Ciudad compacta y mayor densidad poblacional, entre las propuestas de Guadagna para el nuevo PDT
El arquitecto y exfuncionario municipal advirtió que el debate debe darse con "sensatez" y poniendo por delante el interés colectivo por sobre las demandas sectoriales. Además aseguró que las tendencias urbanísticas internacionales apuntan a ciudades más compactas y con mayor densidad poblacional. Y si bien defendió las construcciones en altura, aclaró que "eso no quiere decir que el centro tenga que tener edificios de 20 pisos".
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2016/06/GUADAGNA.jpg)
El arquitecto Roberto Guadagna, un profesional con amplia trayectoria en el debate sobre el ordenamiento territorial de Tandil y exsecretario de Obras Públicas del Municipio, consideró que la discusión abierta en torno al Plan de Desarrollo Territorial (PDT) no implica la elaboración de un nuevo instrumento, sino la continuidad de un proceso permanente de actualización.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn ese marco, advirtió que el debate debe darse con "sensatez", especialmente en un contexto preelectoral –en 2027 habrá elecciones generales- y poniendo por delante el interés colectivo por sobre las demandas sectoriales.
Guadagna, además docente universitario, aseguró que las tendencias urbanísticas internacionales apuntan a ciudades más compactas y con mayor densidad poblacional, evitando la expansión continua del tejido urbano.
Y si bien defendió las construcciones en altura, aclaró que "eso no quiere decir que el centro tenga que tener edificios de 20 pisos".
Entrevistado ayer en “Tandil Despierta” –por ECO TV y la 104.1 FM- Guadagna, quien participó de anteriores instancias de discusión sobre cómo y hacia dónde debe crecer la ciudad, sostuvo que el plan "vence al día siguiente" de su aprobación debido a la dinámica propia de las ciudades y a los cambios económicos, sociales y ambientales que atraviesan los territorios.
"Yo no pienso que se debate un nuevo PDT sino que son ajustes y actualizaciones permanentes que, de hecho, se vienen haciendo", planteó.
En ese sentido, recordó que la Comisión de Gestión Territorial —integrada por representantes del Departamento Ejecutivo, el Concejo Deliberante y los colegios profesionales— mantiene reuniones periódicas para analizar propuestas de modificación impulsadas tanto desde el Estado como por particulares.
Además, remarcó que el PDT no depende únicamente de decisiones municipales, sino que se encuentra sujeto a la Ley Provincial de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo 8.912.
Por ese motivo, cada modificación aprobada localmente debe atravesar una instancia de revisión y convalidación por parte de la Provincia de Buenos Aires.
Una disputa permanente
Para Guadagna, las tensiones alrededor del uso del suelo forman parte de la vida misma de la ciudad y continuarán existiendo.
"Las demandas son permanentes y la disputa por el territorio es permanente", señaló, al mencionar como ejemplo los debates actuales en torno a la localización de una nueva área industrial, las alturas permitidas para los edificios o los distintos intereses que confluyen sobre determinados sectores urbanos.
A su entender, la actualización del plan suele producirse a partir de iniciativas privadas que buscan desarrollar proyectos que no encajan dentro de la normativa vigente. Sin embargo, advirtió que eso no significa necesariamente que deban incorporarse.
"Es probable que no quepa nunca en el Plan, por cuestiones ambientales, por cuestiones de interés público o por cuestiones de interés ciudadano", explicó.
En esa línea, sostuvo que el interrogante central no pasa por determinar qué pretende un desarrollador privado, sino cuál es la voluntad de la comunidad.
"Puede querer el privado. Ahora la pregunta es: ¿lo quiere la ciudadanía? Ahí arranca el debate", reflexionó.
Frente a ese escenario, pidió evitar que la discusión quede atravesada por la lógica electoral.
"El plan requiere sensatez en este momento en que vamos entrando a una campaña política. También sensatez de la política tratando de contener los influjos partidarios e identitarios para pensar, por un ratito, el modo 'ciudad de todos', porque si no después explota", sostuvo el arquitecto.
Los desafíos estructurales
Entrevistado en el piso de El Eco Multimedios, Guadagna consideró que muchas de las problemáticas que hoy enfrenta Tandil son las mismas que hace años condicionan el desarrollo urbano.
Entre ellas mencionó la ausencia de tierras públicas disponibles y las limitaciones presupuestarias para acompañar el crecimiento de la ciudad.
"Tandil no tiene tierras vacantes públicas en cualquiera de los tres niveles del Estado", indicó, al diferenciar la realidad local de otros grandes centros urbanos donde todavía existen inmuebles estatales que pueden destinarse a nuevos desarrollos.
No obstante, aclaró que el principal desafío excede ampliamente la construcción de viviendas.
"Construir ciudad no es solo hacer la vivienda", sostuvo. Y explicó que también implica garantizar infraestructura, transporte público, equipamientos sanitarios, educativos y deportivos, además de redes de servicios que requieren inversiones permanentes.
En ese contexto, evaluó que uno de los principales déficits del PDT no pasa por su contenido normativo sino por la disponibilidad de recursos para concretarlo.
"Al PDT lo que le falta es recursos públicos y privados también", resumió.
Densificar antes que expandir
Uno de los ejes que Guadagna consideró prioritarios para la planificación futura es el crecimiento hacia adentro de la ciudad.
