“Me encontré haciendo canciones mías en casa y dije: 'esto soy yo”
Lautaro Zugbi pasó por Cultura Zip para repasar su proyecto, el trabajo autogestionado y su mirada sobre la educación.
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Lautaro Zugbi fue el protagonista de una reciente entrega de Zip Unplugged, el segmento de Cultura Zip, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1. En una charla distendida que recorrió sus inicios y su presente artístico, el músico desglosó el proceso detrás de su proyecto solista, una decisión que, según confesó, no fue estrictamente planificada, sino que decantó de forma natural. "En realidad no sé si estuvo muy pensado. Siempre toqué en bandas y de repente me encontré haciendo canciones mías en casa y dije: 'esto soy yo'", explicó.
Para quien durante mucho tiempo se posicionó como guitarrista, el salto hacia el frente del escenario implicó una transformación profunda. El artista reconoció que ocupar un rol secundario le brindaba una comodidad que debió abandonar para abrazar su nueva faceta. Admitió además que la timidez es algo que no se pierde nunca, pero que el proceso fue orgánico. Hace cinco años, según sus propias palabras, no se habría imaginado sosteniendo un espectáculo desde el canto y la composición principal, pero hoy lo vive como una actividad que le genera disfrute y expectativas renovadas.
En ese camino de búsqueda, el entrevistado señaló que la construcción de la identidad sonora es un proceso permanente y que, a menudo, los músicos atraviesan etapas de insatisfacción que los impulsan a cambiar. Sin embargo, se mostró particularmente conforme con su material discográfico actual, algo que calificó como poco habitual. En este sentido, remarcó que todavía siente un cariño especial por sus canciones y que su objetivo primordial es "hacer rodar" la música, un concepto que para él trasciende la mera acumulación de reproducciones en plataformas digitales.
El valor del vivo
El músico profundizó en lo que implica sostener un proyecto en la actualidad, diferenciando el éxito virtual de la conexión real con el público. Para Zugbi, hacer rodar las canciones significa tocar en vivo y recibir la respuesta de la gente. Aunque reconoció que el trabajo en plataformas como Spotify es complejo y a menudo requiere de una inversión económica que no siempre está al alcance del artista, aseguró que lo más interesante es que haya gente real diciendo si le gustó o no. En su visión, el éxito no reside en un número estadístico, sino en lograr que el público asista a las fechas.
Al comparar las escenas de La Plata y Tandil, el artista destacó la vitalidad de la movida local. Mencionó espacios y festivales que marcan el pulso cultural de la ciudad, como Macanudo, Lunático y Fresco. "Hay una red que hace mucho más accesible el venir", comentó, al tiempo que derribó el mito de que es necesario estar en Buenos Aires para trascender. Para el productor, el esfuerzo de "remar" en la autogestión es similar en cualquier punto del país y la verdadera cima es lograr que la mayor cantidad de gente posible concurra a las presentaciones.
La situación económica actual también fue un punto de análisis durante la entrevista. El músico advirtió sobre las dificultades para la venta de entradas, señalando que existe una "malaria" que afecta al sector. Observó un contraste marcado entre los grandes shows internacionales que agotan estadios con precios elevados y la realidad del músico local, que debe lidiar con la incertidumbre de la venta de último momento. A pesar de este panorama, reafirmó su compromiso con el formato de banda, valorando la presión sonora y el acto de compartir con otros músicos.
El rol de la educación
La formación académica ocupa un lugar central en la vida de Zugbi. Su paso por la carrera de música popular en La Plata no solo le brindó herramientas técnicas, sino que le permitió conectar con referentes y colegas de todo el país. Como docente, el entrevistado observó cambios en las nuevas camadas de estudiantes tras la pandemia. Notó una tendencia hacia un trabajo más solitario y virtual, lo que representa un desafío para la atención en las aulas. "Las cursadas de dos horas seguidas son cada vez más difíciles; ¿a quién le dura la atención?", se preguntó.
A pesar de estos cambios, destacó la capacidad de los jóvenes para resolver cuestiones técnicas con resultados profesionales gracias a la tecnología disponible. Su consejo para quienes se inician en la música fue contundente: “Hay que hacer". Zugbi instó a los nuevos artistas a no esperar las condiciones ideales para producir, sino a trabajar con los recursos que tengan a disposición. "Hacé, metele y después vamos viendo qué puede mejorar", sentenció.
Hacia el final de la charla, el músico se sometió a un cuestionario breve donde dejó entrever sus gustos personales. Eligió a Charly García como el músico con quien le gustaría grabar y destacó la letra de "Al lado del camino", de Fito Páez, como una obra admirable por su métrica y contenido. En cuanto al consumo de música, se definió como un defensor del orden original de los discos, evitando la reproducción aleatoria para respetar la unidad de la obra tal como fue concebida por el autor.
Cada regreso a Tandil, según relató, implica cumplir con un "fixture" afectivo que incluye mates con su madre y encuentros con su padre, su abuela y amigos. Para el joven que a los 18 años partió hacia La Plata con incertidumbres, el consejo actual sería el mismo que aplicó durante su carrera: hacer lo que se pueda con lo que se tiene. Hoy, con un disco consolidado y nuevos temas en proceso de grabación, Lautaro Zugbi sigue apostando a sus canciones y al encuentro genuino con su público en cada escenario que le toca habitar.