Lanzaron una campaña para contribuir en el trabajo contra las violencias de género
Mediante la autogestión, desde la asociación civil Casa Violeta abordan diferentes dispositivos y dinámicas para una lucha cotidiana. Más allá de la denuncia, proponen e informan de otras herramientas posibles para salir de la problemática, pensarla y ayudar a construir vínculos saludables. Así, brindan espacios con nuevas formas de habitar la cotidianeidad e invitan a la comunidad a ser parte activa o colaborativa.

La asociación civil Casa Violeta lanzó una campaña masiva de aportantes para continuar su trabajo contra las violencias de género. En este sentido, hicieron pública una invitación a la comunidad en general a informarse y participar de las acciones que se realizan desde la asociación a través de sus redes, proponiendo un formato de aporte económico que colabore con el trabajo actual y la proyección de nuevos horizontes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailTal como asentaron, su objetivo central es mejorar las condiciones de vida en igualdad. Para ello, trabajan en la elaboración de estrategias de visibilización y prevención de las violencias por motivos de género, la construcción de espacios de formación con organizaciones sociales e instituciones estatales y la promoción de proyectos sociales, culturales y laborales para proyectar una vida digna libre de violencias.
Yanina Venier, integrante de Casa Violeta, señaló que esta cruzada colaborativa apunta en principio a seguir generando conciencia como comunidad de que la tarea y la lucha contra las violencias de género es cotidiana, con diversas aristas para trabajar.
Consideró que informarse es un primer paso “importantísimo” para empezar a nombrar lo que le ocurre a muchas mujeres y disidencias, y también a las masculinidades en eso de ser socializados en un sistema que coloca en lugares desiguales a mujeres y varones, y que además muchas veces termina justificando la violencia.
“Esta campaña permite seguir siempre poniendo sobre el tapete que la respuesta contra la violencia va más allá de la denuncia, que es importante y abre caminos, pero que también hay otras vías que las organizaciones sociales y feministas estamos explorando desde hace años”, planteó.
Aportar a la autogestión
Tal como identificó, estas otras salidas tienen que ver con construir espacios de encuentro, que a pesar de la pandemia se siguen desarrollando con cuidados, virtualidad y presencialidad acotada. De esta manera, brindan la posibilidad de pensar no sólo por qué se vive en un contexto de violencia, sino también cómo salir de allí y construir nuevos vínculos, redes y aprender a vincularse de otras maneras.
En ese sentido, vale recordar que desde Casa Violeta están trabajando desde años con esa perspectiva y por lo tanto disponen de equipos interdisciplinarios en diferentes temáticas tales como acompañamiento y asesoramiento integral para personas que han atravesado situaciones de violencia por motivos de género.
Asimismo, cuenta con un dispositivo de acompañamiento desde lo grupal, que busca generar nuevos lazos entre quienes participan y mirar desde una perspectiva feminista los vínculos ya construidos con otros. Estos grupos, precisaron, tienen un efecto terapéutico, generando el aprendizaje desde una perspectiva grupal.
Puntualmente, Venier resaltó que el abordarlo en grupo permite comprender que el problema no es individual o propio, y ayudar a correr de ese sentimiento de culpa o vergüenza que a veces se genera.
Además de los dispositivos grupales y espacios de asesoramiento, esta asociación cuenta con espacios de cultura, recreación y salud; así como también se ha conformado un equipo de investigación, formación y capacitación.
Todo ello se sostiene gracias a los aportes de asociados y comunidad en general, que cabe destacar que actualmente son 20 personas las que llevan todo el proyecto adelante con un aporte más personal que el que brinda el Estado. “Nos sostenemos con autogestión y realización de actividades públicas que aproximen nuestra perspectiva de abordaje e intervención hacia quienes lo necesiten”, explicaron.
Por este motivo, se encuentra habilitada la cuenta bancaria en la que pueden realizarse aportes personales. Pueden comunicarse a través de sus redes sociales, Facebook Casa Violeta, en el domicilio de San Lorenzo 67, y la línea telefónica (249-4286797) – Cuenta bancaria- CBU: 072011472012000057141204.
Nuevas formas de habitar la cotidianeidad
En este marco de actividades a las que se va ampliando y comprometiendo cada vez más, contó que se desarrollará por segunda vez la asamblea de varones, como otras apuestas que tienen como objetivo común el construir vínculos y vidas saludables.
Así, las propuestas abarcan desde yoga, danza y expresión corporal hasta la elaboración de alimentos sanos, considerando la economía familiar actual y logrando un aprovechamiento de todo lo que contienen, incluso los bolsones que llegan a través de las escuelas o las organizaciones sociales. “Pensar al alimento como un momento en que nos conectamos con nuestro cuerpo y con nuestra salud”, explicó.
Asimismo han propiciado de espacios para pensar sobre las crianzas y las maternidades, con la pretensión de que la Educación Sexual Integral (ESI) no sea sólo del ámbito escolar y configure una herramienta para padres, madres y cuidadores. “Para que la niñez tenga mejores posibilidades en el futuro, y eso va por la educación y un cambio cultural también”, enfatizó.
Finalmente, expresó que la idea es no siempre trabajar desde lo problemático, sino también aportar mediante espacios donde la temática se pueda poner en juego en nuevas formas de habitar la cotidianeidad. Así, para sostener estas propuestas, es que se invita a la comunidad a sumarse a colaborar con Casa Violeta.
