Cambios en la Guardia del Hospital: “La respuesta de atención no va a ser la misma”
El secretario gremial del Sindicato de Trabajadores Municipales, David Marconi, advirtió sobre las consecuencias de la reestructuración de la Guardia de Clínica Médica del Hospital Santamarina. El gremio sostiene que el nuevo esquema dejaría afuera a unos siete profesionales y presentó un recurso para suspender su aplicación y abrir una instancia de negociación.
La situación en el Hospital Ramón Santamarina ha generado preocupación tras la implementación de un nuevo esquema de guardias clínicas. En diálogo con Tandil Despierta —programa emitido por Eco TV y Tandil FM 104-1, el secretario gremial del Sindicato de Trabajadores Municipales de Tandil, David Marconi, cuestionó la forma en que se llevó adelante esta medida y sus consecuencias directas sobre la atención pública.
Explicó que la reestructuración, comunicada informalmente mediante mensajes de WhatsApp por parte del jefe del área, el doctor Esteban Bralo, implica una reducción en la cantidad de profesionales disponibles. Según detalló el referente , el esquema anterior contaba con tres médicos de guardia más un profesional destinado a la demanda espontánea y al seguimiento de pacientes internados en el sector, una función que dejará de estar cubierta.
David Marconi enfatizó que, si bien el municipio tiene la facultad de organizar sus prestaciones, existe un marco legal y un convenio colectivo que obliga a negociar cualquier modificación en las condiciones laborales. "Es un avasallamiento sobre los derechos de los compañeros nunca visto", sostuvo, al referirse a la celeridad con la que se impuso el cambio, afectando la organización familiar y laboral de los trabajadores.
Al ser consultado sobre el impacto en los pacientes, el representante de los municipales fue cauto, pero contundente. "La atención está garantizada por el profesionalismo de los compañeros, pero lo que puede pasar es una cuestión de demora", advirtió. Asimismo, señaló que la medida sobrecargará a los médicos que permanecen en sus puestos, quienes deberán absorber la demanda espontánea y el seguimiento en la guardia, un espacio que, según describió, funciona actualmente como un área de internación adicional.
Marconi también cuestionó la oportunidad del ajuste, mencionando que se realiza en paralelo al cierre de una sala del nosocomio por refacciones integrales. "Celebramos las obras, pero a veces hay que ver las oportunidades", señaló, recordando que hace apenas un mes y medio, la propia presidenta del Sistema Integrado de Salud Pública reconocía el incremento de la demanda y el esfuerzo del personal sanitario.
Sobre la nómina de afectados, el gremialista indicó que, aunque la información oficial resulta escasa y desprolija, estiman que alrededor de siete médicos dejarían de prestar funciones en las guardias. "Esa incertidumbre también se la están llevando a los compañeros", afirmó, criticando que la responsabilidad de definir la continuidad del personal haya sido delegada en la jefatura de servicio, en lugar de ser una decisión institucional clara.
Finalmente, subrayó la inestabilidad que atraviesan estos profesionales, muchos de los cuales ingresaron al sistema durante la pandemia y cuentan con derechos adquiridos. La entidad sindical mantiene su postura de diálogo y espera que la medida sea revisada para evitar que el servicio de salud se resienta ante la creciente demanda de la comunidad.