Estados Unidos prepara la mayor revocación de visas ante el aumento de solicitudes de asilo
El gobierno de Donald Trump planea anular hasta 200.000 visas de negocios y turismo de extranjeros que han iniciado trámites de asilo, en una medida sin precedentes que busca endurecer el control migratorio.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/visa_eeuu.webp)
El gobierno de Donald Trump se prepara para llevar adelante la que podría convertirse en la mayor revocación masiva de visas en la historia de los Estados Unidos. La medida, que se encuentra bajo análisis, contempla la anulación de los permisos de negocios y turismo de hasta 200.000 extranjeros que han solicitado o se encuentran en proceso de solicitar asilo en el país.
Aunque se prevé que la iniciativa enfrentará diversas impugnaciones legales, se espera que el Departamento de Estado anuncie en las próximas semanas la revocación de las visas B1 y B2 emitidas entre 2016 y 2026, siempre que sus titulares hayan iniciado pedidos de asilo. Esta acción se llevará a cabo en estrecha coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional.
Es importante destacar que las revocaciones no derivarían necesariamente en una deportación inmediata. Según trascendió de funcionarios norteamericanos, la mayoría de los afectados por casos de asilo pendientes serían reclasificados, aunque perderían de manera automática su condición de viajeros por negocios o turismo.
Desde que el presidente Donald Trump asumió su segundo mandato, el gobierno estadounidense ha incrementado significativamente las restricciones para los solicitantes de visas. Entre las nuevas exigencias, se solicita mayor información sobre historiales en redes sociales, el pago de costosas fianzas para la tramitación y la prohibición directa de emisión de visas a ciudadanos de determinados países.
Las visas B1 se otorgan usualmente para viajes de negocios, mientras que las B2 están destinadas a turismo, visitas familiares o atención médica. Actualmente, a los solicitantes de estos permisos se les exige confirmar que no pedirán asilo en el país y demostrar que poseen la intención de regresar a sus naciones de origen.
La ofensiva sobre el sistema de visados también alcanza a los permisos de trabajo. En los últimos 18 meses, el Departamento de Estado ha revocado alrededor de 175.000 visas a personas condenadas o acusadas de delitos que abarcan desde conducir en estado de ebriedad hasta violación y robo, además de aquellas que se han pronunciado públicamente contra políticas de Estados Unidos, particularmente en Oriente Medio.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil