Los contratistas rurales son centrales para la producción granaria argentina
En Argentina, los contratistas rurales son responsables de más de 60 por ciento del componente de labores de la producción de granos y un nuevo podcast de El Eco hace centro en ellos.
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La labor del contratista consiste en la prestación de servicios agrícolas a terceros de diferentes tipos, como son los trabajos de siembra, protección de cultivos y cosecha, entre otros.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA la realidad local del sector se refirió Daniel Clemente durante un nuevo capítulo de los podcast de El Eco.
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“Como contratista, para mí los años son parecidos, más allá de lo que me afecta la inflación. Uno busca vender su capacidad instalada: puedo sembrar tantas hectáreas y si no siembra un cliente lo siembra otro. Entonces como que todos los años son parecidos, como que no tengo altibajos” planteó en el comienzo del diálogo.
Clemente dijo que se dedica a hacer siembra, fertilización y cosecha y “diría que estamos trabajando como todos los años”, no obstante lo cual mencionó “el problema que tenemos con que cobramos siempre atrasado, porque la inflación nos lleva del fundillo”.
No dejó de lado que “a esta zona la seca, si bien afectó a sectores, no la tocó tanto. Acá tenemos buenas cosechas, en general. Ha habido buenos promedios, no es como en otras zonas del país que sí realmente afectó mucho”.
Al analizar la situación personal, Daniel Clemente dijo que “en fina estoy haciendo lo mismo. Mi capacidad por ahí la cambió de cliente. Siembro lo mismo que todos los años y he cumplido con mi meta de hectáreas. En cuanto a gruesa, todavía no tengo mucha previsión porque se empieza a hablar ahora generalmente. Pero la verdad es que todos los años cubro mis expectativas. Siempre llegamos a hacer más o menos cuatro mil hectáreas, que es la capacidad de maíz/girasol, y mil quinientas dos mil de fina, que se están cumpliendo Debemos estar ahí, casi casi cerca de cumplirlas”
En cuanto a la cosecha, Clemente señaló que es “todos los años lo mismo Cambian los valores o sea el margen que nos queda, porque nos van aumentando los insumos y siempre cobramos un poco detrás. Entonces esa es nuestra complicación”.
El abastecimiento
Consultado acerca de posibles faltantes de insumos, Clemente señaló que “hay cosas puntuales que es complicado conseguir” y mencionó el caso de cubiertas. “Estuvo muy difícil a principio de año. Unas cubiertas de cosechadora no las podía conseguir y tuve que comprar una forestales porque no había. Después vengo consiguiendo las cosas comunes, pero si tenés una fatalidad con algo raro se complica”.
Daniel Clemente destacó que “las máquinas tienen mucha electrónica y obviamente todo eso es de afuera. Si no llega a estar, podés tener la máquina parada. No tenés reemplazo, si bien tenemos muy buenos torneros y un repuesto lo podés hacer, pero en electrónica me pasó una vez que me marcaba un error de módulo y no estaba en el país. Por suerte era otra cosa, pero si te pasa que es eso, estás muerto: tenés una máquina sanita parada y le falta una cajita negra que no la deja funcionar”.
Clemente explicó que “para la siembra tenés muchos insumos importados. Yo hago siembra de precisión y por ahora vengo consiguiendo; y esperemos que siga así, pero hay gente que no ha corrido de la misma suerte”.
El ciclo anual
En cuanto a la cuestión operativa, Clemente dijo que “arranco en distintas zonas por el tema de fecha de siembra. Arranqué para el lado de Udaquiola, el 20 de mayo, que es anticipado. Nos agarró el agua y tuvimos que huir porque se llenó todo de agua. Venimos bien, porque no nos ha parado mucho la lluvia. Estuvimos complicados los primeros días, con humedad, pero ahora estamos avanzando”.
Sobre las superficies destinadas a cada cultivo, el contratista señaló que
“contratista no he notado diferencias” con lo que se venía haciendo, aunque acotó que “no es parámetro lo mío, porque busco sembrar lo que sea. No es que siembro al mismo cliente todos los años. Si alguien no siembra, llamo a otro y nos manejamos de esa manera”.
Otro tema abordado en el diálogo fue la metamorfosis de la maquinaria. “Antes te sentabas en un tractor y tenía la palanca de cambio y una palanquita hidráulica. Hoy me pasa con mi viejo -por ejemplo- que se sienta en un tractor y me dice a esto no lo puedo arrancar… Se maneja desde una pantalla la cosechadora, la sembradora…”.
Clemente dijo que tiene 52 años y que “arranqué en Deutz 65 que no tenía nada, y hoy andás en un Case que dobla solo, se maneja solo, le regulas caudales… Todo se hace desde una pantalla”.
Acotó que “antes no tenías dirección hidráulica y el Deutz 85 te borraba los dedos si se te trababa la dirección. Nos hicimos a golpes y ahora tuvimos que aggiornarnos a esto. Hoy, lo que hace una sembradora es increíble, con la capacidad de poner un granito georreferenciado y después vas con la computadora y sabés dónde falló”.
El avance también se nota en que “hoy te sentás en la cosechadora para trillar soja o maíz y apretás un botón, sin tener que hacer absolutamente nada. Antes tenías que modificar media máquina. La verdad que al contratista -si invertís- se te soluciona la vida. Pero no es gratis: vivís empeñado y es muy competitivo el mercado para mantenerte con trabajo. Yo vendo toda mi capacidad, pero a fuerza de tener fierros. lo que te piden, y estar atento a lo que se viene para para estar siempre prestando un servicio de calidad. Creo que en todos los aspectos tiene que ser así, ir aggiornándose a lo que a lo que el mercado pide”.