Se necesitaba tanta agua para apagar tanto fuego...
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/saavedra.webp)
Cornelio Saavedra. Militar y político rioplatense. (1759-1829)
Saavedra y Moreno. Una de las rivalidades más conocidas de nuestra historia. En los albores de una patria por la cual ambos luchaban.
Saavedra, con buena preparación intelectual, comerciante, funcionario, se destaca en la lucha contra las invasiones inglesas y es elegido como jefe del Regimiento de Patricios por su tropa. Ha descubierto su vocación de militar con más de cuarenta años.
Sumado a su actuación civil como funcionario y comercial en su vida privada, logra gran influencia en el Rio de la Plata. Quiere dejar de depender de España pero sin cambios traumáticos en lo económico y social. Es prudente y conservador.
Veinte años menor, Moreno es un joven brillante. Sus condiciones y dedicación intelectual le han valido el apoyo de clérigos para estudiar en Chuquisaca y Charcas.
Se fascina con la Revolución Francesa y las ideas que la legitiman. E incluso con sus métodos. Se le ha atribuido (sin demostración válida) un Plan de Operaciones particularmente violento con los opositores o remisos a sus ideas.
Caracteres y condiciones diametralmente opuestos. Se detestan mutuamente y no lo ocultan. La Primera Junta de Gobierno luego de la Revolución de Mayo los reúne. Saavedra la preside y Moreno es uno de los secretarios.
Batalla de Suipacha. Primer triunfo de las tropas revolucionarias contra España es motivo de una cena de celebración en el Regimiento de Patricios. Desafortunadamente, Moreno y su esposa llegan tarde, el guardia no lo reconoce y les impide la entrada.
Otra circunstancia aun peor agrava su enojo al día siguiente. Atanasio Duarte, un oficial –en completo estado de ebriedad- ha ofrecido un brindis “por el primer rey y emperador de América: Cornelio Saavedra”
El resto es conocido. Moreno redacta el decreto de supresión de honores al que Saavedra naturalmente adhiere. “Ningún habitante de Buenos Aires, ni ebrio ni dormido, debe tener impresiones contra la libertad de su país” es la frase que lo perpetúa.
Moreno, con su salud deteriorada, es enviado a Londres en misión diplomática pero muere a poco de partir y su ataúd, con la bandera inglesa es echado al mar.
Al enterarse Saavedra reflexiona: “Se necesitaba tanta agua para apagar tanto fuego...”
Poco después, Saavedra también es alejado de la ciudad presumiblemente por los partidarios de Moreno; sufrirá destierro, persecución y morirá en la pobreza.
Las revoluciones suelen devorar a quienes las generaron.