Néstor Dipaola y el legado de Sarmiento: un repaso por la visión transformadora del prócer sanjuanino
El historiador y periodista destacó su rol como visionario, su obsesión por la educación pública y su capacidad para modernizar las comunicaciones y la infraestructura del país durante el siglo XIX.
La figura de Domingo Faustino Sarmiento continúa siendo un eje central para comprender la construcción del Estado argentino.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el historiador y periodista Néstor Dipaola invitó a analizar al prócer sanjuanino más allá de las controversias, subrayando la importancia de situarlo en su contexto histórico.
Dipaola describió a Sarmiento como un hombre "apasionado, avasallante y visionario", cuya personalidad disruptiva le valió el apodo de "el loco". Como ejemplo de su carácter, el periodista recordó una anécdota en el Senado, donde el entonces legislador ingresó con un fardo de pasto para cuestionar a sus pares, a quienes consideraba "asnos" por su falta de compromiso con la labor pública.
Un gestor de transformaciones profundas
El análisis recorrió los hitos de su gestión, comenzando por su etapa como gobernador de San Juan en 1862. En ese breve periodo, Sarmiento no solo impulsó el riego moderno para convertir tierras áridas en zonas productivas, sino que también logró sancionar la primera ley de enseñanza primaria obligatoria del país. "Fue un adelantado para su época", destacó Dipaola.
Posteriormente, durante su presidencia entre 1868 y 1874, su obsesión por la educación se tradujo en la creación de más de 800 escuelas. El historiador resaltó la fundación de la Escuela Normal de Paraná en 1870, la primera de su tipo, y la decisión estratégica de traer al país a 70 maestras norteamericanas. Estas docentes introdujeron el método de Pestalozzi, basado en la observación, la experiencia práctica y el contacto con la naturaleza, un enfoque pedagógico sumamente moderno para aquel entonces.
Innovación y modernización del Estado
Más allá de la educación, la gestión de Sarmiento fue fundamental para la organización estadística y tecnológica de la Argentina. Dipaola recordó que el primer censo nacional, realizado en 1869, fue una iniciativa suya para obtener datos precisos sobre la población y el incipiente fenómeno migratorio. Asimismo, el prócer fomentó la expansión de las vías férreas y fue un impulsor clave del telégrafo.
Un dato curioso que compartió el periodista fue el festejo por la conexión telegráfica con Europa, concretada el 5 de agosto de 1874. Ante tal avance comunicacional, Sarmiento decretó feriado al día siguiente, celebrando lo que consideraba un acontecimiento histórico para la integración del país con el mundo.
El contexto como clave de lectura
Al abordar las posturas de Sarmiento sobre la inmigración y sus críticas a los sectores criollos, Dipaola enfatizó la necesidad de evitar el anacronismo. "No podemos mirar la historia sobre la base de las filosofías que hoy imperan. Hay que ubicarse en el contexto histórico", señaló, explicando que Sarmiento adhería al positivismo, una corriente filosófica que buscaba suplir la falta de educación y formación técnica de la época mediante la llegada de inmigrantes europeos.
Finalmente, el historiador desmitificó la idea de que Sarmiento fue un alumno ejemplar en su infancia. Por el contrario, reveló que el prócer se formó principalmente como autodidacta, lo que refuerza la imagen de una mente prodigiosa que, a pesar de sus excentricidades, logró sentar las bases de la Argentina moderna con una visión que trascendía los límites de su tiempo.