En Los Charitos y Smata continúan reclamando por cloacas, limpieza e iluminación para los barrios
Fátima y José, vecinos de Charitos y Smata, volvieron a hacer públicas las demandas del barrio.
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Vecinos de Charitos y Smata volvieron a reclamar por cloacas, iluminación en las plazas y limpieza de calles, entre otras demandas del barrio. La situación en el lugar se conoció a mediados del 2025, cuando los frentistas conformaron un grupo y en una nota con El Eco hicieron pública la realidad que viven día a día, como la presencia de aguas servidas sobre las veredas, a lo que se sumó en el último tiempo complicaciones por la falta de mantenimiento de las zanjas, y desborde de contenedores de residuos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn noviembre pasado, desde la Comuna habían actualizado los costos de un proyecto de dotación de cloacas que estaba listo desde el año 2023, así como también anunciaron gestiones con Nación y Provincia para que la iniciativa se concrete. Entonces, funcionarios municipales hicieron mención a que la Secretaría de Integración Socio Urbana –a cargo del referente de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja-, contaba con fondos asignados para tal fin, pero que no había ejecutado. A comienzos del mes en curso, el gobierno nacional avanzó con despidos y la degradación a subsecretaría, lo que supuso un virtual cierre del área. Así también, Nación puso punto final a la posibilidad de hacerse cargo de las obras prometidas.
Pero a seis meses de los anuncios, los vecinos manifestaron sus críticas a la administración comunal, donde dijeron que los pasan “de despacho en despacho” y “las soluciones no llegan”. Al respecto, señalaron que "lo que necesitamos no es que nos traigan el problema, sino que nos traigan la solución. Porque si no es como que nos pasan de despacho en despacho. Vivimos hablando con un montón de personas, pero la ayuda nunca llega”.
La constancia de los vecinos se ha traducido en innumerables gestiones administrativas que, hasta el momento, no han dado los frutos esperados. “Durante el año pasado y todo en lo que va de este año, hemos ido a la Municipalidad, a todos los despachos, y también hemos estado parados en la puerta de la intendencia con dos secretarios del intendente, que muy amablemente tuvieron la paciencia de atendernos y hemos perdido horas ahí. Pero no nos vamos a rendir ahora, vamos a seguir yendo. Vamos a seguir golpeando las puertas”, sumaron.
Barrios sin respuestas
Los vecinos recordaron los compromisos asumidos por los funcionarios del área de Obras Públicas, los cuales, dijeron, aún no se han materializado en el territorio. "Ellos quedaron en poder cumplir con un mantenimiento en el barrio, con la pasada de la pala por el zanjón de la esquina, donde vive una familia al borde de la vertiente por donde circulan todos los efluentes del barrio y juegan chiquitos", señalaron con preocupación, en referencia a autoridades comunales.
Asimismo, el estado de las arterias internas de los barrios representa un peligro constante, especialmente durante los días de precipitaciones. Los referentes barriales explicaron: “El inconveniente que tenemos en las calles de Charitos y algunas de Smata, es que no tienen el servicio de pala, por lo que cuando llueve nos inundamos”. La respuesta oficial, sostuvieron "fue que esas calles no están cedidas, y que entonces ellos por ley no pueden venir a hacer el mantenimiento con la pala, y si lo hacen es de gauchada".
Para los frentistas, la desilusión crece a medida que las promesas se dilatan en el tiempo y las soluciones no aparecen. “Nos dicen que nos van a venir a visitar y no vienen. Y cuando se acercan, nos pasan el problema a los vecinos”, plantearon, para agregar que en reuniones que mantuvieron con autoridades, "nos dicen que no cuentan con los materiales para acomodar las calles, y que tampoco podrían hacerlo porque las calles no figuran dentro del plano. Como el alumbrado en las plazas, donde hay juegos pero no hay luz, y la verdad que son bocas de lobo a la noche".
Esta situación ha generado un profundo desgaste en la confianza de la comunidad hacia sus representantes políticos. “Fueron muchas promesas y la verdad que estamos cansados. Los concejales van a querer venir a visitar el barrio, como nos ha pasado en épocas de elecciones, y después no vienen más. Siento desde lo más profundo de mi corazón como vecina de Tandil que no me dan ganas de votar, que ya no tengo ganas de recurrir a ningún despacho más porque siento que están por un sueldo extraordinario." lamentaron.
“Lo triste de esto es que nos pasan de despacho en despacho y las respuestas son que no tienen el insumo, que no tienen piedra, que no tienen arena. Nos pasan el problema a nosotros, pero nunca está la solución. Ni siquiera de poder visitar el barrio, ni siquiera de poder venir y ver en la situación que están las calles, en la situación que están los contenedores, que de nada sirven porque viene gente de todos lados a tirar heladeras, colchones, animales muertos, la verdad que es tristísimo”, concluyeron.
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