IOFA: ocho despidos y preocupación por el cierre de la sede en Tandil
La delegación local cerraría el 30 de noviembre, con ocho trabajadores notificados y más de 6.000 afiliados afectados.
La situación de los trabajadores de la delegación de la obra social de las Fuerzas Armadas, anteriormente conocida como IOFA y actualmente en proceso de transformación hacia OSFA, atraviesa un momento crítico. La incertidumbre por la continuidad laboral de los empleados y el futuro de la atención médica para los afiliados de Tandil y la zona fueron los ejes de una entrevista en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1.
Rubén Chia, trabajador de la institución, explicó que la oficina local cuenta con 15 empleados de planta permanente, de los cuales ocho recibieron recientemente dos notificaciones oficiales. En ellas, las autoridades sostienen que los trabajadores afectados no pertenecen a esa categoría, sino que mantienen vínculos contractuales que finalizarían el próximo 30 de noviembre, fecha prevista para el cierre de la delegación.
El trabajador cuestionó esa interpretación y señaló que las compañeras alcanzadas por las comunicaciones tienen entre 10 y 20 años de antigüedad. Además, indicó que habían cumplido en 2023 con los requisitos para acceder a la planta permanente, aunque durante los últimos tres años no recibieron notificaciones sobre modificaciones en su situación laboral.
La falta de información formal y la incertidumbre sobre la situación de revista generaron preocupación entre los empleados. Ocho de los 15 trabajadores ya recibieron las notificaciones, mientras que el resto aguarda definiciones. Según Chia, tampoco se comunicaron alternativas como retiros voluntarios, pases a disponibilidad o traslados a otras dependencias.
Una reestructuración que alcanza a todo el país
El conflicto forma parte de un proceso de reorganización nacional. De las 33 delegaciones que funcionaban originalmente, solo 13 fueron designadas como cabeceras, mientras que las restantes quedaron expuestas a una situación similar a la de Tandil.
Chia precisó que 1.272 trabajadores en todo el país se encuentran en condiciones contractuales similares a las de sus compañeras. En el caso local, el eventual cierre afectaría la atención presencial de unos 6.200 afiliados, que deberían realizar sus gestiones mediante un sistema online.
El trabajador advirtió que la plataforma todavía no cuenta con la infraestructura necesaria para responder a todas las demandas. La centralización de los servicios en Mar del Plata y Buenos Aires también obligaría a los afiliados a trasladarse a otras ciudades para resolver determinados trámites.
Preocupación por la continuidad de las prestaciones médicas
La incertidumbre laboral se suma a los problemas que atraviesa la cobertura de salud. La transformación de IOFA en OSFA se desarrolla en un contexto de deuda histórica y prestaciones médicas interrumpidas, según describió Chia.
El trabajador sostuvo que la creación de una nueva estructura no resolvió las dificultades de atención y alertó sobre el perjuicio que representa para los beneficiarios la imposibilidad de realizar gestiones de manera presencial.
En ese sentido, remarcó la importancia de mantener una delegación en Tandil, especialmente para quienes necesitan respuestas cercanas y asistencia personalizada para acceder a sus prestaciones.
El reclamo institucional y el tratamiento en el Concejo
Ante el escenario planteado, el intendente solicitó a las autoridades nacionales que revean la decisión de cerrar la oficina. Además, los trabajadores mantuvieron reuniones con representantes de todos los bloques del Concejo Deliberante.
El 12 de noviembre está previsto el tratamiento de una ordenanza vinculada al conflicto, con la intención de sumar respaldo institucional al pedido de continuidad de la delegación.
Rubén también señaló que la atención local será importante ante el posible incremento de afiliados hacia fines de 2027, en el marco de la llegada de los aviones F-16.
Las acciones judiciales para frenar los despidos
En paralelo a las gestiones políticas, los trabajadores iniciaron medidas para defender sus puestos laborales. A través de ATE, presentaron una nota de descargo en la que cuestionan la situación contractual planteada por la obra social.
Además, se encuentra en preparación un amparo colectivo para solicitar una medida cautelar que permita frenar los despidos. Según explicó Chia, si la presentación prospera, podría lograrse que la situación vuelva al estado anterior a las notificaciones. También se evalúan reclamos individuales, de acuerdo con las particularidades de cada caso.
La incertidumbre ante el 30 de noviembre
El trabajador describió el impacto emocional que atraviesa el personal, que lleva años desempeñándose en la institución y considera a la delegación como un espacio propio. La posibilidad de perder sus puestos y el cierre de la oficina generan angustia entre quienes construyeron allí su trayectoria laboral.
Mientras se aguardan definiciones políticas y judiciales, los empleados aseguran que continuarán reclamando para preservar sus fuentes de trabajo y la atención presencial de los afiliados.
El 30 de noviembre aparece como una fecha decisiva para el futuro de la delegación de Tandil, en un conflicto que excede la situación laboral de sus trabajadores y pone en discusión el acceso a las prestaciones médicas de miles de beneficiarios de la ciudad y la región.