El Gobierno flexibilizó el acceso a créditos en dólares para empresas no exportadoras
La medida busca volcar la liquidez del sistema financiero hacia la inversión productiva y dinamizar la actividad económica mediante el uso de depósitos bancarios.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/dolares.jpg)
El Poder Ejecutivo oficializó el pasado viernes la flexibilización del acceso al financiamiento bancario en moneda extranjera para personas jurídicas que no pertenecen al sector exportador. La medida, orientada a volcar la liquidez en dólares del sistema financiero hacia la inversión productiva, quedó formalizada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736/2026, publicado en el Boletín Oficial, el cual modificó el artículo 23 del Decreto 905/2002.
Dicha normativa, establecida tras la crisis de 2001, restringía de forma estricta la concesión de préstamos en divisa estadounidense únicamente a prestatarios con ingresos derivados del comercio exterior. Con el nuevo marco, las entidades bancarias podrán utilizar hasta un tope del 15% del total de sus depósitos en dólares para otorgar financiamiento a empresas radicadas en el país, incluyendo a aquellas orientadas al mercado interno. La disposición excluye de manera taxativa a personas humanas.
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, afirmó que el esquema busca corregir el desbalance entre el ahorro acumulado en los bancos y la oferta de financiamiento privado: “Va a bajar las tasas, va a generar empleo y va a ayudar a reactivar la economía”.
El funcionario precisó que las empresas tomadoras de estos créditos deberán liquidar las divisas en el mercado oficial de cambios para convertirlas a moneda nacional. Por su parte, el Banco Central de la República Argentina (BCRA), presidido por el economista Santiago Bausili, estableció normas macroprudenciales para mitigar riesgos crediticios y de descalce cambiario.
Entre las directrices técnicas, la autoridad monetaria determinó que las operaciones contemplarán una exigencia de capital mínimo equivalente al 125% en comparación con créditos estándar y obligarán a los bancos a evaluar la solvencia de las firmas ante escenarios de volatilidad cambiaria. En el Palacio de Hacienda proyectan que el esquema permitirá movilizar un volumen crediticio adicional de entre 6.000 y 10.000 millones de dólares, atendiendo a una demanda de sectores industriales y comerciales que enfrentaban limitaciones de fondeo.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil