Arquitectos y urbanistas, en el debate del PDT: “Es importante abordar el acceso al suelo y a la vivienda”
Las propuestas de los arquitectos. La cota, el acceso al suelo urbano, Ruta 226 e infraestructura.
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En el marco del debate por una posible modificación al Plan de Desarrollo Territorial (PDT), El Eco consultó a representantes del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Buenos Aires Distrito VIII, con sede en la ciudad. Los profesionales compartieron las propuestas que llevaron a las reuniones convocadas por el Municipio.
Entre otros aspectos, y más allá de normativas específicas, ampliaron la discusión a pensar un modelo de ciudad con un crecimiento “más equilibrado y sostenible”. También advirtieron de la presión sobre el suelo serrano y señalaron la posibilidad de revisar la cota “con un criterio ambiental real y no solamente altimétrico”. Además, destacaron la necesidad de abordar el acceso al suelo y la vivienda en Tandil.
“Tandil no tiene quizás tanto la obligación de seguir expandiéndose, sino de rever la situación urbana que tiene. Hay cuestiones específicas de lo constructivo que podrían mejorar, pero hablando de lo urbano, hay muchos lugares vacantes para generar suelo urbano y sería importante hacer un relevamiento de esos vacíos, de esos lotes”, indicaron las arquitectas Fernanda Cuevas Bagú, Sofía Capdevila, Melina Pollet y el arquitecto Nicolás Musante.
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El documento del Colegio
En el marco de una asamblea que llevaron a cabo con gran parte de sus integrantes, desde el Colegio de Arquitectura y Urbanismo elaboraron un documento que presentaron en la convocatoria municipal para debatir el PDT.
“Uno de los puntos fundamentales es trabajar sobre un crecimiento urbano más equilibrado y sostenible. Esto implica revisar cómo se expande la ciudad, cómo se densifican determinadas áreas y cómo evitar que el crecimiento continúe extendiéndose de manera dispersa, generando mayores costos de infraestructura y servicios”, indica el texto.
Al respecto, se refirieron a “la creciente presión sobre el suelo serrano” y la “expansión de la mancha urbana hacia los faldeos, traccionada en gran parte por el mercado inmobiliario turístico”. Remarcaron la necesidad de reforzar la protección del paisaje y el entorno natural serrano, pero también señalaron que la cota 220 delimita una restricción en zonas sin un valor ecológico concreto.
“Revisar dónde aplica y dónde no, con un criterio ambiental real y no solamente altimétrico, permitiría activar suelo ya servido y reducir la presión de crecimiento sobre la periferia”, plantearon. En la misma línea, sugirieron pensar de manera diferente el borde sierra/ciudad.
Uno de los puntos centrales marcados por los arquitectos fue el de la movilidad, y en particular la Ruta 226 y las posibilidades de intervención para conectar zonas de la ciudad no integradas. A su vez, consideraron que “el crecimiento de Tandil ha incrementado las tensiones sobre el mercado inmobiliario y generado nuevas desigualdades. Planificar también significa garantizar oportunidades más equitativas para habitar la ciudad”.
Por tal motivo, propusieron, “el nuevo PDT debería incorporar instrumentos concretos —como bancos de tierras, reservas para vivienda social y mecanismos de regulación sobre lotes vacantes— y no solamente declaraciones generales sobre el derecho a la ciudad”.
Por último, advirtieron por sectores como el de la Ruta 30. “Este eje se está consolidando progresivamente como corredor logístico e industrial, con una cantidad creciente de galpones y depósitos que actualmente se aprueban por vía de excepción porque la normativa no reconoce ese uso de manera regular”, sostuvieron.
Pensar la ciudad
-Antes de las propuestas para su modificación ¿Qué balance hacen del PDT como herramienta, a 20 años de su sanción?
-El PDT como herramienta fue algo sumamente importante para Tandil desde el momento que se implementó. Sirvió para ordenar, para poder pensar la ciudad, cómo iba a crecer en una proyección de corto a mediano plazo. Fue y es una herramienta de planificación para la identidad que Tandil necesita con sus características particulares, su paisaje serrano y lo que implica vivir una en una ciudad con estas características.
-El Municipio convocó a debatir el PDT. ¿Qué propuestas llevaron para intercambiar con otros colegios?
-Desde el Municipio plantearon qué hubiera pasado si Tandil no hubiera tenido un PDT, cuál era la evaluación retrospectiva que hacíamos sobre el plan actual y cuáles eran los ejes para un nuevo marco normativo. Nosotros encabezamos nuestra propuesta preguntándonos qué ciudad tenemos y cuál es la ciudad que queremos
Esto llevó a pensar ciertos conceptos de modelo de ciudad, si queremos una ciudad más dispersa o más compacta. Si es policéntrica o no, cómo se va a gestionar la movilidad y demás. Eso nos hizo pensar en cuestiones vinculadas justamente a la movilidad, a los espacios vacantes que pueden generar conexión con este crecimiento que quizás está siendo bastante disperso. Ahondar sobre la infraestructura, cómo llegar y a proveer a esos lugares que han crecido más allá de lo que se había planificado.
También planteamos y tuvimos un tema importante, la Ruta 226 como un eje que atraviesa la ciudad y que genera dos partes de un de un todo que todavía no se puede vincular. Hacer cuestiones de paso a nivel, rotondas, o lo que fuera, distintas herramientas para poder vincular mejor esas zonas. Que el crecimiento que se planifica hacia el norte de la se dé de la mejor manera, porque la idea es no seguir construyendo contra las sierras.
