La Anmat prohibió la comercialización de suplementos que prometían curar afecciones óseas y musculares
El organismo nacional dispuso la prohibición de tres productos por falta de registro sanitario, advirtiendo sobre los riesgos que implica su consumo para la salud pública.
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La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió el uso, la comercialización y la distribución en todo el país de tres productos promocionados para tratar diversas afecciones de salud. La medida alcanza a cualquier canal de venta, ante la falta de registro sanitario y de información verificable sobre su fabricación y composición.
La decisión fue tomada a partir de dos denuncias recibidas por el Departamento de Control de Mercado de la Dirección de Evaluación y Gestión de Monitoreo de Productos para la Salud. Una de las presentaciones advertía sobre la venta de dos de los productos en un comercio de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza, mientras que la otra alertaba sobre la venta callejera de un ungüento en la estación de tren de Quilmes.
Según el organismo, ninguno de los productos estaba inscripto ante la Anmat ni pudo identificarse a un establecimiento habilitado que asumiera la responsabilidad por su elaboración. La autoridad sanitaria señaló que esa falta de trazabilidad impide conocer las condiciones de manufactura y la composición efectiva de los artículos, una situación que puede implicar riesgos para quienes los consuman o utilicen.
Detalles de los productos prohibidos
Uno de los artículos alcanzados por la medida es el “Super calcio cubano”, cuyo rótulo lo presentaba como una “vitamina para calcificar los huesos”. El envase mencionaba ingredientes como vitamina E, calcio, magnesio, zinc, fósforo, hierro, guanábana, levadura de cerveza y cartílago de tiburón.
La etiqueta atribuía al suplemento posibles efectos sobre una extensa lista de problemas de salud, entre ellos: artritis, artrosis, lumbago, osteoporosis, reumatismo, caída del cabello, agotamiento físico, dolores musculares y Parkinson. El envase indicaba que podía ser usado por adultos y niños, pese a que no contaba con registro ante la autoridad nacional.
El segundo producto, denominado “Suplemento nutritivo 0.44”, también se comercializaba con supuestas aplicaciones terapéuticas. Su presentación consignaba calcio, vitamina B12 y vitamina E, y aseguraba que podía utilizarse frente a síntomas o afecciones como gota, reumatismo, fracturas, parálisis facial, calambres, mareos, dolor de huesos, hinchazón y deterioro visual.
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