Hipotiroidismo: la causa principal en nuestro país es autoinmune
En este espacio de prevención, se aborda una nueva problemática a la que conviene prestar atención.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa tiroides es una glándula, uno de los órganos especializados en regular distintas funciones en el organismo. Puede funcionar de menos, -hipotiroidismo-, que es el cuadro más frecuente. O de más, y es hipertiroidismo. Son opuestos en la sintomatología. En el paciente hipotiroideo el sistema se ralentiza, y en el hipertiroideo, se acelera.
La tiroides mide entre tres o cuatro centímetros por un centímetro y medio. Así se denomina porque es la definición de un escudo, abraza la tráquea. “Es una glándula, órganos especializados en regular distintas funciones en el organismo. Regula la velocidad a la que se producen las reacciones en el organismo para ser compatible con la vida. De lo contrario, algunas funciones serían muy lentas o demasiado rápidas, es un regulador”, explicó la doctora Cristina Rondoletti médica clínica con dedicación en Endocrinología, especializada en Diabetes y miembro de la Sociedad Argentina de Diabetes.
En el desarrollo embrionario, la tiroides se forma en la base de la lengua y migra. “En el trayecto en el que migra a su ubicación definitiva pueden producirse quistes y es una de las patologías que tiene motivo de consulta, pero no es la más frecuente”, aclaró la especialista.
De acuerdo a su funcionamiento, Rondoletti indicó que si lo hace de menos, se denomina hipotiroidismo, y si lo hace de más, hipertiroidismo. “Son cuadros opuestos en la sintomatología. En el paciente hipotiroideo tiene todo lento, y en el paciente hipertiroideo está acelerado”.
La principal causa en nuestro país de hipotiroidismo es autoinmune, tiroiditis autoinmune. “El sistema de defensas desconoce un tejido propio y lo ataca como si fuera enemigo o una bacteria. Es como si fuera alérgico a sí mismo. Suele tener cierta incidencia familiar, y a su vez, desencadenantes donde el estrés suele figurar en primer lugar. Estrés emocional, infeccioso, pero, principalmente, situaciones puntuales”.
En el hipotiroidismo los motivos de consulta son variados. Como es un regulador sistémico, afecta a todo el organismo, detalló la especialista y enumeró: “la ausencia o la disminución de la hormona tiroidea puede producir caída de cabello, piel seca, uñas que se parten, irregularidades en el ciclo menstrual en la mujer, insomnio, calambres, intestino perezoso porque está todo lento. Se puede producir hipertensión arterial, problemas de fertilidad. En los chicos, problemas en el crecimiento, en la talla. Es muy amplia la cantidad de síntomas”. Y agregó que puede provocar irritabilidad, depresión, falta de memoria. “Hay una alteración de disconford. No es una enfermedad grave. Afecta más que nada la calidad de vida. El síntoma universal es el cansancio”.
Si no se diagnostica y se trata adecuadamente termina convirtiéndose en un factor de riesgo cardiovascular, “porque suele aumentar el nivel de colesterol, se suma a la carga de factores de riesgo. Condiciona un mal funcionamiento en la calcificación de los huesos, aumenta la frecuencia de osteoporosis”.
La frecuencia es de cuatro mujeres por cada hombre afectados por hipotiroidismo. “Lo que es bastante alta es la prevalencia en la población. En este momento la levotiroxina es la droga más vendida en el mundo, lidera el ranking de venta de medicamentos, para tener una magnitud del problema”, subrayó Rondoletti. En algunas series de población que se estudian, refleja un 3 por ciento, y pueden llegar hasta un 10. En adultos mayores se habla de hasta un 18 o 20 por ciento. “El diagnóstico depende del punto de corte, hasta donde el análisis es normal o deja de serlo. Según el criterio que se considere vamos a tener más o menos población afectada. Esto es un problema no sólo de Argentina, sino, a nivel mundial”.
También existen toroiditis virales, que son escasas, “de la misma forma que una bacteria o un virus ataca la amígdalas y provoca una angina, puede atacar la tiroides y provocar una tiroiditis. Suelen ser bastantes dolorosas”, indicó la profesional.
La especialista detalló que lo menos frecuente es el hipertiroidismo y los motivos de consulta son: palpitaciones, calor, sudoración, insomnio, hiperactividad, “el paciente está pasado de revoluciones”.
“El hipertiroidismo tal vez ya no es un cuadro tan benigno porque como acelera, esto hace que se acelere el corazón y puede causar arritmias severas, inclusive fibrilación de la aurícula. En los pacientes que tienen hipertiroidismo, generalmente lo primero que se les produce y les avisa son las palpitaciones, una sensación muy angustiosa de que el corazón se va a salir del pecho. Requiere una intervención más temprana, más enérgica y resolverlo con los tratamientos disponibles. No tienen nada que ver con el uso de hormona tiroidea”, explicó.
Nódulos en la glándula toroidea
La tiroides cuando se la estudia, tiene como si fuera “un automóvil: una parte que es el motor y otra la carrocería. El motor sería la función tiroidea, los análisis, la carrocería serían los nódulos. Uno puede tener un auto muy abollado pero que funciona bien de motor. O puede tener un auto impecable de afuera pero que el motor funciona mal. Eso se produce en la tiroides”, explicó Rondoletti.
Y en ese sentido puntualizó que se pueden tener nódulos y la glándula funcionar bien, no tener nódulos y funcionar mal. “El nódulo se estudia con ecografía. De acuerdo al tamaño y las características uno elige un método diagnóstico que es la punción aspirativa, con aguja fina donde uno puede acceder a tomar una muestra de células aspirando una jeringa y analizar en el caso de que la imagen de la ecografía presente dudas, de si se trata de un nódulo benigno o maligno”.
De la totalidad de los nódulos tiroideos, el 95 por ciento es benigno y del 5 por ciento que no es benigno, el 80 por ciento es de baja malignidad, describió la especialista. “Estamos ante una posibilidad de malignidad agresiva en tiroides de un 1,2 por ciento. Dado lo accesible de la glándula para hacer un diagnóstico de certeza, el estándar de diagnóstico de un nódulo para decir si es benigno o maligno es la punción”. Rondoletti remarcó que “también tiene dentro de sus resultados significado incierto, lo cual obliga a repetirla si no es definitivo, porque eso define la resolución quirúrgica”.
Los nódulos pueden sacarse “si tiene una característica de sospecha de malignidad o si tiene un tamaño determinado que moleste para tragar, respirar, o estéticamente, podría ser una indicación de cirugía. Se indican en nódulos grandes por compresión, por encima de 4 centímetros, y en más chicos de acuerdo a la sospecha clínica que uno tenga”, finalizó.