El Niño podría regresar con fuerza en 2026 y advierten por fenómenos climáticos extremos
Tras un período de condiciones neutras, especialistas estiman una alta probabilidad de que el evento oceánico se intensifique hacia mediados de año, con posibles consecuencias globales como inundaciones y sequías.
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El fenómeno meteorológico conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) podría regresar con una intensidad significativa entre mayo y julio de 2026. Según los últimos informes técnicos, existen señales crecientes de un evento fuerte que amenaza con provocar inundaciones, sequías e incendios en diversas regiones del planeta. Actualmente, el sistema climático se encuentra en una fase neutra, aunque se han detectado cambios tanto en la atmósfera como en el océano.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailOrganismos internacionales como la NOAA indican que la temperatura del Pacífico ecuatorial se ha mantenido por encima de la media durante cinco meses consecutivos. Existe una probabilidad del 61 por ciento de que El Niño surja en el trimestre de mayo a julio, cifra que asciende al 79 por ciento para el período de junio a agosto y que superará el 90 por ciento en los meses subsiguientes. Una vez activo, se estima que el fenómeno persistirá al menos hasta finales de 2026.
Impacto global y fases del fenómeno
El ENOS es un proceso periódico que involucra la interacción entre la atmósfera y el océano, con tres fases diferenciadas: El Niño, La Niña y la fase neutra. El paso de una a otra se produce, en promedio, cada tres a cinco años. Durante El Niño, se registra un debilitamiento de los vientos alisios y un aumento de la temperatura superficial en el centro y este del Pacífico ecuatorial, un proceso que puede durar hasta 18 meses.
Este evento fue bautizado hace siglos por pescadores de Perú y Ecuador en referencia al niño Jesús, debido a que el calentamiento del agua solía manifestarse en fechas cercanas a la Navidad, afectando la actividad pesquera. Por el contrario, La Niña representa el fenómeno opuesto, caracterizado por el enfriamiento de las aguas y la intensificación de los vientos, lo que suele mejorar la pesca pero genera condiciones más secas en la costa sudamericana.
Riesgos de un Súper El Niño
Los especialistas advierten que hay una probabilidad del 25 por ciento de que el evento sea muy fuerte, con una anomalía térmica igual o superior a los dos grados durante el trimestre de noviembre, diciembre y enero. De concretarse un episodio de esta magnitud, aumentaría la posibilidad de temperaturas globales anómalamente altas en 2026 y 2027, potenciando olas de calor y tormentas fuertes.
De acuerdo a los registros de C3S/ECMWF, el año 2024 se posiciona hasta la fecha como el más cálido desde 1850. El incremento de las concentraciones de gases de efecto invernadero, sumado a los efectos cíclicos de El Niño, continúa marcando una tendencia de ascenso en las temperaturas medias diarias globales registradas desde 1940.
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