Con el oído agudo
YA NO TIENE A QUIÉN LANZARLE EL MOCASÍN
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl jefe comunal no gana para disgustos. Mientras resiste estoico cierto vacío que le hacen aquellos estrechos colaboradores que le quieren demostrar su desacuerdo con su vocación por ir por otro mandato, asuntos que salpican a la gestión lo sorprenden sin ningún muro de contención, tal vez precisamente por la “plancha” que protagonizan muchos de sus soldados.
Mientras que aún no puede digerir las secuelas del caso Simón y un acampe eterno frente a sus narices que fastidia y mucho, el domingo pasado se vio otra vez sorprendido al leer en las páginas de este Diario la complicada situación penal de un empleado de Obras Sanitarias, imputado por delitos de promoción y explotación de la prostitución.
