Cómo evitar problemas de humedad en la vivienda: claves para una impermeabilización efectiva
La prevención mediante el uso de tecnologías flexibles y la elección del momento adecuado para las refacciones resultan fundamentales para proteger la estructura del hogar y evitar costosas reparaciones futuras.
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De acuerdo a las estadísticas del sector de la construcción, ocho de cada diez problemas de la vivienda —que se manifiestan desde manchas en el techo hasta el desprendimiento de cerámicos— tienen su origen en una deficiente impermeabilización. Lo que inicialmente se percibe como una pequeña mancha de humedad puede derivar en daños estructurales severos y afectar significativamente el patrimonio de los propietarios.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa clave para mantener un ambiente saludable y una edificación sólida no reside en "tapar el problema" una vez que este se manifiesta, sino en adoptar una conducta preventiva. La estrategia principal debe ser bloquear las filtraciones antes de que aparezcan, seleccionando el sistema de protección más adecuado para cada superficie.
La dinámica de las estructuras y el origen de las grietas
Uno de los conceptos menos comprendidos por los propietarios es que las casas, aunque parezcan estáticas, se encuentran en constante movimiento. El calor intenso, el frío y el asentamiento natural del terreno provocan que los materiales de construcción se dilaten y se contraigan de manera imperceptible pero constante. Si el producto utilizado para impermeabilizar es de naturaleza rígida, ante estos movimientos inevitables, termina por quebrarse.
Al respecto, Maximiliano Sequeira, trade marketing lead, señaló que una solución eficiente es la utilización de membranas cementicias flexibles, las cuales funcionan como una suerte de "piel" protectora para la edificación. A diferencia de las alternativas tradicionales que se vuelven quebradizas, una membrana elástica tiene la capacidad de acompañar el movimiento de la estructura, absorbiendo las microfisuras sin romperse. Esto no solo detiene el paso del agua, sino que prolonga la vida útil de los revestimientos y los pisos.
Puntos críticos que requieren atención inmediata
Para evitar la denominada "humedad negativa" —aquella que ingresa desde el exterior o asciende desde el suelo arruinando la pintura y los revoques—, es imperativo aplicar sistemas profesionales en sectores específicos de la vivienda que son particularmente vulnerables.
El baño y las zonas húmedas
Es un error común pensar que el cerámico o el porcelanato son suficientes para detener el agua. La impermeabilización debe realizarse antes de la colocación de los revestimientos en duchas y baños. Esto previene que el vapor y las filtraciones constantes afecten a los ambientes contiguos, evitando el deterioro de placares o paredes compartidas.
Balcones, terrazas y aberturas
Estas son las zonas más expuestas a las inclemencias climáticas. En los balcones, la exposición directa al sol y la lluvia exige materiales de alta resistencia. Por otro lado, los bordes de las ventanas suelen ser los puntos donde aparecen las primeras goteras si no se realiza un sellado elástico y duradero. Invertir en una protección de calidad en estos puntos neurálgicos no debe considerarse un gasto, sino un seguro de vida para la propiedad frente al paso del tiempo y el clima.