Fiesta del Picapedrero: Balance positivo y el objetivo cumplido de fortalecer el entramado comunitario
El encuentro fue en el Club Figueroa. Identidad, memoria y futuro de Cerro Leones.
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El salón principal del Club Figueroa de Cerro Leones estuvo a pleno durante la novena Fiesta Popular del Picapedrero. En un presente complejo para muchas organizaciones de la comisión a cargo del evento (Unicen, entidades barriales y otros), el objetivo de la edición 2026 fue el de lograr fortalecer el entramado comunitario que desde hace casi una década sostiene la propuesta que ya se instaló en el calendario cultural de Tandil.
“Más allá de que se tuvo que reprogramar por el clima fue complejo sostenerla porque el armado de esta Fiesta tiene que ver con la participación de instituciones y organizaciones que están complicadas todas. Desde un principio se planteó como un desafío con restricciones fuertes y desde ahí es donde empezamos a fortalecer el entramado comunitario: la propuesta de patios y picnics que nos llevan a la historia de los picapedreros y cómo ellos producían sus festividades, con patios donde había guitarra, compartiendo, un picnic democrático”, contó Sebastián Álvarez que como director de Extensión de la Unicen forma parte junto a vecinos y vecinas de la comisión organizadora.
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La Fiesta Popular del Picapedrero, cabe recordar, es un evento que se lleva a cabo desde hace nueve años. Se trata de una jornada de festejo pero también de recuperación de la memoria histórica de un barrio con identidad. Cerro Leones fue una zona clave de los albores de Tandil, donde no solo se instalaron comunidades que aportaron al desarrollo local a partir del trabajo de la piedra: también fue el lugar en el que surgieron manifestaciones obreras históricas como la Huelga Grande de 1908.
Casi una década atrás un grupo de vecinos y organizaciones se pusieron al hombro el desarrollo de una fiesta popular que tenga como eje la memoria histórica de Cerro Leones. El trabajo que realizan desde entonces tiene muchas actividades y propuestas, la más importantes es la Fiesta del Picapedrero. Tras algunas reprogramaciones por cuestiones climáticas, el evento se trasladó al Club Figueroa, que volvió a vestirse de fiesta.
Una tarde en Cerro Leones
“Esto empezó en Cerro Leones pero este año han participado también Villa Laza, La Movediza y todo el cordón de los barrios de piedra. Hasta el Jardín 926 del barrio Palermo tuvo un proyecto que enlazó con la historia de los picapedreros. La Fiesta va tomando una dimensión que mantiene su centro en Cerro Leones, pero que convoca a todas las organizaciones instituciones de la ciudad. Porque más allá del barrio, esta historia tiene un fuerte anclaje en toda la identidad tandilense”, expresó Sebastián Álvarez sobre el espíritu de la fiesta.
El integrante de la comisión organizadora destacó que la novena edición tuvo como particularidad contar con una programación conformada por números con origen comunitario.
Además de la tradicional caminata por el Sendero de la Amistad se realizaron recorridos turísticos, hubo “patios comunitarios”, en la escuela se presentaron “Los juegos de los abuelos”, y tuvo lugar una muestra de instituciones educativas.
También se llevó a cabo un homenaje al escultor Eduardo Rodríguez del Pino, espectáculos musicales, obras de teatro comunitario, documentales audiovisuales, demostraciones de trabajo en piedra, y muchos otros.
“Ya estamos pensando en los 10 años. Queremos sostener esto que se ha logrado, ese entramado comunitario que sostuvo y mejoró la fiesta. Creemos que la propuesta fue una de las mejores en cuanto a recuperar la historia y la cultura del lugar y saber cómo compartirla. Y el año que viene vamos a ver si podemos recuperar el espacio de la plaza que nos permite tener otra otras posibilidades de disfrute”, adelantó Álvarez.
“Hoy la plaza tiene un playón, tiene juegos, tiene un escenario hecho con piedras que ya desde hace siete años planteábamos desde este espacio que la piedra vuelva al cerro y se logró. Entonces hay todo un trabajo que tenemos que poner en valor en esos 10 años. Hay todo un laburo y una cantidad de gente que ha participado y aportado y ese capital hoy se ve en el barrio”, concluyó.
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