De vocación jardinera
El Jardín de Infantes 909 de Vela, Merceditas, cumplió cincuenta años tras iniciar sus actividades en un galpón que poco a poco se fue acondicionando. Recuerdan que al principio salían a buscar nenes para que concurrieran al jardín , teniendo una positiva respuesta de los papás. Hace cincuenta años Ester Trueba ingresaba como docente de educación inicial en una escuela de campo que extraña hasta el día de hoy y por la que fue reconocida.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSu padre llegó a la Argentina con apenas catorce años dejando atrás su terruño español. De a poco, el niño, entre nostalgias y trabajo pudo ir trayendo a sus ocho hermanas –con un tío que también le ayudó- y así se instaló en un campo cercano a Tandil, donde años después nacería su hija Ester Trueba. Ester hizo el primario y el secundario en el Colegio de la Sagrada Familia, fue siempre un excelente alumna, un poco tímida pero querida por todas sus compañeras.
“Me jubilé –con todo el dolor del alma- y le dije a Esteban (Braggio), ¡es el mejor regalo que te puedo hacer!. La idea era, ya con los hijos grandes, salir a recorrer, viajar, disfrutando solos, algo que se vio interrumpido por el fallecimiento de mi marido”.
