El día que los radicales de Tandil pusieron el pecho a las balas
DE NO HABER MEDIADO LA ACTITUD SENSATA Y PRUDENTE DE LOS DIRECTIVOS DEL COMITÉ PARTIDARIO, EL HECHO PUDO TENER GRAVISIMAS CONSECUENCIAS, ORIGINADO IMPRUDENTEMENTE POR UN COMISARIO QUE SE NEGABA A QUE SE FESTEJARA LA INTERVENCION A LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES DECRETADA POR EL GOBIERNO FEDERAL..
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La denominada “Década infame” abarca un período de la historia argentina que comienza el 6 de setiembre de 1930 con el golpe de Estado cívico militar que derrocó al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen y finaliza el 4 de junio de 1943 con el golpe de Estado militar que derrocó al presidente conservador Ramón Castillo. En el transcurso de ese tiempo, se cometieron en el país abusos de todo tipo, a los que cuando asumió la primera magistratura de la República el doctor Roberto Marcelino Ortiz en febrero de 1938, decidió terminar, encarrilando la turbia situación política del país, para lo que impulsó reformas tendientes a permitir un régimen menos fraudulento. En ese sentido, no dudó en decretar la anulación de las elecciones e intervención federal de la provincia de Buenos Aires, cuyo Gobernador era el entonces caudillo conservador Manuel Fresco, quien había conseguido, mediante un aceitado mecanismo de fraude, que en los comicios realizados en febrero de 1940, fuera electo sucesor suyo el caudillo conservador de Avellaneda Alberto Barceló.
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