Microchips para mascotas: una herramienta clave para la seguridad y la identificación en Tandil
La implementación en perros, especialmente en aquellos considerados potencialmente peligrosos, se presenta como una medida esencial para garantizar la seguridad pública y fomentar la tenencia responsable de mascotas.
El uso de microchips en mascotas es una práctica extendida a nivel internacional que, aunque obligatoria en diversos países de Europa y en Estados Unidos, aún enfrenta desafíos para su adopción plena en el ámbito local. Este dispositivo, que consiste en un pequeño chip del tamaño de un grano de arroz, se coloca mediante una jeringa y permite identificar de manera inequívoca al tutor del animal.
Durante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, Franco Svachka, médico veterinario, explicó que el dispositivo “no funciona como un sistema de rastreo satelital ni posee batería. Su función principal es almacenar un código único que, al ser escaneado por un lector especializado, arroja los datos del propietario, la dirección y la información sanitaria del animal”.
Esta tecnología se vuelve fundamental ante incidentes de mordeduras o perros sueltos en la vía pública. Al respecto, señaló que el microchip “actúa como un nexo necesario para contactar al responsable del animal, permitiendo determinar si el perro cuenta con la vacunación antirrábica al día, un aspecto crítico para la salud pública”.
La normativa vigente y la seguridad pública
En Tandil, existe una ordenanza municipal que establece la obligatoriedad de inscribir a los perros potencialmente peligrosos en el área de Bromatología. Esta normativa “exige tanto la colocación del microchip como la aplicación anual de la vacuna antirrábica”, indicó Svachka. Sin embargo, advirtió que “el cumplimiento de estas medidas es insuficiente y requiere de una mayor iniciativa por parte de las autoridades municipales y de las fuerzas de seguridad”.
Se planteó que la policía debería contar con lectores de microchips para identificar a los animales que circulan sin supervisión. El objetivo de esta medida “no es sancionar al animal, sino aplicar multas a los tutores que permiten que sus mascotas deambulen libremente, poniendo en riesgo a terceros”, resaltó.
Definición de perros potencialmente peligrosos
Es importante destacar que la clasificación de "perro potencialmente peligroso" no depende exclusivamente de la raza, sino de la capacidad física del animal. En líneas generales, “cualquier perro que supere los 25 kilos es considerado potencialmente peligroso debido a la fuerza de su mordida”, explicó el médico veterinario. Esta condición física, sumada al instinto natural de formar jaurías en la calle, “incrementa significativamente el riesgo de accidentes graves para ciclistas, corredores y otros animales”, agregó.
Svachka manifestó que la normativa local “es clara al respecto: estos animales deben pasear con pretal y una correa de hasta 2 metros de longitud para garantizar que el tutor tenga el control necesario ante cualquier eventualidad”. La costumbre de permitir que los perros salgan solos a pasear es una práctica que, según se remarcó, “debe erradicarse mediante la educación y la concientización ciudadana”.
En el año 2019, un censo realizado en conjunto por la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, el área de Veterinaria y Bromatología, detectó 700 perros en situación de calle, apuntó el médico veterinario.
A pesar de los esfuerzos constantes de esterilización que realiza Bromatología, “el problema persiste debido al abandono recurrente de animales, lo que impide controlar la población canina de manera efectiva”.
Actualmente, la colocación de un microchip tiene un valor aproximado de 35.000 pesos. “Este proceso incluye el registro en una base de datos digital, lo que facilita la identificación del tutor en caso de pérdida o abandono”, manifestó.
La prevención de enfermedades como la rabia, transmitida en la región por murciélagos, es otro de los pilares fundamentales para insistir en la tenencia responsable y en la importancia de mantener la documentación y los registros de las mascotas al día.