En ese sentido, explicó que las tendencias urbanísticas internacionales apuntan a ciudades más compactas y con mayor densidad poblacional, evitando la expansión continua del tejido urbano.
"El mundo y Sudamérica no están exentos en el tema de la ciudad compacta", señaló.
En ese sentido, sostuvo que densificar implica que más personas puedan vivir dentro de la ciudad ya consolidada, aunque aclaró que eso no significa habilitar construcciones indiscriminadas.
"Hablar de altura a veces genera sobresalto. Pero es pensar cómo vivimos en altura y hasta qué altura, y definir límites por zonas", expresó.
Al mismo tiempo, cuestionó la expansión basada en nuevos loteos con servicios. "En términos de forma urbana, el lote con servicios a la larga es un problema; a la corta también", afirmó.
Según recordó, durante su paso por la Secretaría de Obras Públicas se realizó un estudio que concluyó que el área urbana actual podría albergar hasta 300 mil habitantes hacia 2050 sin necesidad de seguir ocupando territorio rural.
"Esto no quiere decir que el centro tenga que tener edificios de 20 pisos", aclaró.
Por el contrario, planteó que existen numerosos vacíos urbanos y sectores de recambio dentro de la ciudad consolidada que permitirían absorber el crecimiento poblacional.
La discusión sobre las torres
Respecto del debate por la construcción de edificios de gran altura, Guadagna coincidió en que el PDT debería prever zonas específicas para ese tipo de desarrollos, aunque descartó que el área céntrica sea el lugar adecuado.
"No hay capacidad en el área central para tener una torre de gran altura", sostuvo.
En cambio, propuso analizar corredores alejados del casco histórico donde el impacto sobre el paisaje serrano sea menor y la infraestructura pueda acompañar una mayor concentración de habitantes.
"Creo, básicamente, que la altura es también una necesidad; no sé si es una demanda alta, pero es una necesidad que el plan lo incorpore", afirmó.
No obstante, insistió en que cualquier decisión deberá contemplar simultáneamente las condiciones ambientales, el derecho colectivo a contemplar el paisaje serrano y la capacidad de las redes de infraestructura y del sistema vial para absorber un eventual incremento de la densidad urbana.
El Paseo del Banco reabre el debate sobre el centro
La construcción del Paseo del Banco, el centro comercial que funcionará en el histórico edificio del exBanco Comercial (en Pinto y Rodríguez), volvió a poner sobre la mesa el debate acerca del futuro del microcentro tandilense.
Para el arquitecto Roberto Guadagna, referente en materia de planificación urbana y participante de anteriores discusiones sobre el Plan de Desarrollo Territorial (PDT), el nuevo emprendimiento obligará a repensar el funcionamiento del corazón de la ciudad para evitar un mayor deterioro del área comercial tradicional.
En ese sentido, consideró que el impacto del nuevo shopping no debe medirse por sus dimensiones físicas, sino por la escala que tendrá dentro de Tandil.
"No hablo de tamaño, hablo de escala en relación a la ciudad”, explicó.
Guadagna estimó que el complejo tendrá una fuerte capacidad de atracción, primero por el interés que suele despertar toda novedad y luego por las condiciones de confort que ofrecerá durante todo el año. "Inicialmente va a funcionar, como todo en Tandil, por el esnobismo que acompaña, pero después también va a funcionar por cuestiones climáticas", sostuvo, al señalar que un espacio climatizado resulta especialmente atractivo tanto durante los fríos inviernos como en los días de intenso calor.
A su entender, esa situación repercutirá directamente sobre el comercio céntrico. "Eso va a absorber negocios céntricos y probablemente genere vacancia de locales en lo que es el microcentro actual", advirtió.
Sin embargo, aclaró que el efecto no alcanzará por igual a toda la ciudad. "Seguramente no va a impactar en el centro de Villa Italia, no va a impactar en Darragueira; va a impactar en el microcentro", afirmó.
Frente a ese escenario, el arquitecto propuso retomar el proyecto de la semipeatonal –en forma de H- diseñado años atrás para cinco cuadras del centro.
"Tal vez habría que revisitar el proyecto de la semipeatonal, retomarlo seriamente", planteó, al considerar que se trata de una iniciativa que requiere tanto de la decisión del sector privado como "un énfasis fuerte de lo público".
Además, sostuvo que la coyuntura económica vuelve aún más necesario impulsar una estrategia para revitalizar el área comercial tradicional. "Hoy, con la restricción económica y financiera que se vive, el centro está aplacado. Están las marcas y las segundas y terceras marcas, entonces se corre el riesgo de que el centro se vacíe aún más", alertó.
En ese marco, insistió en que el objetivo debe ser generar un centro atractivo durante todo el año, tomando como referencia algunos sectores de la ciudad donde la circulación peatonal ya muestra buenos resultados.
También planteó la necesidad de revisar el diseño original de la semipeatonal, especialmente en relación con la convivencia entre peatones y transporte público.
La mirada de Guadagna se suma al debate que en los últimos días cobró fuerza a partir de una columna de opinión publicada por Rodrigo Rotonda, director de Grupo Rotonda, en El Eco de Tandil.
Allí, el autor planteó que la llegada del Paseo del Banco puede reconfigurar la dinámica del centro de la ciudad y sostuvo que ese escenario debería impulsar una estrategia de renovación del casco céntrico para fortalecer su identidad y competitividad frente al nuevo polo comercial.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil