LA VIDRIERA
La hija de Antonio Rizzo comenzó a materializar los sueños de su padre
Estuvimos en el Museo Histórico del Fuerte con su presidente Oscar Granato y con la hija del maestro de la pintura, Graciela Rizzo. El titular de la institución habló del honor que significa contar con el espacio logrado en homenaje a tan relevante figura. Por su parte, Graciela siente que le está dando forma a los sueños que tenía su padre para cuando partiera de este mundo y eso la pone muy feliz.
Escribe Ana Pérez Porcio
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn la última etapa de su vida - don Antonio ya no salía de su casa - nos había dicho en reiteradas oportunidades que le gustaría que, cuando ya no estuviese, su obra no quedara poblando las paredes del hogar sino que el público, sobre todo los jóvenes, la pudieran apreciar en un ámbito adecuado. Y ese anhelo ha comenzado a concretarse gracias a su hija y a la buena voluntad del presidente del Museo del Fuerte.
“Cuando pensamos en un lugar para poner las pertenencias de Antonio Rizzo –reseña Granato- vimos que este lugar era el ideal porque tenemos las colecciones de Nueva Era, El Eco de Tandil, Tribuna, Actividades…, todos los diarios están acá Y él para sus libros rescataba mucho material de ellos”.
