Iparraguirre cuestionó la postura de la Cámara de Transporte frente a la crisis y propuso duplicar el fondo para los clubes
El concejal de Unión por la Patria analizó la crítica situación del sistema de colectivos en Tandil tras la quita de subsidios nacionales y detalló el proyecto de ordenanza para fortalecer a las instituciones deportivas locales a través de la afectación de las multas por estacionamiento medido.
En una reciente intervención mediática, el concejal de Unión por la Patria, Rogelio Iparraguirre, realizó un pormenorizado análisis sobre la complejidad financiera que atraviesa el sistema de transporte público de pasajeros en la ciudad. El legislador local no ahorró críticas hacia la conducción de la Cámara de Transporte de Tandil y, en paralelo, desarrolló los fundamentos de una iniciativa legislativa que pretende otorgar un alivio económico sustancial a los clubes de barrio, entendidos hoy como los principales espacios de contención social frente a la crisis económica.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailIparraguirre advirtió que el sistema de transporte se encuentra en una situación de "encerrona", donde a las empresas no les alcanzan los ingresos para sostener la calidad del servicio y a los usuarios no les sobran recursos en sus bolsillos para afrontar un boleto más oneroso.
Según el concejal, esta coyuntura provocó un fenómeno que ya se refleja en las estadísticas locales: un salto exponencial en el patentamiento de motos, debido a que muchos vecinos optaron por abandonar el colectivo ante la imposibilidad de costear los viajes diarios.
Críticas a la Cámara y el impacto del ajuste
El concejal fue particularmente severo al evaluar el rol de Daniel Albanese, presidente de la Cámara de Transporte de Tandil. Iparraguirre recordó que, en diciembre pasado, la entidad elevó un estudio de costos al Concejo Deliberante en el que, "sin que nadie se lo pidiera", incluyó valoraciones políticas que respaldaban el rumbo económico del Gobierno nacional. El legislador consideró una contradicción que la Cámara hablara de un "diagnóstico correcto" de la macroeconomía mientras el sistema local se desmoronaba por las mismas medidas celebradas.
Para el referente de Unión por la Patria, resulta paradójico que la Cámara de Transporte avalara el ajuste profundo de la economía y la liberación de los precios de los combustibles, para luego reclamar a los concejales y a la Municipalidad por la falta de fondos. "Albanese le puso el cascabel a los concejales, pero en ningún momento hizo mención al cambio estructural que ocurrió con el precio de los combustibles y la retirada de los subsidios nacionales", sentenció el edil.
Iparraguirre subrayó que, históricamente, el sistema de transporte se sustentaba mediante un criterio federal basado en el impuesto a los combustibles, un gravamen que los ciudadanos de Tandil continúan pagando pero que dejó de retornar a la ciudad.
En ese sentido, lamentó que la gestión nacional de La Libertad Avanza haya cortado ese flujo, dejando a los municipios y a las provincias en una situación de asfixia financiera sin precedentes.
La preocupación del bloque opositor radica en que la caída del consumo y el aumento de la desocupación redujeron el índice de pasajeros por kilómetro (IPK), parámetro esencial para el cálculo tarifario. Ante este escenario, Iparraguirre instó a los representantes de las empresas de transporte a reconocer cuál fue el factor real que puso al sistema en crisis, en lugar de trasladar la presión exclusivamente hacia el bolsillo de los trabajadores tandilenses.
Los clubes de barrio
En otro orden de temas, Iparraguirre detalló el proyecto de ordenanza presentado junto a su compañero de bloque, Federico Martínez, que busca reformar la actual política deportiva de la ciudad. El objetivo central es modificar la Ordenanza 12.130, vigente desde hace 15 años, para incrementar de manera significativa el aporte mensual que la Municipalidad de Tandil realiza a las instituciones deportivas.
El concejal explicó que la normativa actual afecta los recursos de la Tasa por Derecho de Publicidad y Propaganda para el fondo de los clubes, lo que representa apenas unos 124 millones de pesos anuales. Para Iparraguirre, ese monto resulta "marginal" dada la función social que cumplen hoy los clubes, los cuales, a su entender, ocupan el lugar que en otras épocas ocupaba la escuela pública en términos de red de contención comunitaria.
La propuesta legislativa consiste en duplicar el fondo de asistencia mediante la afectación de lo recaudado por las multas del Sistema Unificado de Movilidad Ordenada (SUMO). "Nos pareció justo afectar lo recaudado por las multas por falta de tarjeta en el estacionamiento medido. Que el vecino sepa que cuando paga esa multa, el dinero va cien por ciento destinado a los clubes de la ciudad", detalló el legislador, estimando que esto podría sumar más de 380 millones de pesos al presupuesto deportivo.
Inclusión
Un punto innovador del proyecto es la inclusión de una cláusula transitoria de dos años para aquellas instituciones que aún no cuentan con la personería jurídica al día. Iparraguirre señaló que muchas entidades, especialmente las pertenecientes al fútbol agrario, se encuentran excluidas de los beneficios municipales por dificultades administrativas. "Queremos que puedan recibir el equivalente al subsidio durante dos años mientras regularizan sus papeles", explicó.
Esta medida beneficiaría de forma directa a siete de las ocho instituciones del fútbol agrario que hoy no reciben asistencia económica estatal. El concejal remarcó que el espíritu de la iniciativa es "achatar la pirámide" para que el impacto del aumento presupuestario sea mayor en los clubes más pequeños, que son los que más sufren el incremento de las tarifas de servicios públicos y el mantenimiento de sus instalaciones.
Iparraguirre manifestó que la intención del bloque no es imponer el proyecto por la fuerza, sino abrir una mesa de diálogo con el oficialismo municipal. En un escenario donde el lunghismo perdió la mayoría absoluta en Concejo, el concejal apostó por la "honestidad intelectual" para encontrar puntos de acuerdo que prioricen el bienestar de las instituciones sociales de Tandil por encima de las disputas partidarias.
Convivencia política y gestión frente a la crisis
Sobre el cierre de sus declaraciones, el concejal reflexionó sobre la dinámica política local y su relación con el intendente Miguel Lunghi. A pesar de las críticas de sectores de la oposición más radicalizada, Iparraguirre defendió su postura de colaborar con el Ejecutivo en gestiones clave ante los Gobiernos nacional y provincial, citando como ejemplo el financiamiento para el edificio del IPAT y el Conservatorio de Música.
"A mí me daría mucha vergüenza hacer lo contrario. Cada vez que tuve la posibilidad de acercar una gestión, una solución o un financiamiento para mi ciudad, lo hice con orgullo", afirmó. No obstante, advirtió que la gestión local también deberá enfrentar el "momento de los balances", evaluando qué se logró en estos años de gestión nacional y cómo se defendieron los intereses de Tandil frente a las políticas de ajuste que hoy afectan al transporte y la salud.
Finalmente, el legislador expresó su frustración respecto a la situación de IOMA y otras obras sociales que atraviesan crisis profundas, asegurando que su compromiso es "hacerse cargo" de los problemas de los vecinos independientemente del color político de la gestión de turno. Para Iparraguirre, la política en Tandil debe alejarse de la lógica de la "grieta" para concentrarse en soluciones pragmáticas ante una realidad social y económica que se vuelve cada vez más exigente para la comunidad.