"Escribí siempre, desde muy chica", señaló Aye Sosa sobre su nuevo rol
La cantante tandilense compartió los pormenores de su nueva etapa artística al frente de la banda Mandarines.
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En una reciente entrevista brindada a Cultura Zip, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, en el marco de Zip Unplugged, la cantante Aye Sosa abrió las puertas de su presente artístico, marcado por una etapa de introspección y renovación creativa.
Tras haber transitado diversas formaciones, la artista se encuentra hoy liderando un proyecto que bautizó como Mandarines. Según relató, este proceso ha sido fundamental para su crecimiento personal, permitiéndole dejar atrás experiencias previas para enfocarse en una propuesta que nace desde la autenticidad y el trabajo colectivo junto a Martín Sagrera, Teo Miguez y Laucha Villalba.
La transición desde el rol de intérprete de covers hacia la creación de material original ha sido uno de los pilares de este nuevo camino. Aye Sosa explicó que, si bien valora profundamente la capacidad de imprimir una impronta personal a las canciones de otros, sentía la necesidad imperiosa de canalizar sus propias letras y composiciones.
"Escribí siempre, desde muy chica. Con Rocío, mi hermana, justamente teníamos un dúo, así que un día dije por qué estoy siempre desde este lado", confesó la artista, quien recordó cómo el apoyo de su entorno y la necesidad de reconectar con su faceta creativa la impulsaron a tomar las riendas de su carrera musical.
Este paso no fue solo una decisión técnica, sino un quiebre emocional y espiritual que le permitió asumir el protagonismo que antes evitaba.
El nuevo proyecto
Mandarines se gesta bajo una dinámica de horizontalidad, donde cada integrante aporta su visión a las canciones que nacen del cuaderno de composiciones de la cantante. "Es un proyecto muy nuevo, muy reciente, que tenemos muchas ganas de que en algún momento salga con temas propios", señaló.
La banda ha optado por un enfoque donde la presión queda de lado, priorizando el disfrute y la calidad de los arreglos. Para la artista, el hecho de que sus compañeros se involucren en la creación de los arreglos musicales transforma sus canciones originales en una obra compartida, donde cada músico aporta su sello distintivo, enriqueciendo la propuesta final.
En cuanto a la proyección de Mandarines, la cantante se muestra cauta pero entusiasta, evitando apresurar los tiempos de lanzamiento para garantizar que el concepto de la banda esté bien definido. La idea es construir un show sólido, donde la música y la puesta en escena reflejen el trabajo de los cuatro integrantes.
"No lanzarnos por lanzar", subrayó, aclarando que su aspiración es ofrecer una propuesta de calidad que se sostenga en el tiempo. El quiebre entre el hobby y la profesionalización ha sido un camino de autodescubrimiento. Tras abandonar una carrera universitaria que no lograba satisfacer su necesidad de expresión, Sosa comprendió que su identidad está ligada al arte.
Este proceso de maduración le permitió entender que ser protagonista no significa opacar a los demás, sino potenciar el trabajo grupal. "Me gusta esto grupal, de que él tenga su momento, de que el batero tenga su momento, de que el bajista tenga su momento, porque es lo importante también de un grupo", reflexionó.
La importancia de su hermana
Al recordar su participación en La Voz Argentina, Aye Sosa describió una mezcla de adrenalina y vulnerabilidad. La vivencia, que compartió junto a su hermana, estuvo atravesada por un contexto familiar complejo debido a la salud de su abuelo, lo que dotó a aquel momento de un matiz agridulce.
"Esas cosas no se borran más", afirmó al rememorar el apoyo incondicional de su familia en la terminal al regresar. A pesar de la intensidad de aquel certamen, la cantante rescata la experiencia como un aprendizaje vital que la preparó para los desafíos actuales, animando a otros artistas a vivir el proceso sin miedo a la exposición.
La opinión de su hermana, Rocío, sigue siendo un faro fundamental en su proceso creativo. Aye destacó que mantiene un diálogo constante con ella, enviándole audios de los ensayos para recibir devoluciones precisas sobre los arreglos y las estructuras de sus nuevas canciones.
Esta complicidad, que trasciende lo musical, es parte del sostén emocional que le permite a la cantante confiar en su instinto. La artista enfatizó que, más allá de las dudas o los momentos de incertidumbre, la importancia radica en la acción constante: "El que se animen a hacerlo es lo importante. La cuestión es hacer y no quedarte con las ganas".
Finalmente, Aye Sosa proyecta un futuro cercano donde las presentaciones en vivo sean el motor principal de Mandarines. "Posta que con los chicos la pasamos bien, hacemos picnic en el ensayo, es como comer una facturita, un matecito, ensayamos y es un ratito y una vez a la semana, pero te da como ese empujón a decir, quiero esto", concluyó.