Cañuelas e Hinojo.
Desde el inicio de la concesión, “todas las estaciones de peaje operarán sin pago en efectivo”, por lo que el cobro se realizará a través de medios electrónicos y automáticos con el objetivo de reducir los tiempos de espera, agilizar la circulación y modernizar la experiencia de los usuarios.
Como parte de este proceso, las estaciones incorporarán dispositivos que permitirán abonar el peaje con tarjetas de crédito y débito con tecnología contactless o mediante códigos QR a través de las billeteras virtuales habilitadas. TelePASE es el medio de pago recomendado para transitar por las estaciones de manera “más ágil y eficiente”.
Inicio de las obras
Desde el inicio de la concesión, la empresa desplegó maquinaria en varios frentes para iniciar un plan integral de recuperación vial sobre más de 400 kilómetros de traza.
El despliegue inicial se concentró en tres puntos de la red vial. En la Ruta Nacional 205 (kilómetro 61 al kilómetro 103), donde “se iniciaron trabajos de recuperación que comprenden bacheo superficial, calce de banquinas, sellado de grietas y tareas de fresado”. Asimismo, operarios trabajan en la renovación integral de la señalización horizontal y vertical.
En la Ruta Nacional 205 (Peaje Uribelarrea) se puso en marcha una obra civil, mientras que en la Ruta Nacional 226 (kilómetro 0 – Mar del Plata), se comenzó con las tareas de reparación de banquinas, sellado de fisuras y el reemplazo de elementos de seguridad vial dañados.
Las intervenciones totales de esta primera etapa abarcarán un total de 431 kilómetros de traza, catalogados como sectores prioritarios. El plan incluye trabajos a corto plazo en el kilómetro 150 de la RN 226 y en el kilómetro 62 de la Ruta Nacional 3, “sumando mantenimiento en sistemas de iluminación, semaforización, puentes y alcantarillas”.
Para “garantizar la viabilidad técnica y reducir los plazos de ejecución”, Corresur habilitó de manera simultánea “cinco plantas asfálticas de última generación ubicadas estratégicamente en las localidades de Cañuelas, Tandil, Balcarce, Tapalqué y Coronel Dorrego”.
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