Prestadores de discapacidad se manifestaron en defensa del ejercicio digno de la profesión
Con el apoyo y acompañamiento de familiares y transportistas de niños y jóvenes con discapacidad, los profesionales de la salud le dijeron “basta” al ajuste salarial y la precarización laboral. Marchan esta tarde nuevamente a partir de las 17.30 desde la Avenida España, esquina Rodríguez.
Concentrados frente a la Municipalidad, prestadores de discapacidad, familiares y transportistas se manifestaron en la tarde de ayer, con el fin de visibilizar su profundo malestar ante la situación laboral que atraviesan desde hace años, pero que empeora a partir del contexto económico.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailManifestando el contexto insostenible en el que realizan su labor diaria, los profesionales de la salud que se dedican a acompañar a niños y jóvenes con discapacidades le dijeron basta al ajuste salarial y a la precarización laboral.
“La convocatoria fue impulsada a raíz de visibilizar entre colegas, el notable avance de la precarización en el sector”, comentó Patricia Barragán, acompañante terapéutica de distintos colegios de la ciudad y agregó que “fue creciendo tanto, que empezamos a comunicarnos para ver qué estaba pasando. Nos hacía ruido que nos siguieran demorando lo pagos”.
En este contexto, Barragán comentó que “algunas colegas habían enviado cartas de las obras sociales, que visibilizaban que Superintendencia no hacía los envíos de fondos y de ahí surgió de manera totalmente espontánea la convocatoria para esta ocasión”.
En cuanto a la marcha, la manifestante destacó que “también se sumaron las familias por suerte” y expresó fervientemente que “ojalá nos escuchen, que se den cuenta de que estamos acompañando al sector más vulnerable de la sociedad, que hay que cuidarlos y protegerlos. Para eso hay leyes que se deben cumplir, y estamos realmente agobiados. Sabemos que está todo el país igual, pero esto es una demanda de parte nuestra desde hace muchos años y ya no damos más”.
Desde su experiencia personal, Barragán relató que “siempre fuimos precarizados en cuanto a nuestro desarrollo laboral y a nuestro ingreso económico. Muchos años trabajé por IOMA, incluso en la actualidad, lamentablemente es un hábito cobrar cuando se les ocurra. Incluso, hasta que no se hacía un poco de ruido no aparecía el dinero en caja”, continuó.
Barragán explicó que si bien la situación es la misma desde hace mucho, “este año empeoró notablemente y otras obras sociales siguieron con el mismo manejo de fondos. Se pasan la pelota desde Superintendencia de Salud a las obras sociales, mientras las familias quedan sin la cobertura, sin las prestaciones y se vulneran sus derechos a la protección a la persona con discapacidad y al mismo tiempo, se vulnera nuestro derecho laboral, a cobrar por lo que hacemos cada día”.
Finalmente, la especialista en acompañamiento terapéutico compartió las intenciones por las que marcharon: “Queremos hacer visible nuestro reclamo y que vean lo unidos que estamos, tanto los representantes educativos, las personas que trabajamos para la salud de niños y jóvenes, como es nuestro caso, y las familias que son quienes necesitan las prestaciones que nosotros damos, y que ponemos mucho tiempo, trabajando y capacitándonos”, y concluyó que “acá estamos todos unidos bajo el mismo lema, que es ´la salud sobre todo´”.
Pagos a 90 días
Por su parte, Laura Nolasco, quien actualmente se desarrolla en el área como Psicopedagoga y maestra de apoyo a la inclusión en el nivel Inicial, expresó que estas expresiones “principalmente nos convocan a decirle con más fuerza basta al ajuste de los sueldos, no a la precarización laboral y a la flexibilización, y que las necesidades más urgentes se atienden realmente”.
La representante del colectivo de prestadores de discapacidad detalló que “nos pagan a los 90 días a partir de lo trabajado, es totalmente devastador para el bolsillo, porque tenemos que mantener un montón de cosas para poder trabajar incluso. Y agregó que “somos totalmente autónomos, entonces eso repercute de manera desfavorable en nuestra vida en general, desde mandar a nuestros hijos a la escuela, pagar las cuentas, comer y lo básico e indispensable”.
Al mismo tiempo, Nolasco agradeció la presencia de las familias en la manifestación y el apoyo diario que les brindan, y resaltó que “agradezco al resto de los colegas que aunque no se ven afectados por esta situación, han brindado su absoluto apoyo”.
La psicopedagoga hizo extensiva la convocatoria a toda la comunidad, desde el lugar que pueda acompañar y apoyar, para que el reclamo tome cada vez más fuerza y visibilidad. “Todo aquel que pueda difundir cuando vea las pancartas o flyers, que por favor lo difunda, porque es una realidad que si bien no afecta cuando uno no tiene un familiar con discapacidad, puede que en algún momento de la vida necesite de nuestros servicios”, invitó.
La carta
A través de una carta dirigida a la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación (SSS), a las obras sociales (OS) y a toda la comunidad, expresaron que “somos profesionales del área de Educación y de Salud que trabajamos como prestadores en el área de discapacidad. Hoy nos reunimos para decir ´basta´ a la precarización laboral, ´basta´ al ajuste de nuestros salarios y ´basta´ de poner en riesgo los derechos de las personas con discapacidad”, y agregaron que “actualmente nos situamos ante un panorama de incertidumbre y desidia por parte de las autoridades nacionales quienes tienen la obligación de asegurar nuestros salarios”.
En cuanto a los motivos de la movilización, expusieron que “este mes las obras sociales no pagaron, la SSS (ente nacional que se encarga de girar los fondos) no realizó el depósito a las obras sociales, por ende, no sabemos cuándo vamos a cobrar. De esta manera, nuestra situación se torna insostenible, percibimos salarios que están muy por debajo de la línea de pobreza, sufrimos una profunda pérdida del poder adquisitivo de los mismos, existe un gran retraso en el pago de honorarios, nuestras condiciones son de precarización y flexibilización laboral, lo que se traduce en un abuso hacia nuestro compromiso y nuestra ética profesional”.
Y agregaron que “estamos cansados de percibir sueldos paupérrimos por una tarea tan significativa y valiosa como es ‘asegurar el derecho a la educación y a la salud para las personas con discapacidad, en el marco de una educación inclusiva’. Todos los colegas cumplimos con nuestros compromisos asumiendo nuestra tarea, sin abandonar a las familias ni a los acompañados. Sin embargo, las entidades nacionales y las obras sociales no cumplen con la acreditación de nuestros salarios en tiempo y forma, ya que cobramos con retraso de tres a cuatro meses de lo trabajado, los pagos cuando ingresan lo hacen en cualquier momento del mes (del 1 al 31) haciéndose imposible mantener nuestros compromisos, obligaciones y el vivir".