El feroz martillazo que dejó un enigma policial sin resolver en Tandil
El brutal asesinato de Vicente Sgró, un almacenero de Tandil que fue ultimado de un martillazo en 1948, marcó un hito en las crónicas policiales. Pese a la ferocidad del ataque contra un hombre inválido, el autor del crimen jamás pudo ser identificado.
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Para los vecinos de Garibaldi y Rivadavia (hoy Presidente Perón), resultó extraño que Vicente Sgró, italiano de origen, no abriera el modesto almacén del que era propietario en esa esquina, la mañana del 1 de agosto de 1948. Llegaba el mediodía cuando uno de ellos, debido a la amistad que lo unía al dueño de casa, ingresó a la vivienda ubicada en la parte posterior del negocio, dirigiéndose directamente, luego de atravesar un pequeño patio, a la habitación, cuya puerta estaba entreabierta, donde sabía que dormía.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLo llamó en voz alta, asomándose después. Se acercó entonces, pensando que podría hallarse descompuesto. Y al ingresar, encontró al dueño de casa caído sobre el piso. Al levantar la cobija que lo cubría, comprobó con espanto que presentaba la cabeza horriblemente destrozada.
Comunicado el hallazgo a la policía, concurrió al lugar el titular de la Subcomisaría, José Gallarreta, secundado por el oficial Daniel Vázquez y el cabo 1º Manuel Rosetti, dando comienzo a la investigación del bárbaro suceso. De las primeras averiguaciones practicadas, se supo que la víctima, de 60 años, había sido atacada con un martillo en el despacho del negocio y luego arrastrada hacia la habitación, donde le fueron aplicados nuevos golpes hundiéndole la base del cráneo. Su fallecimiento, según el médico de policía, se había producido la noche anterior, entre las 22 y las 22:30. El hecho, al trascender, conmovió al vecindario por la forma brutal en que había ocurrido y por resultar víctima un hombre de trabajo que gozaba de buen concepto y del aprecio de cuantos lo conocían.
