Polémica por la propiedad patrimonial: “Se empezó a derrumbar solo”
Trabajadores vinculados a los movimientos en la obra paralizada dialogaron con El Eco de Tandil.
Durante la jornada del miércoles 7 de enero tomó estado público una polémica en torno a la destrucción de la fachada de una propiedad patrimonial ubicada en Alem al 900. El Municipio paralizó la obra en marcha y calificó al hecho como una “negligencia”, mientras que las repercusiones pusieron el foco en la necesidad de reforzar los controles. El Eco de Tandil dialogó con trabajadores vinculados a los movimientos realizados en el lugar, quienes plantearon que no se trató de una demolición sino de un derrumbe, el cual presentaba un peligro para los transeúntes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Se viene cayendo desde hace bastante tiempo. Si pasaban antes de que se empezara a demoler tendrían que haber visto los escombros en la vereda, que ni siquiera los juntaron. Hay que preguntarle a los vecinos de toda la cuadra lo que estaba pasando desde hace mucho tiempo con esa construcción puntual”, expresó uno de los trabajadores, que prefirió mantener su identidad en reserva.
Cabe recordar, el Municipio paralizó la obra en marcha de la esquina de avenida España y Alem, donde se proyecta instalar una casa de comidas rápidas. Fue luego de constatar la destrucción del inmueble ubicado en Alem 925. El mismo se encuentra inscripto como Bien Patrimonial en el Anexo 5 del Plan de Desarrollo Territorial y su fachada está alcanzada por un régimen de preservación.
Las autoridades locales labraron las actas correspondientes, que fueron elevadas al Juzgado de Faltas para que determine la forma en la que deberá repararse el daño ocasionado. Durante la mañana del jueves 8, todavía no estaba definido si el caso se radicaba en el Juzgado de Faltas N°1 –a cargo de María Gabriela Vila- o el N° 2, a cargo de Vicente Pedro Oliveto.
El secretario de Planeamiento y Obras Públicas transmitió a El Eco que la destrucción de la fachada fue una “negligencia” por parte de los responsables del proyecto. Si bien la Comuna contaba con un informe técnico privado en el que se recomendaba la demolición, los inspectores municipales marcaron sin embargo la necesidad de realizar trabajos de apuntalamiento y refuerzos en la estructura.
“Se empezó a derrumbar solo”
En el marco de la polémica, El Eco de Tandil consultó a trabajadores vinculados a los movimientos realizados en la obra. Si bien prefirieron mantener el anonimato, plantearon una realidad que difiere de lo considerado por las autoridades municipales.
“Hay una mala información desde de los medios de comunicación. Se empezó a caer, se empezó a derrumbar solo el frente. Se cayó una puntera, rompió un auto y casi le pega a un señor. Sin que estemos trabajando ahí”, señalaron.
“La parte floja estaba por caerse, se rajó y la llevamos para adentro. Era todo de adobe y comido por las raíces. Totalmente irrecuperable”, agregaron. Si bien indicaron que el deterioro de la propiedad se estaría produciendo desde hacía tiempo, recientemente se cayó “un pedazo grandísimo”, y retiraron “la parte floja porque iba a terminar matando a una persona”.
En sintonía con lo informado desde la Comuna, dieron cuenta de que existía un informe que recomendaba la demolición, y consideraron además que la fachada era insalvable.
La publicación en El Eco de Tandil de la destrucción de la propiedad generó una considerable repercusión, en particular en comentarios de redes sociales. Gran parte hizo hincapié en la necesidad de reforzar los controles de parte del Municipio y prevenir este tipo de hechos.
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