“Una partecita de mi sueño”
El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.
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Por Pilar Zanzero.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUn nudo en la panza se me armaba solo con pensar en hablar en la tele. No era exactamente miedo, sino una mezcla de nervios con emoción e ilusión. Sabía que me iba a poner un poco nerviosa, pero al mismo tiempo me sentía segura porque era algo que me gustaba y que de verdad me interesaba.
El martes 14 de abril a las 8.30 partimos rumbo a El Eco de Tandil con mis compañeros del colegio Ayres del Cerro. Entre risas y charlas, nos subimos al colectivo y arrancamos el viaje. Se notaba que todos estábamos emocionados, cada uno a su manera, pero con ganas de vivir algo distinto.
Cuando llegamos, nos recibió Mariana Mansilla, que nos explicó cómo funcionaba todo. Yo la escuchaba con atención, tratando de imaginarme cómo sería estar del otro lado de la cámara. Primero fuimos a la parte de streaming, donde mis compañeros se sentaron y jugaron a ser locutores. Fue un momento muy divertido: hablábamos en los micrófonos, improvisamos y nos reímos como si realmente estuviéramos en un programa.
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Después pasamos al set de grabación, donde todo se sentía más real: las luces, que luego de un tiempo hacían que te duela la cabeza, las cámaras y el hecho que era en vivo hacían que el ambiente cambiara completamente. Claudio Andiarena comenzó hacer preguntas de la nada y ninguno de nosotros estaba preparado. Me tomó desprevenida y empecé a preguntarme si iba a ser capaz de responder su duda. Escuchaba cómo mis amigas respondían las preguntas y me daba gracia, pero sabía que en cualquier momento me iba a tocar, y la cara se me iba calentando poco a poco.
“¿Te gusta la comunicación o caíste en esta especialidad?”, me preguntó Andiarena. Por suerte, supe qué decir. Conté que había llegado a esta orientación por un cambio de escuela y que al principio había sido mi única opción. Ya que era en la única orientación en donde había lugar. Al principio me sorprendió que esa orientación existiera ya que estaba acostumbrada al clásico “Naturales y Sociales”, y me generó intriga de lo que podía llegar a abordar. Pero con el tiempo me di cuenta de que realmente me gustaba y que quería seguir una carrera relacionada con la comunicación. Mientras hablaba, me fui soltando y me sentí cómoda.
Cuando terminó el programa, sentí alivio, pero también mucha satisfacción. Fue como darme cuenta que había podido hacerlo bien y disfrutarlo al mismo tiempo.
Después de que la audiencia de Tandil Despierta se fue, nos quedamos hablando con el verdadero Claudio, no con el personaje de televisión. Ese momento fue distinto, más tranquilo y cercano. Pudimos hacerle preguntas nosotros y conocerlo más allá de lo que se ve en la tele.
Entre chistes, contó que muchas veces fue bastante insistente para conseguir trabajo, incluso “insoportable”, según sus palabras. Me hizo reír, pero también me dejó pensando en lo importante que es insistir y no rendirse cuando uno quiere lograr algo. Ese consejo me abrió la cabeza y decidí que lo tomaría para mi futuro.
Me encantó la experiencia de estar en la tele. No solo por lo nuevo, sino porque confirmé que es un ambiente en el que me siento bien. Me generó emoción, ilusión y ganas de seguir por este camino. Desde chica que me encanta el ámbito televisivo y esta experiencia fue como cumplir un poquito de mi sueño, ahora que lo viví me motivó a hacer más.
Cuando volvimos al colectivo, ya más tranquilos, todos hablábamos de lo que había pasado. Nos reíamos, comentábamos las respuestas y recordábamos algunos momentos. Fue una salida diferente, pero también una experiencia que me ayudó a animarme más y a confirmar que la comunicación es algo que realmente quiero para mi futuro.
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