Alonso: el campo necesitaría una reducción “más sustancial” de las retenciones
El referente del sector agropecuario analizó el alcance de las medidas anunciadas por el Gobierno nacional.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/dardo_alonso_8_5_2026.webp)
El presidente Javier Milei anunció el jueves la baja de los derechos de exportación al trigo, la cebada y la soja hasta el 2028 y también retenciones cero a la industria automotriz, petroquímica y maquinarias por un año.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn el caso del trigo y la cebada, la alícuota de retenciones pasará “del 7.5 por ciento al 5.5 por ciento a partir de junio” de este año, detalló el jefe de Estado al encabezar el acto por el 172do. aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Tras el anuncio, el dirigente agropecuario Dardo Alonso brindó un análisis sobre la situación que atraviesa el sector productivo. En diálogo con El Eco Multimedios, evaluó los alcances de la medida en los cultivos de trigo, maíz y soja y explicó que la intención de la administración nacional se centró en reducir las retenciones en dos puntos para el trigo y el maíz, mientras que para la soja el panorama resulta más complejo.
Según detalló, la baja para el complejo sojero quedó condicionada a la obtención de un “equilibrio fiscal” el próximo año, lo que podría derivar en una reducción de un 0,25 o 0,50 por ciento en algunos puntajes específicos.
Esta circunstancia generó cierta cautela entre los productores, por lo que “habrá que esperar un poco y ver si se siembra trigo o cebada”.
En este sentido, el vicepresidente de la Federación Agraria local alertó que la presente campaña se encuentra bajo una fuerte presión de costos. Alertó sobre el “aumento monstruoso” en insumos como fertilizantes y combustible, y sumó la advertencia de los expendedores de hidrocarburos sobre la eventual necesidad de aplicar nuevos incrementos para cubrir los desfasajes provocados por la inflación.
“Uno está atónito porque estos conceptos tienen mucha incidencia en el planteo de los trabajos agrícolas”, aseguró.
El referente destacó que, a pesar de que la medida se percibió como un gesto inicial positivo, el impacto del contexto actual exige un acompañamiento mayor. “Es una medida que es un comienzo, pero la producción precisaría bajar más las retenciones”, sentenció.
Desigualdad
En otro pasaje de la entrevista, Alonso trazó una comparación entre el esfuerzo contributivo del campo y otros sectores de la economía. Planteó que, mientras la minería -beneficiada por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI)- aportó “cerca de ocho mil millones de dólares” el año pasado, el sector agropecuario contribuyó con “36 mil millones de dólares”.
Además de esta diferencia en el aporte al fisco, agregó que el campo operó en muchos casos con márgenes negativos o directamente a pérdida. “La gente dice que somos uno de los sectores más beneficiados, cosa que no es cierta”, sentenció el representante de la Federación Agraria.
Asimismo, puso el foco en la caída del valor de la soja en términos reales. En ese sentido, ejemplificó que en diciembre del año pasado la tonelada de soja cotizaba a 500 mil pesos, mientras que siete meses después su valor descendió a 460 mil pesos.
La preocupación por el destino de los fondos recaudados también formó parte del análisis del dirigente. “Vemos que acá no hay rutas, que no hay acceso a los puertos y que las rutas nacionales están detonadas”, alertó y subrayó que “no se sabe a dónde va semejante masa de dinero”. Además, mencionó que la reciente privatización de corredores viales implicaría el pago de más peajes.
El factor climático
Más allá de las variables económicas y políticas, el factor climático fue otro de los temas a considerar. Alonso compartió las conclusiones de una reciente reunión con productores en la que se analizaron las proyecciones meteorológicas para el año.
Según estos pronósticos, se esperan “muchas precipitaciones” a partir de septiembre, lo que podría complicar las labores de recolección y logística. “Hay incertidumbre”, señaló.
En conclusión, para Alonso, la baja de retenciones anunciada por la gestión presidencial es un paso que cumple con lo prometido durante la campaña, pero que resulta insuficiente frente a la magnitud del esquema de costos actual.
“Si bien es lo que prometió la gestión, creo que estaríamos necesitando una baja más sustancial de las retenciones porque siempre se vuelve al campo”, cerró el dirigente para destacar el rol en la economía del sector agropecuario.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil