Mientras PAMI sigue sin jefe en Tandil, los médicos de cabecera inician paro por 72 horas y suspenden turnos
Los profesionales nucleados en APPAMIA iniciaron una medida de fuerza por tres días.
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Los médicos de cabecera de PAMI en Tandil inician este 13 lunes un paro por 72 horas, una medida de fuerza que afecta de manera directa la atención de miles de afiliados en la ciudad. Durante estas tres jornadas, los profesionales suspenderán los turnos programados y limitarán su labor exclusivamente a la atención de urgencias. La protesta se ve agravada por una situación institucional crítica: la oficina de la obra social en Tandil se encuentra acéfala desde que Martiniano Corbetta dejó el cargo para asumir como concejal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email"Hay mucha bronca y esto era cuestión de tiempo", transmitieron fuentes consultadas por El Eco de Tandil, quienes además remarcaron la vulnerabilidad en la que se encuentra la gestión de la obra social en el distrito. "El problema es que PAMI esta sin cabeza acá en Tandil", sentenciaron, subrayando que la ausencia de una autoridad local impide canalizar las demandas de los médicos y las necesidades urgentes de los beneficiarios. Ante este vacío de poder, los profesionales tienen previsto entregar un petitorio formal a las autoridades regionales de la obra social, cuya cabecera se encuentra en Mar del Plata.
El núcleo del reclamo radica en el rechazo absoluto a la Resolución 1107/2026. Según denunciaron los médicos, esta normativa, presentada por las autoridades nacionales como un "ordenamiento" del sistema, representa en realidad un recorte encubierto a sus ingresos. Si bien la resolución anuncia un incremento en el valor de la cápita —que pasaría de menos de 1.000 pesos a 2.100 pesos—, el nuevo esquema elimina el pago por consulta presencial y absorbe diversas prácticas dentro de un pago fijo, lo que reduce drásticamente la retribución real por el trabajo realizado en los consultorios.
El conflicto se enmarca en un escenario de deterioro prestacional que ya venía siendo advertido por diversos sectores. A la medida de fuerza de los médicos de cabecera se suma la persistente falta de profesionales en las localidades rurales del partido y la suspensión de las prestaciones odontológicas, un tema sensible que incluso motivó gestiones personales del intendente Miguel Lunghi ante los directivos de la obra social, sin que hasta el momento se hayan obtenido soluciones definitivas
Sistema en crisis y sin conducción local
En Tandil, los médicos de cabecera de PAMI son aproximadamente unos 30 profesionales. Sin embargo, a nivel nacional el reclamo está encabezado por la Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia). Desde la entidad dieron a conocer que el nuevo modelo de pago es insuficiente para sostener la estructura mínima de atención. Con una cápita de 2.100 pesos por afiliado para cubrir una atención "completa, compleja y continua", los profesionales aseguran que no se llegan a cubrir los costos básicos de funcionamiento, que incluyen alquileres, insumos médicos, servicios y la estructura administrativa necesaria.
"Sin retribuciones dignas y suficientes, no hay posibilidad de brindar salud de calidad", advirtieron a través de un comunicado oficial, donde también exigieron la reincorporación inmediata de profesionales que fueron cesanteados sin causa en los últimos meses.
Los médicos nucleados en Appamia solicitan que la cápita se establezca en un piso de 6.500 pesos, un valor que consideran acorde a los costos reales del ejercicio profesional actual y que permitiría sostener la atención sin precarizarla. La eliminación del incentivo económico a la formación profesional es otro de los puntos que genera rechazo, ya que consideran que se desincentiva la actualización médica constante, fundamental para tratar a pacientes crónicos.
El estado de alerta y movilización se mantendrá durante toda la semana, y desde el gremio se encuentran evaluando acciones legales y judiciales en defensa del trabajo profesional. Mientras tanto, en las salas de espera de los consultorios locales, la incertidumbre crece entre los jubilados.
Los médicos insisten en que el ajuste no solo afecta sus honorarios, sino que resiente la calidad de atención que reciben los afiliados, quienes se encuentran atrapados en una disputa burocrática. La entrega de la nota a la conducción regional de PAMI y al Sistema Integrado de Salud Pública (SISP) también busca visibilizar que el colapso en la atención termina sobrecargando al sistema de salud municipal.
Con la acefalía en la oficina de la calle Pinto, sin un jefe local que pueda dar respuestas a las particularidades de Tandil, los médicos se ven obligados a elevar sus reclamos a la delegación regional. Mientras tanto, los turnos se acumulan y las urgencias se convierten en la única vía de acceso a la salud para los jubilados tandilenses. La comunidad médica local espera que este paro de 72 horas sirva como un llamado de atención definitivo para que las autoridades nacionales de la obra social revisen una política que, según denuncian, está desmantelando la atención primaria.
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