El Censo Nacional Agropecuario continúa desarrollándose en Tandil, pero las demoras obligarán a extender los plazos
Debido a inconvenientes en el sistema operativo de carga de datos a nivel nacional, en dos meses de trabajo sólo han podido completarse el 20 por ciento de las encuestas en la zona. El plazo, inicialmente establecido hasta el 30 de noviembre, tendrá que correrse hasta fin de año. Los registros obtenidos permitirán ofrecer un panorama actualizado de la realidad del sector y la consecuente elaboración de políticas públicas pertinentes.
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El Censo Nacional Agropecuario 2018, que comenzó a implementarse en todo el país a partir del 15 de septiembre con vistas a finalizar el 30 de este mes, deberá prolongarse por lo menos hasta fin de año. El relevamiento se está realizando sobre todas las explotaciones agropecuarias del país, con el propósito de obtener información sobre las características básicas de las actividades agrícolas, ganaderas, forestales y bioindustriales. Se excluyen las áreas ocupadas por ciudades y pueblos, zonas montañosas deshabitadas y cubiertas por espejos de agua, entre otras. Se estima que serán cubiertas cerca de 190 millones de hectáreas y más de 300 mil explotaciones.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEste trabajo debería llevarse a cabo cada 10 años y sirve para determinar políticas públicas, renovar datos estadísticos y recoger información imprescindible para tomar decisiones y buscar soluciones que beneficien al sector en particular y al país en general. El último censo data del año 2002, por este motivo urge contar con una foto más actualizada del escenario agroganadero actual.
El supervisor del Censo en el Partido de Tandil, Guillermo Corbetta, dejó en claro que, frente a rumores de suspensión del citado relevamiento, este continúa desarrollándose con normalidad. Sin embargo, los tiempos se ralentizaron por dificultades con el sistema operativo de carga de datos.
“Hubo una serie de inconvenientes que no se han podido subsanar en cuanto al sistema operativo de la encuesta. A la fecha se ha relevado el 20 por ciento de la superficie total calculada para el partido de Tandil”, detalló.
Para esta fecha, 60 días después de iniciado el trabajo, los ejecutores habían planificado completar un porcentaje mayor de encuestas que no fue posible alcanzar. La demora obligará a extender el plazo, estipulado hasta el 30 de noviembre.
“No hay todavía información oficial en cuanto a la finalización, mínimamente se va a tener que correr hasta el 31 de diciembre porque es imposible desenvolver las tareas que faltan de acá a fin de mes”, sostuvo Corbetta.
Si bien el censo tiene carácter obligatorio por ley, no es tarea sencilla lograr que todos los productores se presten a llenar el cuestionario previsto, que está conformado por diversos tópicos como: características de la explotación, usos del suelo, prácticas de cultivo, producción animal, infraestructura y maquinaria, residentes y trabajadores permanentes y transitorios.
Las dificultades
Para darle un impulso, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) emitió recientemente un comunicado extensivo a todos los bancos del país para exigir que todos aquellos productores que tengan carpetas crediticias en las entidades presenten el comprobante de cumplimiento censal para mantener vigente la ayuda financiera y las prestaciones correspondientes.
El supervisor local reconoció que a partir de esta novedad muchos productores del sector se acercaron al equipo para efectuar el censo. “No se negaban, pera tampoco había un interés manifiesto en hacerlo. Para nosotros es de una gran ayuda esta medida”, destacó.
También enfatizó su agradecimiento para con el Municipio, la Federación Agraria Argentina filial local, las Cooperativas, el Senasa, la Oficina de Guías y la Sociedad Rural, que se encargado de difundir y notificar la labor del censo, colaborando para que la población pueda identificar, además, al censista que le corresponde.
“Realizar las entrevistas resulta más complejo de lo que esperábamos por los inconvenientes técnicos del sistema operativo de carga de datos, la entrevista se extiende algunas horas”, reiteró,
Según los datos estimados, hay alrededor de 1000 explotaciones en condiciones de someterse al censo, y hasta el momento se han podido concretar solamente 180 entrevistas por parte del equipo de seis personas, distribuidas por zonas. Una vez finalizada la etapa de registro de datos, debería elaborarse un informe preliminar en el plazo de seis meses y la confección del informe final con toda la información sistematizada estará disponible en un periodo de dos años
“Es lo que ha sucedido normalmente. Al estar sistematizado los tiempos se podían acortar, pero la realidad es que el sistema no está funcionando como estaba previsto y se mantienen los plazos determinados para los censos anteriores”, explicó.
Los objetivos del censo
El Eco de Tandil conversó con María Belén Aramburu -una de las censistas que tiene a su cargo el sondeo del segmento 5 del Partido-, quien expresó que la recepción hasta el momento ha sido muy buena.
“Por parte de los productores de mi zona ha habido muy buena predisposición, no he tenido rechazos a la encuesta. Consultan previamente qué información tienen que llevar a la reunión porque tenemos que ubicar quién tiene la información calificada de la explotación. Me he reunido con algunos en mi casa o en oficinas del Senasa y la Sociedad Rural que tenemos disponibles”, relató la joven.
A pesar de que las entrevistas son más extensas de lo ponderado en un primer momento, los encuestados no manifestaron reticencia a la hora de brindar datos. Aramburu se explayó acerca de las particularidades que configuran el perfil productivo del Tandil, en donde hay muchas administraciones que no necesariamente administran campos localizados dentro de los límites del partido.
“Me tocó un productor que maneja 5 mil hectáreas distribuidas en otros partidos. Tandil tiene el mix de administraciones con explotaciones o campos fuera del partido. También hay pequeños productores con chacras experimentales u hortícolas, hay una mezcla ganadera y agropecuaria”, refirió, focalizando en que el fin del censo no es ejercer un control, fiscalización de lo declarado o cruzamiento de datos con otras entidades, sino simplemente consignar la información aportada por el productor, sin el perjuicio de que sea usada para otros fines.
“Consultamos sobre explotaciones, volúmenes de producción, los cultivos, ganadería, población residente o no en la zona rural, nivel educativo, esa información muy valiosa para poder hablar de cómo está estructurado el sector agropecuario hoy”, expuso la censista, con el objeto de que, a futuro, la labor realizada permita elaborar políticas públicas y tener un panorama más adecuado de la realidad del más importante sector económico del país.