-Ese es un punto particular del PDT…
-Es súper importante cuidar el paisaje como patrimonio de Tandil, y generar una continuidad entre el paisaje urbano y ese paisaje natural. Teniendo en cuenta quizás alguna zona de transición o amortiguación entre la construcción y el verde.
Asimismo retomamos el tema de la cota 220. Si bien es algo muy importante a tener en cuenta, no todos los lugares en los que se implementa la cota 220 merecen ser quizás preservados o no construidos. Sino quizás evaluar dentro de esa mancha, si se podría expandir la ciudad para ese lugar e ir tapando ciertos vacíos urbanos que ha generado esa nivelación. E implementar es una construcción sustentable, más amigable con el entorno y con lo ambiental. Pero ese borde sierra ciudad, también es un punto a trabajar.
-¿Lo del espacio de transición sería generar una zona nueva que se sume a las que ya existen?
-No, quizás entre la zona urbana y complementaria ya hay un una especie de cordón que podría ser una zona de transición, que es además una posible zona a densificar o a rever sus usos, sus servicios, las funciones de los barrios dentro de lo que hoy es el trazado urbano.
-Para que se entienda con ejemplos, ¿En qué zona en concreto están pensando?
-Y por ejemplo, la zona de Villa Italia, la zona de Villa Aguirre, del Hipódromo, son zonas a potenciar o a rever sus usos. Y saliendo del centro, el fuelle que queda entre la zona de La Terminal, el Casino, tiene que ir siendo gradual, de ciudad hacia el verde. Una zona de transición para el arco norte donde transcurre el desarrollo de lo urbano y la transición como fuelle natural entre lo urbano y las sierras en la zona de Don Bosco, Villa Cordobita, Cerro El Granito.
Quizás la pregunta es si Tandil tiene que crecer, si tiene que seguir expandiéndose la mancha urbana. Dentro de lo que hoy es urbano y en parte la zona complementaria tenemos ciertos vacíos a rever sus usos. Para densificarlos, proponer otros otras conexiones con el centro.
Cómo crecer
-Hay un debate abierto sobre si densificar la zona centro o ir hacia un crecimiento más expandido…
-Dentro del Colegio tenemos varias posturas. Esto ha generado debates internos. Sobre densificar o no, hemos tenido colegas que están a favor y colegas que no. Y también entendemos que no siempre bajar la altura es bajar la densidad. No son conceptos que van unidos en sí. Porque la densidad está regulada a través de la zona y de la capacidad que puede llegar a tener un lote o una manzana, no entre una tipología de vivienda y otra.
El Plan fue una herramienta muy útil, pero la ciudad es también un organismo vivo que va mutando, cambiando, y que hoy en día presenta las problemáticas de una ciudad que creció muchísimo en poco tiempo. Por eso nos encontramos con esa problemática, que va a seguir creciendo mucho y que necesitamos definir qué perfil urbano queremos.
-Definir un criterio de crecimiento…
-Tandil quizás no tiene la obligación de seguir expandiéndose, sino de rever la situación urbana que tiene. Hay cuestiones específicas de lo constructivo que podrían mejorar, pero hablando de lo urbano, hay muchos lugares vacantes para generar suelo urbano y sería importante hacer un relevamiento de esos vacíos urbanos, de esos lotes.
Saber en qué condiciones estamos, para justamente solucionar el tema del suelo y la vivienda. Cuando hablamos de generar suelo urbano y vivienda para que la familia de clase media pueda acceder, no tiene por qué ser en la punta de Tandil porque eso también lleva una problemática de infraestructura y servicios. Sino que quizás dentro del área que tenemos hay espacios que pueden ser usados o propuestos para que la ciudad se empiece a completar. Sin quizás volcar la densidad de la construcción al centro.
Necesitamos primero solucionar en la zona urbana cuestiones y problemáticas importantes antes de que la ciudad siga expandiéndose porque eso genera más problemáticas a resolver a largo plazo.
Por eso va a ser importante el diagnóstico, y saber de manera certera el estado de los servicios en cada zona. No nos tenemos que extender para determinados lugares donde el agua ni siquiera llegó a la última casa. Hay que dotar a las zonas de infraestructura, pero para eso precisamos el diagnóstico.
-En ese marco tienen un rol como arquitectos pero también como urbanistas…
-Sí, es importante el trabajo multidisciplinario que se está haciendo. Pero hacemos hincapié en el rol del arquitecto urbanista, porque la ciudad no puede definirse por una cuestión de servicios o por una cuestión de cotas. La ciudad se tiene que planificar y se tiene que trabajar desde el concepto y desde las ideas del urbanismo en saber qué ciudad estamos creando. Porque es la ciudad que que habitamos, que en la cual nos movemos, en la cual eh vivimos.
Hay que pensarla como ese organismo vivo que va mutando a través del tiempo, pero para que se desarrolle dentro de un esquema que permita el bienestar de la comunidad. Y que apoyado a ese diseño y a ese planeamiento urbano aparezcan las diferentes ramas aportando el conocimiento técnico para poder desarrollar sectores dentro de la ciudad, con identidad.
Muchas veces hablamos de crecimiento por infraestructura, o por cuestiones técnicas, pero las ciudades del mundo tienen un concepto urbanístico de qué modelo de ciudad quieren. Esa es nuestra prioridad como arquitectos urbanistas y junto a las demás disciplinas se puede lograr una buena actualización del PDT.
Redactor El Eco de Tandil