Ignacio Zaballa, el joven talento tandilense que brilla en River y sueña con la Selección
El futbolista, formado en los clubes de Tandil, compartió su experiencia en el camino al profesionalismo, su paso por las juveniles de la Selección Argentina y el esfuerzo familiar detrás de su carrera.
A sus 20 años, Ignacio Zaballa vive un presente consolidado en el fútbol grande de la Argentina. Tras haber firmado su primer contrato profesional con River Plate en febrero pasado por tres años, el joven deportista recuerda con nostalgia y gratitud sus inicios en la ciudad de Tandil.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSu vínculo con la pelota comenzó a los cuatro años en el club de la UNICEN, una etapa que define como el punto de partida de una pasión que nunca dejó de crecer.
El salto a Buenos Aires ocurrió hace nueve años, cuando los captadores de River Plate lo observaron durante un torneo disputado en Tandil. La decisión de emigrar fue inmediata y vertiginosa. Según relató, tras una prueba de apenas dos días, debió definir su futuro junto a su familia, dejando atrás su ciudad, sus amigos y su rutina escolar para apostar todo por su sueño deportivo.
El desarraigo fue mitigado por el apoyo incondicional de su entorno. En un esfuerzo familiar poco convencional, su madre y sus hermanos se trasladaron a Buenos Aires para acompañarlo en su formación, mientras que su padre mantuvo el vínculo con Tandil. Esta red de contención fue fundamental para que Ignacio Zaballa pudiera equilibrar su carrera con sus estudios, los cuales finalizó en el colegio del club River Plate en 2023.
La experiencia en la Selección Argentina
Uno de los momentos más significativos en la trayectoria del joven fue su convocatoria a la Selección Argentina Sub-20 bajo la dirección técnica de Javier Mascherano. El futbolista describió aquel llamado en 2022 como una "sensación inexplicable" y una "locura" que le permitió ver reflejado todo el trabajo realizado durante años de entrenamiento constante.
El recuerdo de la citación permanece intacto en su memoria: "Fue un viernes, viajamos a Rosario para jugar con Central. El coordinador me llamó a su oficina, me dio el papel y cuando leí mi nombre no podía creerlo. Apenas salí, llamé a mi vieja y nos pusimos a llorar", confesó. Aunque no llegó a disputar partidos oficiales, formó parte de dos concentraciones en el predio de la AFA, una experiencia que califica como un paso fundamental en su crecimiento.
Pasión, esfuerzo y objetivos a futuro
Al ser consultado sobre las exigencias del fútbol de alto rendimiento, Ignacio Zaballa fue contundente: "A este nivel, tenes que vivirlo al 100 por ciento. Si no tenes pasión y amor por el fútbol, no aguantas el ritmo". Esa misma dedicación es la que hoy lo mantiene enfocado en sus próximos objetivos, que incluyen consolidarse en la primera división de River Plate y, a largo plazo, alcanzar la Selección Mayor.
El futbolista mantiene una estrecha relación con sus colegas, entre ellos Santiago Beltrán y Joaquín Freitas, con quienes compartió equipo en las inferiores del club. Con la humildad que lo caracteriza, reconoce que su origen tandilense es parte de su identidad, al punto de que algunos entrenadores, como Juanjo Borrelli, solían bromear llamándolo "salamín" por su procedencia.
Finalmente, el jugador expresó su entusiasmo por el desarrollo del Mundial, evento que sigue con especial atención mientras se prepara para los desafíos que le depara el calendario deportivo.
A pesar de su presente en Buenos Aires, Ignacio Zaballa reafirmó su vínculo inquebrantable con su ciudad natal: "siempre va a estar en mi corazón Tandil", concluyó.