Desde Salud alertaron que “el ahogamiento es algo silencioso” y llamaron tomar medidas de prevención
La jefa del Servicio de Emergencias del Hospital de Niños brindó detalles de medidas preventivas.
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Desde el Sistema Integrado de Salud Pública (SISP) volvieron a recordar medidas preventivas ante posibles casos de ahogamientos en piletas, en particular en niños. La jefa del Servicio de Emergencias del Hospital de Niños Debilio Blanco Villegas, Dra. Manuela Beazley, dialogó con El Eco de Tandil y marcó en particular la necesidad de que los adultos supervisen a menores tanto si saben o no nadar.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“El ahogamiento es algo bastante silencioso. Cuando un niño se sumerge no emite ruido, y si uno no está mirando específicamente puede pasar más tiempo del que debería haber pasado. Todo el tiempo de hipoxia puede traer secuelas”, señaló la doctora.
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En primer término, Beazley indicó que “los menores de 13 años siempre tienen que estar bajo alguna supervisión de algún adulto, hasta esa edad se recomienda que haya algún adulto supervisando, y para menores de cinco años ni hablar”. La supervisión, recordó, requiere de una persona cercana, ubicada en un espacio accesible y exclusivamente dedicada al cuidado de los niños.
“Está bueno que empiecen a nadar en edades tempranas. Hay un montón de recursos para poder hacerlo, no todo el mundo los tiene, pero para el que los tenga y tenga el interés, no está mal. Pero la supervisión no se restringe por el hecho de que el niño supuestamente sepa nadar. Porque se puede golpear, puede tener cualquier incidente y es importante que haya un adulto mirando y disponible”, remarcó.
Si bien mencionó que existen recomendaciones de chalecos y otros elementos, los cuales “brindan cierta tranquilidad”, señaló que tampoco alcanza esa medida para obviar la tutela de adultos. En el mismo sentido indicó que “no hay que pensar solamente que las piletas de natación son el problema, porque en chicos de un año o más chiquitos, a veces con una palangana o piletas chiquitas para bebés pueden ocasionar lo mismo. Uno tiene que estar mirando porque se pueden resbalar y pueden quedar sumergidos igual”.
Otras recomendaciones
Entre otros aspectos, la doctora recomendó que las piletas cuenten con cercos de protección, cuya estructura funcione para impedir el paso de los menores. Por eso señaló la importancia de que tengan una altura mínima de 1,30 metros, y que los ingresos permanezcan cerrados. En el caso de piletas inflables para bebés, marcó que es fundamental que los padres no dejen juguetes dentro ya que “son súper tentadores para que el niño e acerque, trate de agarrarlo y quizás se pueda caer en un momento en el que no lo están mirando”.
En cuanto a las señales de alerta, Beazley explicó que el ahogamiento se constata cuando el niño no respira y no tiene pulso. Ante tal situación, sostuvo, se debe proceder a retirar al menor de agua y llamar al 107. En el caso de que se conozca la técnica, realizar RCP hasta que arribe la ayuda. “En el Hospital se brindad cursos de RCP gratuitos todos los meses para cualquiera que le pueda interesar”, recordó.
En sintonía con lo expresado por la jefa del Servicio de Emergencias, desde la dirección del SISP compartieron con El Eco datos sobre los ahogamientos en el país y las modalidades de prevención. En Argentina, precisaron, cada cuatro días muere un niño por ahogamiento y el 65 por ciento de esas víctimas fatales son menores de 5 años.
Por tal motivo dieron cuenta de los cuatro pasos para la prevención. La supervisión mediante la presencia de un adulto responsable, la educación en cuanto a la enseñanza progresiva de las habilidades acuáticas, el saber RCP y el uso de dispositivos adecuados y homologados como chalecos salvavidas y otros similares.
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