Sigue prófugo el peluquero acusado de abusar de una clienta
Mauricio Robles fue denunciado ante la Justicia por una joven de 26 años que lo acusa de haberla obligado a practicarle sexo oral. La fiscalía libró la semana pasada una orden de detención pero aún no lograron dar con él.
.jpg)
El episodio de abuso sexual denunciado por una joven de 26 años hace 15 días sigue empantanado porque la Justicia no logra dar con el presunto agresor.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLuego de que A.C denunciara al peluquero Mauricio Robles por un aberrante episodio ocurrido el 25 de agosto último en el local que el acusado tenía en la calle Paz al 900, el hombre se hizo humo. Desde entonces, la peluquería permanece cerrada y se borraron sus rastros en la ciudad.
Unos días después del hecho la víctima radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer y se abrió una causa judicial que instruye el fiscal Luis Piotti, quien libró la semana pasada un pedido de detención nacional e internacional en pos de que Robles comparezca en el expediente que se abrió en su contra.
Según la valoración de A.C, la actitud del denunciado de desaparecer abruptamente lo culpabiliza aún más. El hombre no pudo ser ubicado en su domicilio, en ningún horario, para ser notificado del expediente judicial que lo involucra. Se sabe que tiene un pasaje con destino a Panamá fechado el 4 de octubre, comprado hace un tiempo.
En diálogo con El Eco de Tandil, A.C reiteró que la angustia persiste en medio de la incertidumbre y reafirmó su deseo de que lo encuentren para que la causa avance. Se baraja la posibilidad de que Robles se encuentre en alguna localidad del Conurbano Bonaerense, de donde es oriundo, pero no hay datos exactos de su paradero.
El episodio
Según el testimonio que lo incrimina, el acusado obligó a A.C a practicarle sexo oral luego de haberla atendido en su local como lo hacía habitualmente. Desde la adolescencia que la mujer concurría a la peluquería y nunca había tenido problemas con él.
En base a lo que se sigue del hecho denunciado, al terminar de secarle el pelo y luego de que se retirara el empleado del lugar, Robles procedió a cerrar con candado la pequeña puerta que tienen las persianas metálicas para entrar y salir cuando está baja.
“Un frío me recorrió todo el cuerpo y en ese momento supe que algo me iba a pasar. Le dije que me abrigaba y que por favor me abriera para salir. Me respondió que hasta que no le practicara sexo oral no me iba a poder ir. Lo dijo de un modo muy natural”, contó A.C.
La chica empezó a suplicarle que por favor no le hiciera eso. Pese a los ruegos de la joven, Robles apagó la luz, encendió el monitor de la PC para tener algún tipo de iluminación y le volvió a exigir, de una forma brutal y soez, que le practicara una felación. Así, le agarró con violencia el pelo y la forzó a hacerlo. Cuando terminó la aberrante secuencia le dijo que se podía ir.
De acuerdo a su relato, la joven tardó varios días en dimensionar lo que había sucedido y tras narrarle el episodio a un amigo se lo contó a su madre –quien fue al local de Paz 940 a increpar al acusado- y posteriormente hizo la denuncia penal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil