HOY, MARTES
Metáforas, comparaciones y Benito Fernández
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/cuchillos.webp)
¿Vos llevarías a lavar un auto que está todo desvencijado, chocado, con óxido y pintura quemada? No. Bueno yo tampoco. Aunque mi auto no está tan hecho pelota; tiene partes de pintura quemada por el sol, sí, pero dentro de todo si uno lo ve dice que es azul. Dice: “es un Clío azul. Muy sucio”. No lo llevo a lavar, porque me parece no sólo un gasto casi innecesario sino porque no quiero ver la cara del tipo del lavadero dándome a entender si no tengo otra cosa en qué derrochar el dinero.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPero no quería hablar de mi auto, su suciedad y mi vocación de croto que está acaparando todos los órdenes de mi vida. Quería hacer una metáfora. O mejor dicho –como para no darme aires de escritor-, una comparación.
No me salió.
