El edificio de ATAD resurgió de las cenizas con el sostén y el amor de la comunidad
En 2006, un incendio devastó la sede de la Asociación Tandilense de Ayuda al Discapacitado. Por fortuna, el episodio no registró heridos. El humo quedó impregnado en todos, pero había una meta clara: volver a tener un lugar digno. Después de 13 años, lograron inaugurar su nuevo edificio. Hoy, con otros desafíos impuestos por la pandemia, ven el arduo camino transitado y dan gracias al esfuerzo colectivo.
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“La historia no se borró, se fue escribiendo a lo largo de todo este tiempo, gracias a cada docente, cada alumnos y cada familia que mantuvo la ilusión para que esto fuera posible”, dejó asentado la directora de la Asociación Tandilense de Ayuda al Discapacitado (ATAD), Fernanda Lumelli, en El Eco de Tandil el día que inauguraban la nueva sede de la institución.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSin dudas que la historia, que ya llevaba escritas varias páginas, seguiría su desarrollo con un buen desenlace, que actualmente continúa plasmándose en hojas del Diario, en educación y en los corazones de la comunicad que compone ATAD.
El 11 de julio de 2006, un incendio provocó la destrucción total del edificio donde funcionaba la institución, en San Lorenzo 522, y debieron llevar adelante sus actividades en una sede alquilada. El mismo mes pero de 2019, el esfuerzo y la perseverancia dieron lugar a la inauguración del nuevo espacio en Brandsen 491, esquina Brown.
