Manu Mujica y el presente de la escena tandilense: “Hay muchos proyectos en simultáneo y todo funciona”
El cantante pasó por Cultura Zip y habló sobre el presente de Crazy Macayas, el crecimiento de la escena musical tandilense y las dificultades de llevar un proyecto independiente más allá de la ciudad.
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Manu Mujica, cantante de Crazy Macayas, pasó por Cultura Zip, el programa de El Eco Streaming, y recorrió parte de su historia con la música, el camino de la banda y el particular momento que atraviesa la escena local, con una gran cantidad de proyectos y fechas que logran convocar público incluso cuando coinciden durante una misma noche.
Mujica lleva alrededor de 15 años cantando, aunque su acercamiento a la música no surgió de una tradición familiar. “En mi familia no hay músicos, pero algo me interesó desde chiquito”, contó. Sus primeros pasos llegaron casi de manera intuitiva, siguiendo melodías acompañado por una guitarra criolla.
Con el tiempo, aquella inquietud se convirtió también en un espacio personal. Cuando le preguntaron qué había encontrado en la música que no había hallado en otros ámbitos, respondió entre risas que, de entrada, descubrió algo “en lo que soy mejor que para los deportes”, aunque inmediatamente agregó una definición mucho más profunda: “Es un lindo refugio”.
De juntarse a zapar a consolidar Crazy Macayas
La historia de Mujica con Crazy Macayas lleva aproximadamente cinco años, aunque con distintas etapas. Según explicó, el proyecto comenzó a tomarse con mayor seriedad durante los últimos tres.
“Encontramos un grupo donde el conector siempre es la amistad, el compartir y después viene todo lo más profesional”, señaló sobre la dinámica interna de la banda. Los comienzos estuvieron lejos de una estructura demasiado planificada: se juntaban a tocar, incluso sin baterista, hasta que comenzaron a aparecer las primeras composiciones propias.
“Empezamos medio a los ponchazos, de juntarnos ni siquiera con baterista al principio, zapar temas y de pronto en algún momento empezamos a hacer temas propios”, recordó. Ese fue el punto en el que comenzaron a advertir que había algo para desarrollar: “Esto suena bien. Capaz que si le damos una vueltita de rosca vale la pena”.
Actualmente, la banda está integrada por Manuel Mujica en voz, Alejo Aldaz en bajo, Tomas Medina y Juan Delgado en guitarras y Octavio Picasso en batería.
“Hay un muy lindo momento”
Buena parte de la charla giró alrededor de la escena musical tandilense. Para Mujica, la ciudad atraviesa una etapa especialmente interesante por la cantidad y diversidad de proyectos que están funcionando en simultáneo.
“A mí me da la sensación de que hay un muy lindo momento”, sostuvo. Como ejemplo, recordó noches en las que Crazy Macayas tocó con una buena convocatoria mientras, al mismo tiempo, otras bandas también llenaban sus respectivos espacios.
“Hay muchas cosas a veces en simultáneo y todo funciona, que teóricamente no debería. Hay muchas bandas, muchos proyectos, muchos géneros distintos. Hay un poco para cada uno y eso está buenísimo”, destacó.
Ese movimiento también permite que los públicos se mezclen. Para Mujica, compartir escenario entre diferentes proyectos es una de las principales puertas de entrada para quienes todavía no conocen una banda.
“Cuando se cruzan los públicos pasa que por ahí uno fue a ver una banda y de pronto le prestaste atención a la otra”, explicó. A eso se suman quienes llegan después de encontrarlos a través de plataformas como Spotify.
El desafío de las redes y la importancia de ser genuinos
Crazy Macayas también debe convivir con una realidad que atraviesa prácticamente a cualquier proyecto musical independiente: las redes sociales y las plataformas digitales.
Mujica reconoció que es un terreno que todavía les cuesta. “Yo nunca tuve TikTok, por ejemplo. Entonces, todo lo que es participar o ponerse una cámara enfrente es muy difícil para nosotros”, contó.
Sin embargo, entiende que son herramientas necesarias para comunicar lo que hace la banda y llegar a nuevas personas. El límite, para él, aparece cuando la lógica de las redes obliga a un artista a convertirse en algo que no representa.
“No funciona nada que no sea genuino. No funciona nada que te haga salir por fuera de lo que vos realmente sos porque se nota enseguida”, planteó.
Aun así, destacó que existen bandas que encontraron en las redes otro terreno artístico: “Hay bandas que ahí encuentran un espacio de creatividad que excede a la música y eso también está bueno”.
