“Este fue un lugar de muerte y ahora será un lugar de vida”
Walter Fernández estuvo secuestrado en la Quinta de los Méndez.
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Para Walter Fernández, sobreviviente del lugar y testigo de aquellos años, la recuperación del espacio para un proyecto de memoria tiene un significado particular.
Fernández estuvo secuestrado en la Quinta de los Méndez y allí conoció a Carlos “el Negro” Moreno, quien fue asesinado en el predio.
Al referirse al trabajo impulsado desde la Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense para recuperar el sitio, destacó la posibilidad de darle un nuevo sentido al espacio.
“En estos momentos de tanta tristeza, tanta pesadez y tanta amargura –y donde hubo 27 absoluciones en el juicio de La Huerta-, el trabajo que ha venido haciendo Matías para poder recuperar el lugar y convertirlo en un centro de memoria y algún otro proyecto vinculado a la salud es muy importante”, señaló.
Y destacó que “este fue un lugar de muerte y ahora será un lugar de vida, un lugar al que podrán venir los pibes de Tandil a conocer la historia”, expresó.
“Para nosotros ésa es la parte importante”, remarcó.
Fernández sostuvo que la preservación de la memoria mantiene además una relación directa con una deuda que, según señaló, continúa pendiente: la búsqueda de los restos de las personas desaparecidas.
“Todavía no hemos podido encontrar los restos de nuestros compañeros; faltan montones de compañeros de Tandil”, afirmó. Y agregó: “Los represores -inclusive los que fueron absueltos- se niegan a decir dónde tiraron los huesos”.
Por eso, consideró que la recuperación del predio también puede contribuir a sostener el conocimiento sobre lo ocurrido durante la dictadura.
“Para nosotros es muy importante poder seguir manteniendo viva la memoria, que la gente de Tandil siga enterándose de lo que pasó y que pueda visitar este lugar”, concluyó.
Periodista de El Eco de Tandil.