Malvinas: el Tribunal del Mar fijó las primeras audiencias por la explotación petrolera británica
La Argentina busca frenar las actividades de las empresas Navitas y Rockhopper en el proyecto Sea Lion. Las audiencias se realizarán el 10 y 11 de noviembre en Hamburgo, Alemania.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/malvinas_petroleo.webp)
El Tribunal Internacional del Derecho del Mar fijó para el próximo 10 y 11 de noviembre las primeras audiencias destinadas a analizar el pedido presentado por el Gobierno argentino para que se dicten medidas cautelares contra el Reino Unido por la explotación petrolera en las Islas Malvinas.
La decisión fue adoptada por el presidente del organismo, Maurice Kamga, y representa un nuevo capítulo en la disputa entre ambos países por los recursos naturales del archipiélago, cuya soberanía reclama históricamente la Argentina.
La presentación argentina apunta a detener las actividades de las empresas Navitas, de Israel, y Rockhopper, del Reino Unido, responsables del desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion. Ambas compañías anunciaron que prevén comenzar la extracción de crudo durante 2027.
El Gobierno nacional pretende que el tribunal ordene la suspensión de los trabajos mientras se analiza la controversia, con el argumento de que las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos se desarrollan en una zona marítima cuya soberanía se encuentra en disputa.
Las audiencias tendrán lugar en Hamburgo, Alemania, y coincidirán con las fechas previstas para la visita del papa León XIV a la Argentina, programada para noviembre.
Qué es el Tribunal Internacional del Derecho del Mar
El Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) es un órgano judicial independiente creado en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Tiene su sede en Hamburgo y está integrado por 21 jueces independientes, elegidos por los Estados parte de la Convención por períodos de nueve años, con posibilidad de reelección.
Entre sus principales funciones se encuentra la resolución de controversias relacionadas con los espacios marítimos, las zonas económicas exclusivas, las plataformas continentales y la libertad de navegación.
También puede intervenir en procedimientos destinados a obtener la pronta liberación de embarcaciones retenidas y dictar medidas provisionales para prevenir daños graves al medio marino o preservar los derechos de las partes mientras se resuelve una controversia.
En el caso de Malvinas, el pedido argentino busca que el organismo intervenga antes de que comience la producción petrolera prevista para el próximo año.
El antecedente de la Fragata Libertad
La Argentina cuenta con un antecedente relevante ante este tribunal. En 2012, el país recurrió al organismo internacional luego de que la Fragata ARA Libertad fuera retenida en el puerto de Tema, Ghana, a raíz de una acción judicial impulsada por un fondo de inversión privado.
En diciembre de ese año, el Tribunal del Mar dictó por unanimidad una medida provisional que ordenó a Ghana liberar de manera inmediata e incondicional al buque escuela de la Armada Argentina.
Aquella resolución permitió el regreso de la embarcación al país y constituyó un precedente significativo para la diplomacia argentina en materia de derecho marítimo internacional.
Ahora, con las audiencias previstas para noviembre, la Argentina buscará obtener una nueva resolución favorable, esta vez vinculada con la explotación de recursos hidrocarburíferos en el Atlántico Sur.
La convocatoria representa una primera instancia del procedimiento y no implica, por sí misma, una decisión sobre las medidas solicitadas ni sobre la cuestión de soberanía de las Islas Malvinas.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil