Cuando Tandil recibió al automovilismo: el histórico Gran Premio que paralizó a toda la ciudad
En octubre de 1938, Tandil recibió por primera vez una competencia de automovilismo de escala nacional al ser sede del Gran Premio. La mítica carrera de las 14 provincias convocó a una multitud para presenciar el arribo de los pilotos tras recorrer 6.700 kilómetros.
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Era sábado aquel 29 de octubre de 1938 y Tandil vivía, por primera vez, un acontecimiento automovilístico de magnitud. Finalizaba aquí la novena y anteúltima etapa del Gran Premio que reunía a los corredores más
encumbrados de la época, quienes habían competido por las rutas y caminos más variados del país a través de pueblos, ciudades y regiones, por lo que también la carrera se llamaba de las 14 provincias.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHabían largado más de 120 competidores, de los cuales muchos habían quedado en el camino. La expectativa era aquí apasionante, las ansias por ver a los 22 titanes devoradores de kilómetros que permanecían en la lucha, por eso el suceso adquiría ribetes excepcionales. Todo Tandil estaba de fiesta, dispuesto a brindar una
cálida recepción a los corredores por el acontecimiento nunca antes ocurrido en la ciudad hasta entonces.
El Automóvil Club Argentino, entidad organizadora de la prueba, había instalado el control de llegada frente a Cerro Leones, en el camino a Gardey, lugar donde miles de personas se reunieron desde hora temprana para recibir a los bravos del volante, que al llegar completarían una travesía de 6.700 km, luego de afrontar
caminos barrosos en Corrientes y atravesar los montes del Chaco, la altura de La Quiaca, las sierras de Jujuy y Tucumán y los arenales del Sur, entre otros, a una velocidad fantástica, como se consideraba entonces: 80 km/h.