Salir de Tandil, un desafío para las bandas
Otro de los temas abordados fue la dificultad que encuentran muchos proyectos tandilenses para tocar fuera de la ciudad.
Mujica señaló que existe una primera barrera económica y logística, pero remarcó que el problema principal suele ser otro: llegar a una ciudad en la que la banda todavía no tiene público propio.
Eso obliga a generar vínculos con grupos de otras localidades y construir cierta reciprocidad: invitarlos a tocar en Tandil para luego encontrar oportunidades de presentarse en sus ciudades.
“Es un gasto, pero sobre todo por ahí lo que más cuesta es llegar a una ciudad sin un público propio. Entonces te obliga a hacer esos lazos de reciprocidad con otras bandas”, explicó.
En el caso de Crazy Macayas, reconoció que se sienten particularmente cómodos jugando de locales. “Nos gusta tocar acá. Las veces que hemos salido fueron lindas experiencias, estuvo bueno”, expresó.
El rock tandilense y una nueva generación
La próxima presentación de Crazy Macayas permitirá justamente uno de esos cruces que Mujica considera importantes. La banda compartirá fecha con El Síndrome de la Desatención y Nano C, proyectos con integrantes de distintas generaciones.
Mujica contó que ya existía un vínculo con El Síndrome, mientras que a Nano C lo conocieron después de coincidir en una fecha. La propuesta les gustó y rápidamente surgió la idea de volver a compartir escenario.
“Siempre tenés un cruce con bandas de otras generaciones. Hoy nos toca hacer un poco los más grandes. En algún momento fuimos los más chicos”, reflexionó.
En ese sentido, destacó que los jóvenes siguen encontrando un espacio dentro del rock, pese a que durante años se instaló la idea de que las nuevas generaciones estaban volcándose exclusivamente hacia géneros como el trap o el reggaetón.
Para Mujica, además, el público rockero mantiene una característica fundamental para sostener una escena independiente: la costumbre de ir a ver bandas en vivo, incluso cuando se trata de grupos emergentes.
Recordó como ejemplo lo que ocurría en fechas de punk y hardcore, donde podían verse adolescentes muy jóvenes participando activamente de los shows. “Veías chicos muy pibitos mandándose a palos ahí adelante. Eso está buenísimo”, expresó.
Muchísimas bandas y pocos escenarios
El crecimiento de la escena también expuso otra dificultad: la cantidad limitada de espacios para tocar.
Mujica mencionó sitios como 990, Arte y Parte, Macanudo y Edípico, y reconoció que buena parte de la actividad termina concentrándose en una zona relativamente pequeña de Tandil.
“Cuando vos empezás a tocar medio seguido, empezás a repetir los lugares muy seguido”, señaló. Sobre 990, por ejemplo, aseguró que es un espacio que les encanta, aunque Crazy Macayas ya se presentó allí varias veces y, cuando no están tocando, suelen concurrir para ver otras bandas.
La posibilidad de generar circuitos musicales en otros barrios aparece como algo atractivo, aunque Mujica reconoció que existe una dificultad inevitable: para que aparezcan nuevos espacios también tiene que acompañar el público.
Tocar, frenar y volver con algo nuevo
Aunque Crazy Macayas disfruta especialmente del vivo, el cantante explicó que intentan administrar las presentaciones para evitar saturar las fechas y encontrar tiempo para trabajar en material nuevo.
“A veces no amontonarte las fechas te da tiempo para sacar temas nuevos, para pulir lo anterior, para pensar lo que viene después”, explicó.
Por eso atraviesan distintas etapas: momentos en los que encadenan varias presentaciones con una lista relativamente similar y otros en los que prefieren retraerse para trabajar puertas adentro.
El repertorio también cambia según el contexto. Crazy Macayas tiene canciones con sonidos muy diferentes, por lo que pueden preparar una lista más pesada o una propuesta más tranquila dependiendo del espacio y de las bandas con las que compartan escenario.
Para quien todavía no haya escuchado al grupo, Mujica evitó elegir una sola canción como carta de presentación. “Para mí es una banda que se fortalece cuando vas viendo los distintos sonidos más que un tema en particular”, explicó.
Y dejó una recomendación concreta: quien tenga unos 25 minutos puede escuchar “Faunas”, disponible en Spotify, para tener una aproximación más completa al universo de Crazy Macayas.
La próxima fecha
“Los invitamos a todos. Vamos a estar ahí con El Síndrome, con Nano C, son dos grandes bandas de Tandil y bueno, vamos a estar nosotros también, que nos defendemos”, cerró Mujica entre risas.
Las anticipadas pueden solicitarse a través de las redes sociales de la banda, en @crazymacayas.
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